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Gobiernos Adiposos
Selección de ContraPeso.info
22 febrero 2005
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
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En el siguiente y muy breve artículo, Tomasz Teluk expone un punto esencial de las discusiones políticas de nuestros días, la intromisión gubernamental en las vidas de las personas. Con el ejemplo de la recientemente planteada epidemia de obesidad, los gobernantes están frente a una tentación irresistible para ellos, retirar la responsabilidad personal.

ContraPeso.info agradece a Tech Central Station el amable permiso para traducir y publicar este artículo.

La Unión Europea ha identificado la más nueva de las epidemias sociales: la obesidad. Y, a juzgar por cómo se intenta combatir el problema, con entre otras cosas una serie de medidas que limiten la publicidad de “alimentos chatarra”, debemos pensar que el consumidor no es el responsable de su propia corpulencia. Los culpables son las empresas.

Naturalmente, el problema presenta otra oportunidad, la de elevar los impuestos. La estrategia de los reguladores es simple.

El gobierno aparentemente nos “protegerá” no sólo de la violencia sino de nosotros mismos: alcoholismo o drogadicción, el agujero de ozono, la emisión de sustancias peligrosas, acoso sexual, calentamiento global, enfriamiento global, discriminación, ignorancia y otras cosas.

Ahora nos protegerá de la gordura.

Algunos políticos están proponiendo mayores impuestos a alimentos y así recolectar dinero para programas sociales en contra de la obesidad. Los consumidores, sean delgados u obesos, estarán pronto pagando estos caprichos políticos.

Como suele suceder, cuando el gobierno interviene, lo único seguro que saldrá de esto es el aumento de precios. Por ejemplo, la guerra a las cigarreras, que ha reducido el número de fumadores.

En Europa un paquete de cigarrillos es tres veces más caro que antes. Los adictos han encontrado alternativas: compran los más baratos. Pero el más repugnante elemento de la estrategia gubernamental es éste: retirar a las personas la responsabilidad de sus actos, hábitos y maneras.

El público está recibiendo así un mensaje, el de que los enfermos no son responsables de consumir sustancias que producen cáncer y de que los productores de esas sustancias lo son. Igualmente, en un accidente de auto, no es el conductor responsable, sino el coche; y en cuanto a la obesidad, el glotón no es responsable, sino el restaurante.

Esto hace surgir el asunto de las demandas frívolas. Si el gobierno respalda la idea de que las empresas son las responsables de engordar a las personas, se concluye que los obesos demandarán a las empresas. Así que al anunciar esta nueva epidemia de obesidad, los gobiernos están amenazando con engordar a los abogados.

La obesidad es frecuentemente una elección personal y, algunas veces, una enfermedad. No deben en automático castigarse a las empresas y a otros consumidores por causa de los problemas de unos pocos. La película de Morgan Spurlock, Super Size Me, que enfrenta a McDonalds y a las comidas rápidas en general, es más una manipulación de medios al estilo de Michael Moore.

El director indica que comer cada comida en McDonalds le hizo engordar, elevó su colesterol 40% y afectó su vida sexual. Naturalmente, este “experimento” con comida chatarra es un ejemplo de ciencia chatarra.

Nadie sugiere que la comida rápida tiene una calidad perfecta y pocas personas parecen querer hablar de buen estado físico, de dietas balanceadas y, sí, de responsabilidad personal. Quizá debemos también preocuparnos de la siguiente libertad personal que los reguladores limitarán.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.




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