Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Grasa en el Cerebro
Eduardo García Gaspar
3 agosto 2005
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


La nuestra, como supongo el resto de las épocas de nuestra historia, está llena de ocasiones extrañas, fascinantes y de mera locura. La diferencia entre los tiempos pasados y los nuestros es, creo, una sola: los aparatos para la difusión de esas ocasiones.

No hay en nuestros días distinción para difundir las más razonables ideas o las más grandes bobadas.

Pongo un caso en cuestión, el del cuidado en la alimentación. La idea no es mala, al contrario. Pocas cosas tan razonables puede haber como el ejercer cuidado en la selección de lo que ingerimos. Pero sucede que esta buena idea ha comenzado a distorsionarse con la aparición de lo que ha sido llamado el gobierno-nana… que quiere cuidar a los ciudadanos como infantes inmaduros.

Una de las cosas que suceden cuando se tiene un gobierno-nana es tener regulaciones sobre, por ejemplo, el tipo de plato que debe usarse para alimentar a su perro. No se ría, es cierto y sucede en San Francisco.

Pero el ejemplo que interesa es el de los alimentos, un problema que el gobierno-nana ha adoptado como suyo e interfiere en nuestras vidas con ideas como el impuesto a la comida chatarra… una idea que en sí misma es chatarra.

Con grave preocupación los funcionarios de los gobiernos-nana hablan de la epidemia de gordura y lamentan el aumento de peso de los menores de edad, con una cifras que han sido sujetas de controversia, pero que ellos aceptan ciegamente.

Si usted es un funcionario-nana, su cerebro está condicionado a brincar de inmediato y proponer soluciones de cierto tipo. El funcionario-nana propondrá desde luego poner etiquetas a los productos con una serie de avisos e información que se cree salvarán al mundo.

Igualmente reaccionará queriendo prohibir la venta de comida chatarra en las escuelas y a cincuenta metros a la redonda. Deseará poner impuestos a sus productores y lanzar campañas costosas de educación nutrimental.

Pensará en éstas y otras cosas similares, pero no pensará en otra opción… Aceptemos sin conceder que la gordura es una epidemia seria y siendo razonables veamos la diferencia entre la gordura y el resto de las epidemias.

Si usted enferma de paludismo es porque un mosquito infectado le ha picado, pero si usted aumenta de peso eso se debe a que usted mismo come de más. El peso propio es una consecuencia de una decisión personal y por eso no puede ser una epidemia.

Pero vamos más allá y veamos el caso de los infantes pasados de peso. Usted le puede echar la culpa a los alimentos que ellos consumen, pero el mero sentido común le dice usted que además debe investigarse otra variable, la del ejercicio o actividad física del niño en cuestión….

Puede haber dos niños que coman los mismos alimentos chatarra pero tengan diferente peso debido a que uno es deportista y el otro es un sedentario que se la pasa con juegos electrónicos.

Y esto involucra otra variable, la de los padres y la educación que ellos dan a sus hijos, lo que me lleva a una conclusión lógica: en la mayoría de los casos el peso elevado de los hijos es un efecto de las acciones de los padres. Si el niño se la pasa viendo la tele y comiendo helado no hace falta ser Einstein para saber qué pasará.

Una película reciente, la de “Super-size me” muestra esto en su esplendor. Un tipo de escaso talento decide voluntariamente comer comida basura durante 30 día y narrar su vida en esos días. La película demuestra varias cosas, pero la más importante de ellas es que comer esa comida es un acto personal decidido libremente bajo la limitación de una mente muy estrecha.

Pero regresemos a la idea del gobierno-nana, del que tenemos una muestra en México, con el alcalde de la Ciudad de México y el gobernador de Nuevo León, con sus programas de pensión alimenticia a cualquier persona de edad avanzada.

La sobreprotección de una nana es notable en el establecimiento de una acción que socava el sentido de responsabilidad personal y de caridad familiar. Nuestros tiempos presentan peligros y riesgos y el del funcionario-nana que quiere salvarnos de los males que nos acechan es uno de los que más males puede causarnos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


1 comentario en “Grasa en el Cerebro”
  1. Juan Carlos Ontiveros Dijo:

    Veo a la comida chatarra en el mismo renglon del tabaco. La comida chatarra, además de la obesidad, provoca problemas de salud, al igual que el tabaco. Si se prohibe la venta de cigarros en las escuelas, se pone un impuesto a los productores, etc., por que no hacerlo con la comida chatarra? Claro que el estado tiene que intervenir, aunque de un modo limitado. No estoy de acuerdo con el paternalismo gubernamental, pero seamos realistas; el nivel de educacion que existe en Mexico es muy bajo para que no existan limites en que y donde se puede ofrecer productos dañinos a la población… Felicidades por el sitio. NOTA DEL EDITOR: es decir, usted apoya la expansión del gobierno debido a creer que la gente no tiene educación… buena receta para justificar el estatismo.





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