Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Juan Pablo II Magno
Eduardo García Gaspar
6 abril 2005
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No puede escribirse de inmediato lo que se siente a la muerte de un ser querido. Las ideas se agolpan en desorden, se corre el odioso riesgo de usar frases gastadas que nada significan y puede limitarse uno a citar lo obvio y repetido por todos.

Juan Pablo II fue un acompañante de algo menos de la mitad de mi vida y dejarlo no es sencillo, pero es ocasión de alegría y no de pesar.

Contrario a lo que es común sentir, yo tengo gozo. El disfrute indecible de ver a Su Santidad ir a donde ha sido llamado. Nada puede ser mejor que ver a un ser querido ir a donde él más anhela. Además, es Pascua y es tiempo de alegría, tiempo de resurrección.

No es casualidad que en esta época haya ido al cielo este hombre del que se puede decir lo mismo que Chesterton escribió de Santo Tomás de Aquino: un hombre grande que se sabía pequeño.

Las remembranzas de su vida terrenal, las que he escuchado y leído, están llenas de repeticiones del impacto que tuvo en el mundo. Es curioso ver cómo un ser que no fue un político afectó a la política en más formas de las que podemos pensar.

Tuvo impacto en la vida de millones por una razón, la de ir al fondo de las cosas, sin las distracciones de los detalles superficiales. Y ese fondo de las cosas es la moral, la sustentada en la idea de que somos cada uno de nosotros hijos de Dios.

Las consecuencias de pensar así son infinitas. Citando al Wall Street Journal, Juan Pablo II fue un hombre plenamente moderno pero que no se distrajo con las insignificancias de la modernidad, como nos suele suceder a tantos a los que nos comen los asuntos del día a día.

Es por esto que es imposible clasificar a este hombre. Se le quiere encasillar, según algunos como conservador, o como liberal de acuerdo con otros. Es imposible hacerlo.

Él rebasó esas dimensiones tan inflexibles y superficiales. Como pericos, varios comentarios, hablaban de él como un ser admirable aunque lleno de contradicciones. La verdad es que es lo contrario. Si algo no tuvo fueron contradicciones.

Sus posiciones fueron coherentes y congruentes. Nada hubo dentro de él que oliera siquiera ligeramente a incompatibilidad interna. Lo que vemos como contradicción en él no es otra cosa que él señalando las nuestras. Y eso no es fácil de entender.

Las inclinaciones seculares de la intelectualidad encontraron difícil entenderlo y le vieron como un ser contradictorio porque le confundieron con otro intelectual. No lo era, como tampoco era un político. Sencillamente no lo entendieron muchos de ellos y se limitaron a criticas simplonas y sin sustento. No los culpo de su error.

Resulta en extremo difícil y produce temor ver un ser anclado en la creencia de Jesús y que nos invita a no tener miedo. Sí, lo que me llama la atención es eso, un hombre anclado en creencias inamovibles y consistentes y que al mismo tiempo cambia al mundo.

La paradoja es irresistible para los sentidos, pues el que aparentemente no se mueve es el que cambia a los que suponemos que se mueve. Complejo de entender, pero posible si se ven los llamados a comprender que quitarnos nuestra naturaleza es caer en la esclavitud. Cuando dejamos de creer que somos hijos de Dios, en otras palabras, caemos.

No es un mensaje que es bienvenido por todos, en todas partes. Es un mensaje de tal fuerza que se le teme. No es sencillo confrontar el espejo y ver en donde estamos y a dónde podemos ir en caso de no creer que somos dignos, que somos obras de un Padre amante hasta el infinito.

Y Juan Pablo II lo llevó por todas partes, algo que siempre me recordó lo que hizo San Pablo contra toda dificultad y con todo esfuerzo. Es imposible encasillar a este hombre. Es imposible clasificarlo. Rompió con todo parámetro que facilita la comprensión de su vida. Como ya se dijo en el funeral de otro buen hombre, a ellos no se les entierra, se les siembra.

Y sus frutos servirán para enfrentar la invasión de ideas bárbaras que desean hacernos creer que no somos obra de Dios: con disfraz humano en realidad nos piden olvidarnos de lo que somos.

Post Scriptum

Llama la atención en los comentarios que he leído, la insistencia en hacer de lado la faceta más clara de este personaje. El comentario, por ejemplo de un sacerdote enfatizaba las tesis económicas de sus encíclicas, lo mismo que un comentarista de negocios.

Otros se empeñaron en verlo como el causante de la caída de la URSS, o como poseedor de un gran carisma, como viajante incansable, como gran comunicador, defensor de valores conservadores, como lleno de inconsistencias… los calificativos son interminables, pero no ven el fondo de lo que en realidad era Juan Pablo II: un mensajero de Cristo, un apóstol literal de una buena nueva religiosa.

