Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sharon Stone y su Millón
Eduardo García Gaspar
2 febrero 2005
Sección: FAMOSOS, PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El pasado 28 de enero, en muchas partes del mundo, las noticias anunciaron que la iniciativa de la actriz Sharon Stone hizo posible recolectar un millón de dólares para comprar mosquiteros para la gente de Tanzania.

Es fácil imaginar la situación, con el presidente de ese país, Benjamin Mkapa estelarizando la reunión y, repentinamente, surge esa iniciativa.

No está mal hacer eso y, sin duda alguna, esas telas que protegen de los moscos resultarán en un beneficio concreto en algunos lugares de África. La ocasión y el escenario son espectaculares: Davos, la actriz pidiendo que se pusieran de pie, que comprometieran un donativo, todo, todo es un gran escenario que garantiza encabezados en las noticias.

Nada diferente a Bono, el de U2, y sus intervenciones para llevar ayuda a los países más pobres.

Son acciones loables en sí mismas y darán resultados, limitados, pero buenos. Más aún, es parte de los deberes personales que tenemos, señalados en las creencias de muchas religiones: debemos ayudar a los hermanos que están en mala situación. Pero hay un peligro grave en todo esto.

La espectacularidad de Bono, de Stone, de Angelina Jolie y de las demás celebridades, produce el olvido de la otra manera de ayudar a resolver el problema de la pobreza. En los años 60, Kennedy, el presidente norteamericano, creó la Alianza para el Progreso, destinada a ayudar a América Latina.

El resultado está a la vista. Igualmente, hay casos documentados de que la ayuda a los pobres no tiene efecto, o incluso empeora las cosas. Reunir y dar fondos externos a países pobres es una acción demasiado simple y hasta tonta, aunque espectacular y muy buen material para noticias.

La pobreza es compleja y por eso no acepta soluciones de esa naturaleza. Dar donativos, perdonar deuda, reunir fondos, lograr aparecer en la prensa, nada de eso es suficiente.

La pobreza es más un fenómeno de causas internas del país que uno de causas externas, y si el país recibe ayuda internacional acabará desperdiciándola de no remediar los males internos. Conocemos los males internos que causan pobreza. Unos se llaman Chávez o Mugabe y padecen sueños utópicos.

Otros son la corrupción rampante en los gobiernos, las policías que no funcionan, las leyes complejas que nadie entiende, la falta de respecto a los derechos de propiedad y toda esa serie de situaciones que son lo contrario de lo que conocemos como estado de derecho.

Si acaso sucede que un gobierno de ese tipo recibiera dinero de inocentes donantes internacionales, muy bien pudieran terminar esos fondos en los depósitos en Suiza de sus gobernantes y no aplicados en las medidas que realmente beneficiaran a los pobres del país. El asunto es serio porque no es realista esperar que la ayuda monetaria llegue sin límites de monto y de tiempo.

La pobreza debe remediarse de fondo, en sus causas reales. Los donativos son remedios limitados que deben ser destinados a la pobreza extrema y a los casos desesperados y son, solamente, la parte espectacular de la solución, la que pertenece a Bono, a Stone y a otros similares. Es la parte la parte poco espectacular la que interesa.

La que no logra encabezados de periódicos. La que reduce corrupción en los países pobres, la que hace respetar la ley, la que logra policías honestos, la que reduce impuestos, la que eleva la educación de la gente, la que deja a la gente libre, sin las cadenas opresivas de gobiernos miopes, cuyas decisiones son las reales causas de la pobreza.

La pobreza es un enorme problema, complejo, serio, con muchas aristas, en medio del cual esos donativos tienen una duración limitada y un efecto pequeño. Se requiere más valor y mayor valentía para realmente ir al fondo y, mucho me temo, la espectacularidad de artistas y cantantes roba la atención de los remedios reales.

Más y mejor haría alguna celebridad emprendiendo una cruzada en pro del estado de derecho en esos países que reuniendo un millón de dólares o mil veces más.

Las imágenes de las celebridades en este caso atraen la atención de tal manera que, sin desearlo expresamente, conllevan la idea de ser ésa la solución de la pobreza. Las imágenes valen mil palabras y roban una idea, la idea de que la pobreza de las naciones se remedia con reformas de fondo en sus sistemas de gobierno.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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