Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Plataforma Miedosa
Eduardo García Gaspar
27 julio 2005
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


De entre los precandidatos del PRI en México, uno de ellos al menos ha publicado su lista de retos para el país en una especie de plataforma inicial para propósitos de su elección.

Si llega a las finales esta persona o no, eso es otro asunto… pero su caso ilustra uno de los síndromes que tanto dañan a la política electoral de una democracia que nace. Me refiero a plataformas electorales miedosas que producen un voto ciego. Me explico.

En su página de Internet, Enrique Jackson (retos) determina una lista de problemas del país, a los que llama retos y, por implicación, dice que él sí podrá resolver. La lista está lejos de ser original.

Los primeros dos retos son el “reducir la desigualdad” y “una nueva agenda de desarrollo.” El siguiente es el de “garantizar la seguridad,” es decir, combatir el crimen. Le sigue la educación y el generar “empleos de calidad.” A lo que añade una reiteración del primero con “una sociedad más justa.”

Y no podían faltar “un campo generador de riqueza” y un “medio ambiente sano.” Termina con “una democracia que funcione” y una “política exterior orientada al interés nacional.”

Una lista de retos no puede ser original y las listas de todos los candidatos serían en extremo similares, lo que implica la imposibilidad de decidir el voto sobre esta base en la que todos los candidatos son iguales. Las diferencias reales no están en los “qués” sino en los “cómos.”

En el caso de Jackson, tampoco esto funciona como elemento diferenciador. Las frases que usa este candidato son las de siempre. Dice, por ejemplo,

“… estados y municipios que tengan más capacidad de respuesta… mejor orientación de la inversión pública… garantice seguridad de nuestro patrimonio… que los mexicanos valgan más por lo que saben… nichos de valor agregado… abra oportunidades… donde el desarrollo sustentable ser prioritario… respuesta a reclamos y carencias… alianzas estratégicas regionales…”

Nada, absolutamente nada específico hay allí.

Nada que lo haga único. Si Jackson se eligiera bajo esa plataforma, su gobierno podría ser el más liberal de todo el mundo, pero también el más socialista. Todo por ignorar el tema de los “cómos.”

Más un defecto terrible que es la falta de mención de las reformas económicas, un serio error de omisión provocado de seguro por el deseo de no tomar partido y querer dar gusto a todos. En este sentido, su lista de retos es una lista miedosa.

Y esto es lo que me lleva al punto central de esta columna, el miedo de los candidatos a tomar posiciones.

Dentro de una democracia, los gobernantes elegidos son los que obtienen la mayor cantidad de votos. Es decir, la meta central de un político es lograr votos, todos los que pueda. Así funciona la democracia en su parte electoral y no hay mucho que hacer al respecto.

Pero ante esto, el político en campaña puede elegir entre dos opciones extremas. Una es la hipócrita, por la que a todos quiere dar gusto, promete todo y evita controversias por medio de la indefinición personal usando listas como la de este candidato.

La otra posición es la honesta, la del político que es lo suficientemente valiente como para expresar posiciones personales y sostener, si es el caso, que está a favor de privatizar la industria energética o tener un impuesto parejo. Entre las dos posiciones extremas hay una variedad de posiciones intermedias, pero todas ellas implican la decisión personal del político. ¿Poner primero las creencias o poner primero la popularidad?

En el caso que nos ocupa, es obvio que se han puesto en primera línea las cuestiones de popularidad. Y esto implica que un voto por Jackson es un voto ciego.

El votante no sabe qué específicamente hará este político. Contrasta la posición de Jackson con la de López Obrador, quien ha sido mucho más específico en sus propuestas y ya sabemos que no realizará reformas económicas, pero que sí querrá realizar una serie de medidas económicas contraproducentes.

El voto a López Obrador no es ciego, pues quien vote por él sabrá qué es lo que hará: una serie de bobadas que es información pública.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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