Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Querer Más Gobierno
Eduardo García Gaspar
31 octubre 2005
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los datos vienen de un reporte, “La Democracia en América Latina.”, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2004. Dentro se encuentran datos interesantes. Presento dos, aparentemente independientes, para luego interpretarlos en conjunto.

Primero, a nivel de la región, los ciudadanos perciben como principales problemas al empleo, 34 por ciento y a la pobreza, 27 por ciento. Más abajo están, delincuencia y drogas, 12 y corrupción, 11. La final de la lista están la violencia política e infraestructura insuficiente, 7 cada uno. Es lógico. Lo principal son los problemas padecidos, que se relacionan con el bienestar propio.

Segundo, también a nivel de la región, se presenta la “posición frente a la intervención del estado en la economía.” Es decir, qué tan inclinada está la población hacia el remedio de los problemas por la vía de intervención estatal o por la vía de mercados libres.

Sólidamente inclinados a la vía estatal está el 46 por ciento y sólidamente por la vía de mercados libres el 10 por ciento. Medianamente inclinados por la vía estatal, el 24 por ciento y medianamente por la vía de mercados libres el 17.

Sumando, tenemos del lado estatal una fuerte tendencia, en total de 70 por ciento y del lado liberal al 27. En sí mismo, esto llama la atención, pues en la región los gobiernos han sido legendarias muestras de fracaso y aún así, los latinoamericanos no han aprendido que la cuestión no va por ese lado.

Tenemos, por tanto, reuniendo los dos datos, una situación interesante. Los mayores problemas percibidos son de naturaleza económica, empleo y pobreza. Nada nuevo y en realidad, lo obvio. Son los problemas de subdesarrollo tradicional que la gente percibe.

Hasta aquí el latinoamericano razona correctamente. Pero piensa equivocadamente cuando establece la solución: quiere más gobierno y no menos.

La situación recuerda una frase de Edmund Burke, quien escribió, “Es verdaderamente raro que los hombres se equivoquen en sus sentimientos respecto a la mala dirección pública, tan raro como que acierten en sus especulaciones acerca de las causas de la misma.”

Estamos como el enfermo que tiene la certeza de sentirse mal y es cierto, pero el remedio que queremos es lo opuesto a lo que necesitamos. Si proyectamos esto como una tendencia general, resulta un fenómeno explicable la popularidad de algunos personajes políticos que son preferidos por dar al paciente lo que él quiere y no lo que realmente necesita.

López Obrador es un ejemplo: ofrece lo que el pueblo quiere, más gobierno y por eso es popular. No es la solución, pero es lo que se desea. Y, peor aún, ofrece solucionar la corrupción por la vía de más gobierno… también lo opuesto de lo necesitado.

Los recientes resultados de TI en la medición de corrupción percibida indican que en la región americana, los países mejor colocados son Canadá, EEUU y Chile. Los peores de la zona son Haití, Paraguay y Venezuela.

La solución a la corrupción lleva años, décadas, de ser intentada en México por la vía de más gobierno, de buscar gobernantes honestos… y el último escándalo, hace días, incluyó un departamento de más de un millón de euros en París de un precandidato del PRI a la presidencia. El resultado venezolano ha sido negado por el gobierno como un complot en su contra.

Es realmente notable la testarudez latinoamericana en sus preferencias políticas, claramente inclinadas a creer al político que más promete, que más gobierno propone y que menos problemas soluciona. No son todos los latinoamericanos los que así se comportan, pero de acuerdo a esas cifras anteriores, son mayoría.

Dentro de una democracia su voto será reterminante y erróneo. ¿Qué existe en las mentes de quienes tienen esa inclinación política y no escarmientan con la experiencia propia y ajena? He escuchado dos explicaciones y las dos son culturales.

Una es la herencia de siglos de vivir bajo el sistema de hombres fuertes a los que se obedece sin chistar, pero en los que se coloca toda la fe confiando que sean iluminados. La otra es la influencia del intelectual de la región, un humanista, romántico, de izquierda que se refugia en sus sueños académicos socialistas.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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