Y eso es lo que llama la atención, que el mensajero de Cristo se haya convertido en el ser más conocido de toda la historia de la humanidad. Algo tiene ese mensaje que llega pero que es tan difícil de entender: reconocer de una vez por todas que los humanos somos criaturas divinas, hechos a imagen y semejanza de su Creador, es decir, con poder de razón y con libertad, para así reconocer el bien y seguirlo por decisión propia.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

Otros datos

Un reporte del Media Research Center de los EEUU reportó lo siguiente el 4 de abril:

• ABC seemed ahead of the other networks in looking at Pope John Paul II’s legacy through the prism of American liberals who see him as too conservative by U.S. political standards. Before he even passed away, ABC’s Peter Jennings insisted that the Pope “was, of course, controversial here. Some American Catholics have chaffed at his insistence that they follow the Church’s traditional social doctrines.”

Dean Reynolds cited “abortion, birth control, women priests” as issues which have “all driven a wedge between the Vatican and America.” Less than two hours after ABC News reported the Pope’s death on Saturday afternoon, anchor Bob Woodruff told Archbishop Wilton Gregory that “many believe” the “Pope has been too conservative socially for many Catholics in the United States.”

Woodruff soon pressed Father Richard McBrien of Notre Dame about the Pope’s stands on “women in the priesthood, birth control and so on.” O’Brien scolded the media, recalling how “every time the Pope made a visit to the United States…the media would pull out the usual suspects, you know, abortion, birth control, ordination of women, clerical celibacy.” Al día siguiente, la misma institución reportó lo que sigue.

• Hours before Pope John Paul II died on Saturday, NBC’s Today devoted a segment to condemning his tenure for alienating, maginalizing and dividing the Catholic church in the U.S. Co-host Lester Holt charged that “some believe his unyielding stand,” in refusing “to even discuss” opening the priesthood to married men and women, “alienated American Catholics.”

Holt insisted that “within the hierarchy, more progressive voices have been marginalized” and argued: “Pope John Paul II’s legacy in the world’s most powerful country may be that of a house divided. A man who changed the world, but in many ways, was unwilling to change his church.”

• MSNBC’s Chris Matthews launched a rant Saturday night from Rome about how the Catholic church must approve of using condoms. Citing the affliction of AIDS in Africa, Matthew proposed: “I’m telling you, a new Pope is going to have to grab that one and grab it hard, and he’s got to get to people and say, ‘You may not like condoms, they may not be, but they’re a lot better than HIV AIDS.’”

Matthews acknowledged that “I’m not speaking as a journalist, I guess, for a second,” as if it were unusual for him to offer a personal opinion, as he added that “I shouldn’t be giving editorials.” On Fox News Sunday, NPR’s Juan Williams echoed Matthews: “There’s one deficit in what John Paul II did, in terms of his legacy, you’d have to come back to this idea that in an age of AIDS, he was very slow to respond on the issue of condoms, on the issues of what rights gays should have in society.”

• The ideological labeling of a potential new Pope has begun. On Monday’s Good Morning America, ABC’s Charles Gibson asserted that Cardinal Joseph Ratzinger holds “extreme conservative views.” CNN’s Paula Zahn didn’t even wait until the Pope had died before speculating about his replacement.

On Friday night, before warning that it’s “very likely that the next Pope will share Pope John Paul II’s conservative stances on issues like abortion and the role of women in the church,” she tagged Cardinal Francis Arinze as a “staunch conservative” and reported that “Cardinal Tettamanzi, the Archbishop of Milan, is also close to Opus Dei, the ultra-conservative Catholic group.”

• ABC’s Charles Gibson admitted, during ABC’s live coverage Monday of the moving of the late Pope’s body to St. Peter’s Basilica, that “I know of a woman who bitterly disagrees with him on so many issues, an American woman,” but “when she saw him in St. Peter’s Square burst into tears because she was so moved.”

Reflecting an emerging media theme that Catholics personally liked the late John Paul II despite his positions, Gibson asserted that “even for so many American Catholics who disagree with his positions on so many issues,” the Pope had “a magnetism and a charisma that has transcended, really, positions that he has taken on issues.”



No hay comentarios en “Juan Pablo II Magno”
  1. María Elena Rodríguez Dijo:

    Yo también tengo gozo aunque con lágrimas. Antes soñaba que lo abrazaba en su cama de enfermo, ahora siento que él me abraza.

  2. Rodrigo Preciado Dijo:

    Me gustó muchísimo el artículo Juan Pablo II Magno, gracias

  3. Isabel García Gaspar Dijo:

    Difiero en algunos puntos de este articulo:
    -Era un hombre grande que se sabia grande
    -Confundió su mision de Papa con la de politico diplomatico
    -Una de sus contradicciones fué que mientras perdonó a los herejes de antaño, condenó a muchos de los que no piensan como él.
    -Paralizó a la iglesia mientras el mundo avanza a grandes zancadas.
    Para mi, se olvidó de la esencia del mensaje de Jesus para ser protagonista de la historia.





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