Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Maravillosa Propiedad
Eduardo García Gaspar
6 enero 2005
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No es secreto alguno que la propiedad privada es uno de los pilares del camino a la prosperidad. Y por eso da gusto leer informes como uno reciente del Wall Street Journal, de John Lyons (15 diciembre), con el encabezado “Revolución en México: casas accesibles.”

Es un real apoyo al crecimiento de la clase media, en una especie de círculo virtuoso que eleva la prosperidad.

Es entrar al ciclo en el que puede aprovecharse hoy el potencial futuro de la persona, por medio del crédito, que hace posible el establecimiento de una casa propia. En tiempos anteriores, eso era francamente limitado e incluso imposible. Los montos disponibles eran bajos y las tasas altas.

Las cosas han cambiado y son noticia. La estabilidad económica mexicana, a 10 años de la debacle de 1994-1995, está dando resultados. Mucho del secreto sin duda es hacer que ese sector, el de financiamiento de casa habitación, sea negocio y atraiga a empresas y entre ellas se dé esa benéfica competencia que a todos ayuda.

Allí están empresas con curiosos nombres, como Hipotecaria Su Casita; empresas como Corporación Geo y también una de los EEUU, Pulte Homes, según reporta ese periódico. Negocio no sólo de esas empresas, sino de bancos y también de la bursatilización de esas deudas de familias.

BBVA, por ejemplo, ofrece créditos hipotecarios en su página de Internet con tasa fija de 12 por ciento, con crédito mínimo de 176,000 (hasta 85 por ciento del valor) para personas con ingreso mínimo de 6,500 pesos.

La página de Banamex no servía cuando la consulté, pero debe tener ofertas similares. Santander Serfin financia hasta el 100 por ciento de la casa, con tasa fija también. Esto es extraordinariamente positivo. Con una ventaja, los intereses reales son deducibles, otra maravilla.

Y es que la propiedad personal eleva la responsabilidad personal y disciplina a los ciudadanos.

El crédito hace posible a la persona capitalizar sus ingresos futuros y le evita la espera del ahorro forzado de plazo indeterminado. Es. digamos, una manera de ahorro, por la que ahora puede gozarse de los ahorros futuros.

Con ese monto, las personas se hacen de una casa propia y, como todo propietario, su responsabilidad se eleva. En 2001 fue publicado un libro de Hernando de Soto, con el sugestivo título de “El Misterio del Capital.”

La pregunta que plantea el libro es ¿por qué triunfa el capitalismo en occidente y fracasa en el resto del mundo? En buena parte porque fuera de occidente es tremendamente difícil convertirse en propietario: la legalización de la propiedad de acuerdo a los trámites burocráticos es cara y tardada; puede tomar años. Los datos de de Soto, de ese tiempo, indican que, calculadas conservadoramente, las propiedades no legalizadas de los pobres del mundo valen más de 9 billones de dólares (billones latinos, no norteamericanos).

Esa cantidad es igual a la suma de las 20 bolsas de valores de los países industrializados; es 46 veces la ayuda dada por el Banco Mundial en los últimos 30 años y casi 100 veces toda la ayuda dada por esos países en ese tiempo.

Esas propiedades, de poder ser legalizadas en corto tiempo y a bajo costo, podrían remediar más pobreza que el elevar al doble la ayuda de los organismos internacionales a los países pobres.

Créditos como los ahora disponibles en México ayudan a incorporar a las personas y sus propiedades al mercado formal. Los propietarios son ahora agentes económicos reconocidos e identificados, que pueden tener otros servicios, pagar impuestos y demás.

La propiedad legalizada y facilitada, saca a las personas de la economía informal, de la irresponsabilidad económica y los hace sujetos de otras actividades que generan riqueza.

Por eso, son muy gratas noticias como ésa que señala la pequeña gran revolución del aumento de propiedad legal de casa habitación en México. Y quizá sea por eso que el evento pasa desapercibido. ¿Qué sigue a esto?

Otra revolución, callada y difícil, muy difícil, la regularización de las propiedades informales. Algo que me parece que no puede tener gran oposición en el poder legislativo mexicano, la otra reforma que necesitamos para traer a la gente a la actividad formal y responsable de una economía que no va mal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras