Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Salvadores
Leonardo Girondella Mora
20 junio 2005
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Primero, quiero dar unos datos de El Salvador, para ponerlos en perspectiva:

• Alcanzó su independencia en 1821, igual que México. Su fecha de independencia es el 15 de septiembre.

• En 1992 terminó una guerra civil de 12 años, cuando las guerrillas y el gobierno firmaron acuerdos.

• Su territorio es de 21,000 kilómetros cuadrados. México tiene 2,000,0000, Argentina casi 2,800,000 y Uruguay unos 176,000.

• Muy sujeto a huracanes y terremotos.

• Población, unos 7 millones. Mediana de edad 21 a 22 años. Creciendo menos del 2%. México tiene unos 105 millones, con una población ligeramente menos joven. Argentina tiene unos 40,000,000, con una mediana de población en los 29 años. La población de Uruguay es de unos 3,500,000 con mediana de edad en los 33 años.

• Está dividido en 14 departamentos o estados.

• Las remesas de sus emigrados son 16% del PIB.

• Su moneda es el dólar americano.

• Su presidente actual es Elías Antonio Saca González, electo en junio del año pasado, para un período de cinco años.

Y ya que estoy con el presidente actual, vayamos con el presidente anterior, Francisco Flores, el que habló en el 5o. Foro de Atlas Liberty, a finales de abril, y dijo cosas interesantes. Por ejemplo,

“15 años atrás el Salvador fue destruido por la guerra. Hace 7 años por huracanes. Hace 4 por terremotos. Hace 15 años, el 60% de la población vivía por debajo de la línea de pobreza, totalmente dependiente de las exportaciones de agricultura tradicional e incapaz de pagar sus obligaciones financieras. Hace 15 años la infraestructura había sido destruida…”

La situación hoy es distinta.

“Tiene la más acelerada tasa de reducción de la pobreza en América Latina. Del 60 al 30% bajo la línea de pobreza… la mitad en 12 años. 25% de la población no podía leer ni escribir, ahora ha bajado a 12%. La mortalidad infantil ha caído de 45 al millar a 24. El desempleo ha bajado de 13% a 6.5%. Las tasas de interés se han reducido de 30% en 1992 a 6.8% el año pasado. El Salvador tiene la tasa de inflación más baja en América Latina”

y tiene la misma calificación crediticia internacional que Chile y México.

Son buenos resultados y por mucho que falte por hacer, el camino del pequeño país es un gran ejemplo de lo que pueden hacer muchos otros. El ex-presidente mencionó algunos de los secretos de ese cambio y todos ellos pueden resumirse en uno —desconcentrar el poder que antes tenía el gobierno y ponerlo en manos de los ciudadanos.

Dado el contexto de las palabras del ex-presidente, esto no debe verse como el reclamo de interpretar a la democracia como selección de gobernantes —es eso también, pero también mucho más.

Dice Flores,

“la animada vida política hoy retiró poder de las elites políticas y económicas… los logros económicos de los pasados 15 años fueron debidos al desencadenamiento de las energías productivas al desmantelar el estado intervencionista de los años 80. La liberalización de la economía ha producido tecnología, creación de empleos, previsión y adaptación, lo que era imposible lograr pasando por el escritorio de un burócrata. Es decir, se deben a la libertad económica.”

Más aún, dice que la estabilidad económica se debe a la implantación de precios transparentes, para que con esa información el ciudadano decida sus opciones como consumidor. A lo que se refiere es a tener precios reales. Si los precios de “energía, gasolina, transporte público, salud, capital son por consideraciones populistas ocultados o distorsionados, entonces la causa fundamental del problema nunca es identificada y nadie es responsable.”

Más aún, afirma que “Al final las distorsiones de precios son inevitablemente pagadas por el consumidor a través de la más pesada carga de impuestos, inflación o devaluación.”

En pocas palabras, dice, “El antídoto a la pobreza es la oportunidad.” Esto es, partir de la idea de que lo que los pobres necesitan es la oportunidad de tener éxito y valerse por sí mismos.

Es un concepto integral, que rompe el “aislamiento de las comunidades pobres por medio de la educación, caminos, telecomunicaciones, servicios sociales, oportunidad de trabajo, micro créditos”, todo para crear oportunidades.

Al final de cuentas, la oportunidad es selección y la selección es libertad. Es ésta la libertad que hace posible quitar las cadenas que el estado intervencionista pone a la iniciativa y al potencial creativo de las personas. Es una cuestión filosófica, pues ambas, la responsabilidad y la libertad son los dos lados de una misma moneda. Al tener una oportunidad y seleccionar una opción, las personas se sienten responsables de las consecuencias de su decisión.

Estas consideraciones llevan al ex-presidente a otro de los secretos del éxito: dejar de culpar a otros por los fracasos propios. “Un factor que distingue el discurso común de muchos líderes políticos en los países subdesarrollados”, dice Flores, “es colocar la responsabilidad fuera de la realidad nacional y culpar a algún factor externo por su circunstancia interna.”

No puedo sino recordar los discursos de Castro, Chávez y Evo Morales, que hacen precisamente eso —lo contrario de lo que debían hacer.

Esta es la negación de la vieja idea, repetida hasta el cansancio de que los países pobres lo son porque los países ricos lo son. “Esta es la esencia del populismo porque al transferir la responsabilidad a algún factor externo nunca se intenta solucionar el problema internamente.” En palabras muy claras afirmó que, “El éxito de El Salvador es simple. Dejamos de culpar a otros.”

Otro de los problemas a los que hizo referencia es el costo de la burocracia. La idea detrás es que no se puede progresar con un presupuesto público destinado en su gran parte al pago de burócratas. La solución es sencilla también: reducir la burocracia y liberar los recursos que se necesitan para las labores reales del gobierno. Eso fue lo que hizo, despidió burócratas.

De los 7,000 que había se quedó con 500 y al resto los capacitó para enfrentar otros trabajos, incluyendo el outsourcing de servicios, lo que “milagrosamente” los hizo más eficientes. Su problema de criminalidad fue admitido públicamente y se castigo la corrupción de la policía, despidiendo hasta una quinta parte de ellos, con buenos resultados.

Dejan estas palabras un buen sabor de boca —porque confirman lo que se sabe. La libertad económica da buenos resultados y la intervención estatal es el enemigo de la libertad económica. Lo que muestra Flores es que en último término lo que importa es tener ideas propicias al desarrollo y a la prosperidad.

Addendum

Recientemente, El Universal (Ciudad de México, 14 junio) publicó que

“El número de pobres en México disminuyó en 3.5 millones de personas entre el 2002 y el 2004, con lo que este sector pasó de 43% a 39.6% del total de la población, informó el Comité Técnico para la Medición de la Pobreza… del 2002 al 2004 el número de pobres dentro del rubro de alimentario (los que se encuentran en pobreza extrema) pasaron de 15.8% de la población total del país a 13.7%.”

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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