Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Huida del Responsable
Eduardo García Gaspar
9 junio 2005
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hubo en la ciudad de Monterrey, México, hace unos días, un evento organizado por el gobierno estatal de Nuevo León.

Era un concierto, otro más de los tres tenores y que terminó siendo un concierto de dos tenores, una soprano local y un cantante de canciones rancheras, en medio de una desorganización total para los 40,000 asistentes. Las historias personales de los espectadores, recopiladas en los medios, son pavorosas.

No hace falta repetirlas, pero sí hace falta poner énfasis en un fenómeno por demás interesante, la huida de la responsabilidad. Vayamos por pasos.

Primero, el concierto se anuncia con bombo y platillo, pues se trata del inicio de una serie de actividades que culminarán en 2007 con la celebración de una cosa que se llama Foro de las Culturas que nadie sabe exactamente qué es, pero que costará una fortuna y “dará proyección a Nuevo León.”

El concierto inicial se celebra y es un fracaso de organización, de tales proporciones que incluso durante el concierto mismo, se dan protestas y la gente grita fraude. El lunes siguiente, el gobernador del estado lo reconoce y culpa al organizador del concierto, una empresa seleccionada por su administración.

Dijo el gobernador que “reconocemos que se generaron algunos problemas… y estamos exigiendo la responsabilidad correspondiente a la empresa” que organizó el concierto. Es claro que el gobernador se rehuyó a aceptar su responsabilidad… es eso que separa a los niños de los hombres.

El suceso no tiene realmente importancia en sí mismo, pero es una muestra muy palpable del fenómeno que quiero señalar, ese escabullimiento de la responsabilidad. Si eso hubiera sucedido en una empresa privada, el responsable de la selección del proveedor hubiera sido despedido, incluso antes del evento, al ver los problemas que se presentaban.

El asunto es grave, además, porque de no suceder esos despidos y de seguir rehuyendo la responsabilidad, las probabilidades de que el evento siguiente sea exitoso se verán disminuidas. ¿Cuántos asistirán al Foro de las Culturas que será organizado por los mismos chicos que nos dieron a los dos tenores de manera tan desorganizada?

La consecuencia neta será el desperdicio de los recursos destinados a ese evento futuro, es decir, mayor irresponsabilidad. El no castigar la irresponsabilidad produce más de ella. Una consecuencia seria que lleva a otra reflexión con respecto a este suceso.

En las estructuras gubernamentales es menos probable castigar la incapacidad que en las instituciones privadas. Esto es así por varias razones. Una de ellas es la fuente de financiamiento que los gobiernos tienen.

Ellos obtienen el dinero por medio de cobros obligados a terceros. Usan, por tanto, recursos que no son propios. Y, usted conoce a la naturaleza humana: los dineros de terceros de los que no se le tiene que presentar cuentas a nadie son usados con mayor irresponsabilidad que los recursos propios de los que se tienen que presentar cuentas. No es una cuestión de filosofía elevada, sino de simple sentido común.

El gobernante usa los recursos disponibles con menor sentido y compromiso que su equivalente en una actividad privada. Otra causa estructural para el mal uso de recursos en manos estatales es la falta de criterios de evaluación del desempeño de los gobernantes.

Si fuesen evaluados en cuanto a sus promesas de campaña, la mayoría de ellos no sobrevivirían en sus puestos más de un par de años. Lo que digo es que no hay manera de evaluarlos como se hace en las instituciones privadas.

¿Qué peso darle al objetivo de “proyectar a Nuevo León en el mundo”? Según yo, muy poco peso de decisión puede tener un objetivo vago y poco medible para una decisión de gasto de cientos de millones. Suena más a un capricho del gobernador que a una decisión pensada, un capricho que le ha salido muy caro además en costo político: ya es visto como alguien con escaso poder de organización.

En fin, únicamente quise mostrarle con un pequeño ejemplo real un defecto estructural de los gobiernos.

El estar inclinados por esencia a un mal uso de los recursos que tienen y a guiarse por objetivos que no son medibles. Ellos tienden naturalmente a la irresponsabilidad y peor aún, huyen del reconocimiento de sus obligaciones.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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