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Responsabilidad Social
Selección de ContraPeso.info
3 noviembre 2005
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta un texto publicado por El Instituto de Libre Empresa de Perú. Su autor es Guillermo Vidalón del Pino.

El tema es la Responsabilidad Social de las Empresas, una frase contagiosa y de escaso significado, con aún menos fundamento, que como todo lo que reúne esas características se ha convertido en algo popular y políticamente correcto.

He denunciado reiteradamente la opción política que se esconde tras el uso de términos inadecuados, como el eslogan “Responsabilidad Social” (RS).

Recientemente, el articulista Pedro Franco ha expresado (en la edición del 27 de setiembre del diario Expreso), refiriéndose al contenido del mismo que, “representa el esfuerzo por entender una realidad y ayudarla a mejorar”.

Pero, por favor, eso ha hecho la humanidad a lo largo de su evolución para desarrollarse; analizar la realidad, integrar el conocimiento disponible, proponer tesis, antítesis y, finalmente, arribar a una síntesis, precisamente, para alcanzar una mejora.

Proponer un nombre nuevo, copiar o realizar traducciones literales de algo que ya cuenta con un término en nuestro idioma para “rebautizarlo” no constituye ningún mérito, eso es llamar “scooter” al patinete con el que jugábamos cuando éramos niños. Habría que pedirles auténtica responsabilidad a los promotores del eslogan de la RS.

Bueno, vamos a concederles el beneficio de la duda, quién sabe no conozcan el contenido de la palabra “responsabilidad” y cuál es el significado que le otorga el Diccionario de la Lengua Española, XXI edición de la Real Academia Española:

• Página 1784, “Responsabilidad. Calidad de responsable. 2. Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otro, a consecuencia de delito, de una culpa o de otra causa legal. 3. Cargo u obligación moral que resulta para uno del posible yerro en cosa o asunto determinado. 4. Recurso de Responsabilidad. El que se interpone para exigir a los jueces y tribunales la civil o criminal en que hayan incurrido por actos u omisiones no subsanables mediante otros recursos ordinarios. 5. Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.”

• Ahora, página 1894. “Social. Perteneciente o relativo a la sociedad o a las contiendas entre unas y otras clases”.

• Y, finalmente, página 886, “Eslogan. Fórmula breve y original, utilizada para publicidad, propaganda política.”.

Bien me decían mis padres que el diccionario es la mejor herramienta para ilustrarnos y escapar de quienes quieren someternos al oscurantismo de la ignorancia.

Vayamos por partes, por lo expresado en el diccionario podemos colegir que la responsabilidad implica una obligación por reparar y satisfacer, ergo, quienes reclaman indemnización, por culpa o dolo del causante (las empresas según los promotores de la Responsabilidad Social Empresarial –RSE-), tendrían razón.

Si la responsabilidad es interpretada como una obligación moral, resulta que, al margen de una demanda de carácter legal, existiría una demanda a satisfacer y que, según los autodenominados responsables socialmente, sería asumido por las empresas cuando éstas se adscriban voluntariamente, asumiendo la carga respectiva.

Lo social, señala el diccionario, es lo “relativo a la sociedad”; entonces, del análisis semántico realizado, se puede concluir que la Responsabilidad Social devendría en una deuda, obligación de reparar y satisfacer que tendrían las empresas para con la sociedad. Cabría preguntarse, según los socialmente responsables ¿cuál es el yerro en el que incurrirían las empresas que cumplen con la ley?

Al describir lo social, el diccionario admite una disyuntiva, relativo “a las contiendas entre unas y otras clases.”  No será esto lo que realmente nos proponen los promotores de la RSE. La caída del Muro de Berlín significó el fin de las ideologías totalitarias y el reconocimiento del pragmatismo político como expresión de la dinámica social y económica.

La confrontación, promovida por quienes añoran dirigir un Estado controlista y totalitario, viene siendo canalizada por entes reguladores (académicos o no), que pretenden establecer indicadores para medir, evaluar, calificar y acreditar qué hacen las empresas, cómo lo hacen y si aquello que hicieron voluntariamente les satisfizo, es así como buscan reciclarse, ocultando el fracaso del estatismo.

Además, son los consumidores, quienes deben decidir libremente si adquieren un producto o servicio ofrecido en el mercado.   Por otro lado, invito a los socialmente responsables a que revisen lo que dice el Banco Mundial en su página web respecto al Perú http://espanol.doingbusiness.org/ExploreEconomies/Default.aspx?economyid=152.

En ella encontramos los índices para hacer negocios, el Perú está en el puesto 71 y países como Nueva Zelandia, Canadá, Reino Unido, Dinamarca, Noruega y Japón, todos ellos países desarrollados, con altos niveles de bienestar social ocupan los primeros lugares en estos índices. ¿Cómo se puede achacar responsabilidad a empresas que no tienen márgenes de libertad suficientes para crear riqueza y producir bienestar?

Los socialmente responsables deben tener presente que, sólo a quien actúa en ejercicio de su libre albedrío y yerra por dolo o culpa se le puede atribuir responsabilidad.  Esto constituye un fundamento ético incontrovertible.  Esperemos que reflexionen, o que los hayamos motivado nuevamente para que corrijan sus planteamientos.

Ayer se autodenominaban RSE, los confrontamos ideológicamente y dieron un paso atrás para llamarse a sí mismos RS, confiemos que volverán a recular, cuando el único término permisible debe ser el del Desarrollo Integral.

Tengamos presente que, las acciones voluntarias que hacen las empresas a favor de la comunidad tienen legítimas razones de orden económico, social y ambiental:

1. Alcanzar una mayor porción del mercado potencial de consumidores,

2. Prestigio de marca (reconocimiento social y reputación de la institución),

3. Garantizar la producción en un entorno que no ponga el riesgo las operaciones,

4. Emplear tecnología competitiva que suele cumplir dos funciones, reducir costos y el impacto ambiental de las operaciones.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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