Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Por Quién Voto?
Eduardo García Gaspar
23 agosto 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es la época en la que con frecuencia surge la pregunta en México. ¿Por quién voto? Y, desde luego, también se comentan cosas como “todos los candidatos son malos”, “no hay por cuál ir” y similares.

Normal el asunto, como en todas partes del mundo y es quizá porque la política no atrae al mejor talento de la sociedad.

Ante algo que no podemos cambiar, al menos en el mediano plazo, sí podemos al menos tener una postura racional. Se trata de contestar una pregunta muy natural, ¿debo votar y si voto por quién lo hago? Voy a tratar de contestar esto de la manera más ordenada posible.

¿Debe usted votar? La respuesta obvia es sí, mientras su voto sea libre.

Pero si usted está bajo presión de algún tipo, o está recibiendo algún favor a cambio de un voto por algún candidato, no debe votar. Digamos que, como muchas veces sucede, un candidato le regala materiales de construcción y a cambio de eso le exige su voto, usted no debe votar si es que aceptó ese regalo.

Parecido es el caso de personas de edad que reciben una pensión decretada por un gobierno, sin que esa pensión haya sido creada por ahorros propios.

Las personas en esta situación que en la elección presidencial voten por quien les dio ese regalo, deben reconocer que su voto está siendo comprado, o que al menos es de una ética dudosa. Una vez aclarada la posibilidad de que existen votos cuestionables, vayamos a eso de por quién debe votarse.

Mi principio de acción al respecto es una regla muy sencilla: votar siempre y hacerlo por los menos malos. Mi hipótesis es que no existen candidatos ideales, que lo que debo hacer es sencillo, el descartar a los que pienso son los peores y votar por el que sea el menos malo de ellos.

Mi definición de peor es el candidato que se sienta un mesías salvador, o que tenga ideas socialistas y si combina ambos rasgos, lo desecho de inmediato.

Para llegar a esa conclusión, no hay otro camino que leer acerca de los candidatos y estar razonablemente enterado. Del otro lado está el voto desinformado, que es dado por un ciudadano que no tiene idea de lo que cada candidato representa. Es un voto irresponsable.

Al respecto, mucho me temo que buena cantidad de votos sean de ese tipo: emitidos por personas que no tienen la menor idea de las propuestas y mentalidades de los candidatos.

Estos votos son creados por impresiones vagas de tercera y cuarta mano, muy basadas en simpatías artificiales y datos irrelevantes. Es el voto de la persona perezosa que si lee los periódicos lo hace para enterarse de la vida sexual de Brad Pitt y de los resultados del futbol.

En el caso mexicano en estos momentos, especialmente para 2006, existe un criterio muy importante, el de las reformas económicas, estructurales, o como usted les quiera llamar.

Urgen esas reformas y mi voto será dado al candidato que las apoye, independientemente de las simpatías que me genere. No quiero gobernantes que sean simpáticos, sino que sean efectivos para hacer lo que se necesita. Al respecto, la información que se tiene indica que al menos uno de ellos oficialmente no hará las reformas.

Es el ex-alcalde de la capital mexicana. También, debe verse al candidato en términos de su historia personal, cuidándose especialmente de aquellos que han estado ligados a escándalos de corrupción, de ellos o de sus allegados. La corrupción es un cáncer que carcome a la sociedad y hay que alejar del gobierno a quienes lo son o a quienes son tolerantes con ella.

Y luego está otro factor, el del partido al que pertenecen. Mi principio de voto es alejarme de los partidos pequeñitos que son los que estorban y viven artificialmente de la ayuda que reciben. Fuera están también para mi, partidos pequeños a los que les gusta hacer alianzas con el que se ponga enfrente. Y de entre los partidos importantes que quedan, de nuevo, me voy por el menos malo.

Debe considerarse otra variable en este tema, el de las ilusiones del ciudadano. Esto es especialmente dramático en México, con una ciudadanía que tiende a ver en cada elección presidencial la posibilidad de encontrar a Merlín.

Un mago que en pocos meses cumpla todas sus promesas y perezosos todos nos sentemos a presenciar un milagro… que desde luego nunca va a suceder.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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