Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Pobreza de Análisis
Eduardo García Gaspar
13 diciembre 2005
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La equivocación que se comete es obvia, pero pocos la ven. Cuando se analiza a la pobreza tratando de remediarla, el análisis hecho suele ser erróneo. Erróneo en extremo. Y por eso llevará a medidas que no sólo no remedien la pobreza, sino que la aumenten.

Uno de los candidatos a la presidencia mexicana constituye un ejemplo de este error. Declaró él hace poco que,

“Hoy en día son más profundas las diferencias económicas y sociales entre los mexicanos que cuando Morelos pidió que se moderara la indigencia y la opulencia… el ingreso de las 25 familias más acaudaladas del país es equivalente a lo que perciben 25 millones de mexicanos… el ingreso de las personas más ricas, llega a ser hasta 7 mil veces superior al de los más pobres. Es decir, lo que junta un mexicano en un día a otro le llevaría hasta 20 años”.

Declarar eso es bueno si usted quiere llamar la atención y lograr algunos atractivos encabezados en los medios noticiosos… pero no si usted quiere en verdad resolver el problema de la pobreza. Es decir, se trata de un análisis desatinado de la realidad, igual que cuando un médico hace un diagnóstico malo y receta el remedio equivocado. De verdad igual.

Poner atención en la brecha entre los de ingresos más altos y los de ingresos más bajos, por principio de cuentas, ignora la posición de los que están en medio y que son más de la mitad de la población. El error es gigantesco en números. Es como poner atención en los coches más caros y los más baratos, olvidando que la gran mayoría de ellos andan en los precios intermedios.

Otro error de poner atención en la brecha de ingresos entre los mayores y los menores es el de dejar de ver que el problema es la existencia de personas con muy bajos ingresos y no que existan personas con buenos ingresos.

Si el ingreso de los más pobres se elevara, esa diferencia se reduciría. Además, si usted pone atención en la diferencia de ingresos, su propio marco mental le indicará una solución mentirosa: el reducir el ingreso de los más ricos para reducir la brecha, sin necesariamente elevar el ingreso de los pobres.

Es decir, usted estaría cometiendo el error clásico del gobierno redistribuidor: retira a los de más ingresos dineros que el gobierno administra para llevarlo a los de menos ingresos, pero no todo les llega porque parte se queda en la autoridad misma.

Y lo que llega a los pobres puede ser muy poco dependiendo de la eficiencia administrativa del gobierno. Peor aún, los fondos serán dados a los sectores pobres “amigos” del gobierno y no a todos. Es una manera de concentrar poder en la autoridad y de elevar las probabilidades de corrupción de la autoridad. Pero hay más.

Reducir la brecha de ingreso entre los extremos, retira dinero de la sociedad, dinero que se iría a inversión y gasto que generaría crecimiento económico. Esto equivale a reducir las probabilidades de crecer.

El error de plantear a la diferencia de ingresos como el problema a resolver es tal vez uno de los más clásicos que se cometen y es verdaderamente notable cómo es que se sigue haciendo eso, incluso entre políticos que presumen de alta educación y gran preocupación social.

La solución no es la reducción de la brecha de ingresos, eso es sólo uno síntoma muy visible. La solución es la elevación del ingreso de los sectores más pobres. Esto no es un secreto.

Lleva varios siglos de haber sido planteado y se refiere a resolver el problema de bajos ingresos por medio de la elevación de la productividad de las personas en ese segmento permitiendo la acumulación de capital, la realización de inversiones y otras medidas como mejorar la educación, desregular mercados, proteger la propiedad personal y sí, todas esas reformas de las que se habla.

En fin, todo lo que quise expresar en esta segunda opinión es mi admiración y sorpresa ante algo realmente notable: el que aún exista un análisis tan equivocado de la pobreza y su solución y que él sea tan popular como para seguir siendo apoyado por candidatos a la presidencia. Lo grave al final es que esa visión tan desacertada, de aplicarse en la realidad, va a producir lo indeseable: más pobreza y más corrupción

POST SCRIPTUM

Las declaraciones señaladas son del candidato del PRD a la presidencia, un partido de izquierda tradicional fuertemente inclinado al crecimiento de la burocracia y el intervencionismo económico; muy preocupado por la brecha de ingreso, querrá reducirla, ignorando que el problema no es la brecha, sino los ingresos bajos producidos por falta de productividad en ese segmento. Esto producirá medidas redistributivas que crearán condiciones de inversión menos propicias y la improductividad de ese segmento en el mejor de los casos quedará sin cambio.

Esas declaraciones están disponibles en una muy recomendable página de noticieros Televisa, aquí.

Un libro, de Chafuen, Alejandro Antonio (1986). CHRISTIANS FOR FREEDOM : LATE-SCHOLASTIC ECONOMICS. San Francisco. Ignatius Press. 0898701104, contiene evidencias del razonamiento que he mencionado y que data desde el siglo 17, buen tiempo antes que Adam Smith. Existe una edición en español, con un título muy diferente “Economía y Ética, Raíces Cristianas de la Economía de Libre Mercado”. Madrid. Ediciones RIALP S.A. 1991.

En cuanto a la afirmación de que la mayoría de las personas se encuentran en medio de esas dos posiciones extremas de ingresos, una buena evidencia está en el Boletín de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercados y Opinión Pública, del 23 de enero de 2000, donde se clasifica a la población mexicana perteneciendo a los siguientes segmentos:

• Alto 7%

• Medio Alto 7%

• Medio 26%

• Medio Bajo 23%

• Bajo 27%

• Marginal 10%

Si bien esta clasificación se refiere esencialmente a población urbana, debe comprenderse que ella constituye un 75% de la población mexicana. Comparar al más alto 7% contra el más bajo 10%, deja fuera al 83% en situaciones intermedias.

Más aún, la definición de “pobreza” es en extremo vaga y puede manipularse para propósitos de propaganda electoral. Un buen trabajo de análisis requeriría distinguir entre pobreza y pobreza extrema; y también entre pobreza rural y pobreza urbana. Un buen análisis de estas cuestiones se encuentra en aquí, con un reporte de la serie propuestas de BBVA.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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