Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Problemas Sociales Enormes
Eduardo García Gaspar
4 marzo 2005
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Antes que nada doy unos datos duros. Los hijos de familias en las que no vive uno de los padres tienen 60 por ciento más probabilidad de dejar de estudiar a los 16 años; los hijos hombres, 129 por ciento más probabilidad de tener sexo antes de esa misma edad y las hijas, 65 por ciento más probabilidad. Las hijas de padres divorciados, 40 más de ser madres en la adolescencia.

Los hijos mayores de 18 en familias en las que no vive uno de los padres tienen 90 por ciento más de probabilidad de ser consumidores fuertes de alcohol; los hijos adolescentes de familias en el mismo caso tienen 50 más de ser consumidores de drogas y 325 por ciento más probabilidades de ser expulsados de la escuela.

Amén de otros rasgos similares, de problemas sociales que son plagas: drogas, consumo excesivo de alcohol, hijos fuera del matrimonio, baja educación.Todo se agrava en relación a los casos de familias completas.

La cosa es peor. En los casos de padres no casados, se dan patrones consistentes de menores ingresos, mayor depresión, mayor violencia familiar, hijos afectados por esa situación y en mayor riesgo de ser víctimas de violencia y abuso sexual.

De nuevo, un patrón de serios problemas sociales, como el del abuso sexual de menores y el de violencia en hogares, todos elevados en casos de familias en las que los padres no están casados o uno de ellos falta.

Los datos no son de un país latinoamericano, sino del Reino Unido, publicados recientemente en el libro “The Welfare State we’re in” de James Bartholomew (2004).

Los patrones de los hallazgos de esas investigaciones tienen sentido y, sin duda, presentarán el mismo patrón esencial en todo el mundo. Una buena cantidad de los problemas sociales que tanto nos preocupan se agravan en los casos de familias alteradas, que no tienen la estructura tradicional de los dos padres viviendo bajo el mismo techo dentro de un matrimonio reconocido.

El autor de la obra tiene buenas palabras para describir el fenómeno. Dice, “Para ponerlo de la otra manera, si los padres naturales fueran una medicina, ellos serían vistos como una medicina milagrosa.”

La estructura tradicional de la familia reduce drásticamente las probabilidades de hijos con problemas, de abuso de menores, de violencia familiar, de maternidad en adolescentes, de consumo de drogas y alcohol, de suspensión de estudios.

Es difícil, si no imposible argumentar en contra de eso. La familia tradicional, con ambos padres viviendo con sus hijos es, literalmente, un antitóxico, un contraveneno ante esos problemas serios que destruyen a nuestra sociedad. Hasta aquí, me parece, no hay mucho que comentar adicionalmente, pero sí en otra cuestión relacionada. Me explico.

Sin duda, en todas partes hay una gran preocupación por todos esos problemas. Se reportan casos de violencia familiar, de hijos ilegítimos y todo el repertorio similar. Y se quieren tomar medidas para corregirlos. Buenas intenciones, muy encomiables todas.

Lo que me parece paradójico es que entre los remedios mencionados por los expertos poco o nada se menciona este remedio tan efectivo, el de la estructura familiar tradicional. Sin duda, ella funciona y funciona muy bien. Los datos lo demuestran.

Pero, es mi impresión, que esos expertos en general acuden a cuanto remedio se les ocurre, menos a éste, el de la familia tradicional. Peor aún, he escuchado a algunos de ellos que no solo se olvidan de la familia, sino que la atacan directamente.

Recuerdo a uno de ellos recomendando muy seriamente facilitar los divorcios, a otro recomendando a las mujeres a abandonar a sus maridos, a otro enalteciendo la exploración mutua de la sexualidad entre los niños.

No todos los expertos en problemas sociales, pero sí algunos de ellos parecen estar rasgándose las vestiduras por el alto índice de consumo de drogas entre los jóvenes al mismo tiempo que sin quererlo lo propician socavando la estructura familiar tradicional.

Y es que, en el fondo, el enaltecimiento del divorcio, la exaltación de la sexualidad sin frenos, la crítica de la moral objetiva, el desprecio de valores ortodoxos… todo eso tiene un precio, que es ese número de adolescentes con problemas fuertes.

Por lo pronto, las cifras están allí y lo sabemos. Si queremos con seriedad atacar problemas como el del abuso infantil y la violencia familiar, el remedio más efectivo está a nuestra disposición y se llama familia completa y tradicional.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Problemas Sociales Enormes”
  1. maye Dijo:

    me parece super su articulo es muy bueno ya que las personas no se preocupan por el bienestar social

  2. Alex Dijo:

    su articulo es muy bueno, gracias por toda la informacion que aquí presentan

  3. carlos Dijo:

    me parece muy bueno lo que dices y me agrada la forma en la que lo escribes espero que todos los que lo lean reflexionen y eviten esto en paises latinoamericanos





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