Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Medicinas y Precios
Eduardo García Gaspar
18 julio 2005
Sección: SALUD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tomo datos recientes para intentar demostrar, de nuevo, que nuestro mundo no es perfecto y que queriendo hacer el bien puede terminarse logrando lo opuesto.

En otras palabras: solemos ver el primer acto de la obra y nos olvidamos del segundo. Veamos lo que sucede en Brasil. Tomo datos del Wall Street Journal.

El caso de Kaletra, una medicina de Abbott, para enfermos de SIDA. El gobierno brasileño la regala ahora a más de 23,000 enfermos y espera que el número crezca poco menos de tres veces en seis años.

Ese gobierno llegó a un arreglo con Abbott, después de una negociación en la que se amenazó con copiar la medicina y hacer un sustituto, es decir, la autoridad brasileña violaría la propiedad de la patente si el laboratorio no reducía sus precios.

Las negociaciones con Merck y Gilead Sciences están pendientes. La patente de Abbott vence en 2015 y generó ventas en 2004 de 896 millones de dólares, siendo la tercera medicina en importancia para Abbott.

Con estos datos tenemos información para armar una obra con dos actos muy claros. El primer acto es el que leemos en los periódicos y es el reclamo del gobierno brasileño ante un problema importante.

El héroe de la historia es ese gobierno y el villano es el laboratorio que quiere proteger su patente y vender la medicina a cierto precio. Si permanecemos en el primer acto, la solución es simple: que se viole la patente, que se haga un genérico y que se salven vidas.

No hay mucho que pensar al respecto… excepto por el pequeño detalle de examinar: lo que sucede si se rompe la patente y el creador de la medicina deja de tener ingresos.

Cuando se examina esto, la solución simple ya no lo es tanto. Vamos al segundo acto.

En diciembre de 2003 escribí un artículo analizando un estudio de Wharton sobre el tema y que presenta evidencia que muestra lo que sucede en el segundo acto: los precios altos de las medicinas en sus años iniciales cubren los costos de investigación de nuevas medicinas para luego crear la oportunidad de genéricos muy baratos, siempre que no exista regulación de precios que fuerce a precios iniciales menores.

Si se combaten los precios altos iniciales tendríamos el problema de menor investigación, con menos adelantos y a la larga menos bienestar.

En otras palabras, los ingresos de los laboratorios en los primeros años de venta de su patente cubren los gastos de investigación. Sin esas ventas no habría investigación y, por tanto, no habría medicinas… y sin medicinas se perderían vidas.

La cosa, obviamente, no es tan simple. Cuando los precios de las patentes son elevados en su principio, los precios de los genéricos son menores en la etapa siguiente. Si se reducen los precios iniciales, los precios de los genéricos son más elevados.

Le comento de nuevo. Nuestro mundo es complejo y nuestras acciones tienen efectos colaterales imprevistos que debemos anticipar, como el que acabo de ilustrar.

El problema esencial radica en equivocar el análisis y quedarse en el primer acto de la obra, ignorando qué es lo que sucede con nuestra acción en ese primer acto. En este caso, si nos quedamos en el primer acto, estoy seguro que la mayoría de las personas aplaudiría la acción del gobierno brasileño sin poner atención en lo que sucede en el segundo acto. Con un problema adicional. El segundo acto no se presenta de inmediato.

Puede tardar años y eso dificulta el aceptarlo. Cuando se presente el segundo acto, muchos habrán olvidado lo sucedido hace tiempo y con dificultad verán que la causa fue algo realizado años antes. Este síndrome de dejar de ver el segundo acto de la obra, desafortunadamente es común.

El lector sagaz puede aprender a usar la idea, casi a diario en las noticias. Si usted lee, por ejemplo, que su gobierno planea elevar el gasto para reactivar la economía, ya no se quedará con la agradable sensación de una economía reactivada, sino que verá ya el segundo acto de ese aumento del gasto: quizá déficit gubernamental, o tal vez elevación de impuestos.

Todo lo que he querido hacer en esta segunda opinión es mostrar un ejemplo de la complejidad de nuestro mundo donde las buenas intenciones no bastan. También hay que pensar en esos efectos colaterales que se presentarán sin remedio.

POST SCRIPTUM

La frase particular de “primer y segundo acto” la tomé de un libro de Thomas Sowell, el prolífico autor norteamericano de obras muy recomendables. Él usa la frase en un libro reciente, Applied Economics. Es otra manera de expresar el fenómeno conocido como “efectos no intencionales” originado en 1724 con la obra de Mandeville, The fable of the bees.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



1 comentario en “Medicinas y Precios”
  1. Servando Dijo:

    Claro es otro tema, pero similar.
    Sería interesante saber de un estudio comparativo de un muestreo de medicinas comunes, de cuanto valen en $ diferentes paises, y sus diversas proporciones, (ingresos promedio, PIB, salarios promedio, inflación anual, etc, …)





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras