Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Somos Prioridad Dos
Eduardo García Gaspar
25 febrero 2005
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


En enero de 2005, el Banco de México publicó la encuesta periódica sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado. Uno de las piezas de información de la investigación es la de “los factores que en los próximos meses podrán limitar el ritmo de la economía.”

Las respuestas son las siguientes en sus partes principales.

El gran factor es la ausencia de cambios estructurales en el país. En la última encuesta, el 25 por ciento lo considera así. A mediados y fines de 2003, este factor estaba en los mismos niveles. Y en 2004 se movió en niveles un poco mayores.

La conclusión de esto es simple: la falta de reformas es consistentemente considerada como un obstáculo de desarrollo por los especialistas y el hallazgo no es nuevo.

El segundo mayor hallazgo es la “incertidumbre política interna.” Este factor comenzó a elevarse a finales de 2003 y el último dato es 24 por ciento de menciones.

Por su parte, la “debilidad del mercado interno” y la “incertidumbre de la situación económica interna” que eran considerados importantes antes, ahora tienen niveles mínimos. Es sencillo, por tanto, sacar una conclusión de mucho sentido común.

La marcha económica de México, en opinión de especialistas, está frenada por una combinación de reformas estructurales no realizadas y por la incertidumbre política.

Pocas dudas hay de esto y apoya lo expresado en muchas otras opiniones. Hasta aquí no hay problema y podemos aceptar la información como razonable. El punto es ahora continuar con esa información, dando un paso siguiente.

¿Cuál es la razón de la carencia de reformas y de incertidumbre política?

La respuesta es, pienso, la situación creada por la anticipación de las elecciones mexicanas de 2006. Los partidos políticos mexicanos han pospuesto la realización de las reformas y están concentrando toda su atención en ganar las elecciones, a lo que debe unirse la desconfianza natural que produce el no saber quién será el próximo presidente.

Recordemos que en México el futuro era incierto en todo menos en una cosa, saber quién sería el futuro presidente. Era ése un conocimiento cierto antes de las elecciones desde los años 30 hasta antes de 2000. Ya no más.

Y eso es tomado en cuenta por los expertos de la encuesta del Banco de México. Con una complicación adicional importante: la existencia de un candidato visto con desconfianza por sus inclinaciones populistas, izquierdistas y de falta de trasparencia.

Nada que sorprenda y nada que no sea lógico. Visto el tema como un panorama más amplio, es obvio que se ha dado un giro en las prioridades de los partidos políticos. De ellos se esperaba que su deber fuera trabajar por el bienestar del país, pero no lo hacen; ellos trabajan por su propio beneficio que es el ganar todo lo que se pueda en las siguientes elecciones presidenciales.

La sed de poder ha ganado al sentido del deber. Para ellos no son importantes las reformas que eleven el ritmo de la economía: los ciudadanos son prioridad número dos. La precedencia la tiene el ganar las elecciones.

Nada tiene primacía sobre eso, nada, y todo sin excepción se interpreta a la luz del interés de cada partido. El bienestar de PRI, PAN, PRD, PVEM, PT ha sido colocado por encima de más de 100 millones de seres humanos. No hay mucha ciencia en el concluir estas cosas. A lo que quiero añadir algunas consideraciones.

Primero, los sucesos políticos en México, la inmensa mayoría de ellos, no son tales, sino eventos electorales, actos literales de campaña. Segundo, la democracia es así hasta cierto punto: no lleva ella a los mejores al gobierno sino simplemente minimiza la probabilidad de las boberías que podrían los políticos cuando no tienen frenos a su poder.

¿Es un defecto de la democracia esto de poner a la ciudadanía como prioridad dos? No es un defecto estructural, es un riesgo posible, cuya probabilidad se eleva conforme disminuya el sentido común del político.

Lo que estoy diciendo es que, a juzgar por las evidencias, los gobernantes mexicanos tienen una enorme soltura para invertir las prioridades… y eso no es un defecto de la democracia, sino del común denominador mental que existe entre ellos en México. No es una falla del sistema democrático, sino del tipo de mentalidad que hay en los gobernantes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Somos Prioridad Dos”
  1. Sergio Mata Dávila Dijo:

    Lalo; estoy totalemete de acuerdo con tú articulo y yo agregaria al ultimo parrafo que dice “los goberantes de México tienen una …etc etc.” agregaria que también tienen una gran inventiva para darle la vuelta para creear instituciones, normas, procesos fast trak, para sustituir las reformas que se requieren y te doy algunos ejemplos.
    Para sustituir la reforma energetica Ernesto Zedillo envió un decreto al congreso para permitir la inversion privada en este rubro que permite a la banca privada e inversionistas de cualquier nacionalidad financiar proyectos energeticos especificos para generar energia ya van 50 mil millones de dlls. por este medio sin comunicarlo a la ciudadania
    Otro; se creeo el Seguro Popular para evitar las reformas al IMSS, y se autorizaron las empresas de outsourcing, para darle la vuelta a la reformas laborales, sobre la reforma fiscal, se estan creeando impuestos compensantorios estatales y municipales para compensar el deficit.
    En resúm son también muy buenos para trabjar sin reformas y para ocultar las vias que utilizan para lograrlo.





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