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Textos de un Laico
11 enero 2005
Sección: DERECHOS, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info agradece al Acton Institute el permiso para traducir y reproducir el siguiente artículo de Tait Trussel acerca de los derechos de los animales y la controversia que ellos representan en la actualidad. Trussel fue editor de la revista Nation’s Business y vicepresidente del American Enterprise Institute de Washington DC.

El escrito de Trussel contiene elementos que en su conjunto llevan a plantear la interrogante de la necesidad de tener leyes de derechos animales. Los humanos tenemos responsabilidades porque estamos en una posición de mando en la Creación. Hay elementos válidos en el querer proteger a los animales, pero algunas de las posiciones en su defensa llegan a lo absurdo. Con un estilo suave, Trussel nos recuerda esa posición de mando que tenemos y las responsabilidades que ella entraña.

“Y Dios dijo ‘Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.’ Creó pues Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Y bendíjolos Dios, y díjoles ‘Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad sobre los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra.’” Génesis 1, 26-28

El hombre es colocado en dominio sobre los animales. La Biblia lo dice; la naturaleza y la experiencia confirman esa verdad. Pero junto al lugar de autoridad que tiene el hombre, Dios colocó también la correspondiente obligación: el deber estar al mando.

Como tales, los animales son parte integral de nuestra vida. La ley federal de los EEUU incluso ha designado a 1,250 animales como especies en peligro, dado su bajo número y la importancia que tienen en el medio ambiente.

Sin embargo, algunas personas interpretan, de maneras que llegan al absurdo, el cómo debemos realizar ese mando sobre la naturaleza. El conductor de programas de la televisión norteamericana, Bob Barker, es defensor de la idea de la propiedad responsable de perros y gatos, una noción que es correcta.

Barker, recientemente, donó un millón de dólares a la escuela de leyes Duke con el propósito de estudiar una “ley de derechos animales”. Esta contribución es la más reciente de una cadena de donaciones del célebre conductor.

En una sociedad ya asediada por demandas legales, la promoción de litigios, que hace Barker, es una amenaza a la recomendación simple con la que termina sus programas, “Esterilice o castre a su mascota.” Algunas personas tratan a su mascota como si fuera su propio hijo, de cuatro patas. Otros incluso confían secretos a Fido, creyentes de que el perro entiende perfectamente lo que el amo le confía.

Puede haber exageración, si por ejemplo, usted cree que su perro le lee la mente, o si usted planea las vacaciones especialmente para su mascota. Hasta las aerolíneas están entrando al acto, como El Al Airlines, la que en 2001 lanzó un plan de viajero frecuente para animales. Acciones como ésta pueden ser relativamente inocentes, si bien son extrañas.

Pero hay otros, como el Frente de Liberación Animal (FLA), que no confían en medidas tan inofensivas. FLA sostiene que ningún animal debe ser confinado. Consecuentemente han sacado de su confinamiento a tantos animales como les ha sido posible. El FBI ha dicho que FLA ha cometido 600 delitos en años recientes.

Algunos activistas lograron victorias inquietantes al restringir a los militares la posibilidad de realizar entrenamientos en los que se involucraban animales para probar armamentos. Se han aprovechado de leyes como la de Animales en Extinción para poner límites al uso de las bases de entrenamiento.

La Ley de Protección de Mamíferos Marinos está siendo usada para impedir que la Marina use sistemas antisubmarinos que detectan las silenciosas máquinas diesel que emplean los ejércitos de Corea del Norte e Irán. Ya que el equipo antisubmarinos puede molestar a las ballenas y focas, la instalación del sistema de sonar ha sido pospuesto por años.

Los ciervos son preciosos y gráciles animales, que sin embargo, en números crecientes, invaden ruidosamente los prados de las ciudades y los bosques.

A menos que sean controlada, casi cualquier especie de animal que se reproduce abrumadoramente empezará a sufrir hambre y morirá. Los ciervos se han cuadruplicado en la última generación. El Wall Street Journal ha reportado que los venados están destruyendo los bosques al comer las semillas e impidiendo la regeneración. En el caso de algunos animales, como los osos, ellos pueden atacar, matar ganado y causar terror.

El Consejo de Nueva Jersey de Caza y Pesca, por primera vez en 33 años, permitió la caza de osos. En su inquieta búsqueda de comida, los osos entraban a las casas atacando a sus habitantes. Un matrimonio fue así muerto por un oso negro.

Sin embargo, la posición farisaica de muchos activistas contemporáneos de derechos animales, parece cuestionable si examinamos el pasado de la historia. Los amantes de las aves, por otro lado, tienen preocupaciones legítimas.

De las 485 especies declaradas extintas desde 1600, casi la cuarta parte han sido aves. Sin duda, el más notorio caso de maltrato de cualquier especie, incluyendo lo del búfalo, ha sido el de la paloma mensajera. Es un ejemplo dramático de lo que sucede cuando el hombre choca con la naturaleza lleno de ignorancia.

La paloma mensajera era un tercio de todas las aves en los EEUU. Los pioneros exploradores escribieron de “multitudes infinitas tan grandes como de una milla de ancho que tardaban horas en pasar.” En abril de 1873, en Saginaw, Michigan, una parvada continua de aves pasó entre las siete y media de la mañana hasta las cuatro de la tarde, según se reportó.

Sus lugares de anidamiento eran enormes; cubriendo hasta 12 millas, con tantos nidos en un árbol que llegaban a romperse las ramas.

Se estimaba su población en los miles de millones. Cuando la parte occidental de Michigan sufrió escasez de madera como su principal recurso, se aprovechó de esas palomas. Durante 1874 en uno de esos condados se mató, atrapó y envió más de un millón de esas aves a los mercados del Este, de acuerdo con A Green History of the World de Clive Pointing.

Incluso, estas increíblemente vastas parvadas de aves, que parecían inacabables, no pudieron durar. Los animales serán siempre un gozo, y en algunos casos una molestia, dependiendo de cómo los entendemos y tratamos.

Debemos enfocarnos en soluciones con sensibilidad para manejar a la vida salvaje y tener responsabilidad sobre nuestras mascotas. ¿Necesitamos acaso una nueva generación de abogados para proteger los “derechos de los animales”?

Nota del Editor

Véase más material sobre el tema en ContraPeso.info: Derechos Animales. Una buena recomendación es Misifús me Demanda, sobre un suceso en Suiza.

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