Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Querer Honradez
Eduardo García Gaspar
18 agosto 2005
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En las encuestas que preguntan a los entrevistados sobre las características más deseables de los candidatos a puestos públicos, es común que las personas contesten con palabras como “honradez” y “honestidad.” Y colocan a esos atributos en lugares principales.

Es decir, en buena medida el ciudadano está pidiendo ser gobernado por gente honesta y diciendo que ésa es una de sus más grandes preocupaciones. Este dato es más revelador de lo que se piensa.

Los expertos de marketing político lo toman y tratan de asociar a su cliente con ese atributo. Pero el resto de las personas debe ir más allá para entender una realidad: ser honesto es un factor dado y supuesto en toda actuación sea política o no.

Pedir gobernantes honestos tan explícitamente significa que la ciudadanía los percibe como lo opuesto. Los ciudadanos al querer que la clase política sea honesta, están diciendo que en realidad sus gobernantes no lo son.

Ser honesto es una cualidad tan básica y esencial que se presupone que todos deben tener, pero cuando ella se torna una petición abierta es que algo anda muy mal. Podemos concluir que la imagen de la clase política, donde eso suceda, es atrozmente mala. Esto acontece en México.

Previo a la situación de mayor libertad de prensa, los niveles de corrupción estaban en las leyendas urbanas comprobables por medio de las posesiones de los gobernantes.

Ahora, la corrupción al menos sale en los periódicos y hay abundancia de notas sobre ella. Para el ciudadano mexicano, creo, el gobernante es mayoritariamente una persona corrupta. Viene a cuento el estudio reciente de CEI Consulting & Research el que muestra que los mexicanos comienzan sus prácticas de corrupción en la infancia, a los 12 años y son los maestros quienes los inician en la costumbre.

Según Grupo Reforma (12 agosto), este estudio

“vino a confirmar los resultados de la Encuesta Nacional sobre Creencias, Actitudes y Valores que realizó Transparencia Mexicana… revela que uno de cada 3 maestros considera que los estudiantes que salen de secundaria son individuos que tratan de evadir las normas; 3 de cada 5 reconocen que es frecuente que presionen a los maestros para pasar de año a un alumno que no lo merece.”

El fenómeno no es una exclusiva mexicana, pues hay evidencias de corrupción en otros países señalados en esa nota, como el Reino Unido del que se señala la práctica estudiantil de plagiar material para trabajos, un fenómeno que debe ser mundial.

Lo que podemos concluir aquí es la existencia de corrupción desde edades tiernas del individuo, el que quizá vea en el terreno político el clímax de la corrupción. Los daños colaterales son obvios, especialmente en lo que se refiere al desperdicio de recursos públicos y que a su vez produce miseria. Pero hay otro efecto que no he visto mencionar y que ahora trato.

Cuando un grupo social, como el de los políticos, es percibido como corrupto, las personas honestas tenderán a alejarse de él, pues no desean manchar su reputación. Al mismo tiempo, las personas de escasa moralidad se acercarán a ese grupo en mayor número.

El efecto neto es empeorar el nivel de corrupción de ese grupo en un círculo vicioso. Y si acaso alguien honesto entra al grupo, con facilidad será calificado de corrupto.

Es decir, los gobernantes honestos sufrirán del “efecto halo” que les produce el estar dentro de una comunidad mal percibida. Sus actos podrán ser interpretados como corruptos, incluso aunque no lo sean. Todo porque los ciudadanos entienden que los actos de autoridad están motivados por corrupción más que por otra cosa.

Sí, también el gobernante honesto va a ser tachado de corrupto aunque no lo sea. Y es que el ciudadano que entre sus más altas prioridades pide gobernantes honestos y honrados, está diciendo que entre los gobernantes existe una corrupción rampante.

Sea lo que sea que ellos hagan será visto como causado por actos deshonestos, lo que hace de la clase política una comunidad que será evitada y rechazada por personas con más altos estándares éticos…. pero se volverá atractiva para personas con escasos principios morales, estableciendo un círculo vicioso difícil de romper. No es un bonito panorama.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras