Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Zonas de Trabajo Libre
Eduardo García Gaspar
23 mayo 2005
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Mientras a principios del mes se festejaba el día del trabajo alabando las conquistas laborales y las leyes que protegen al trabajador, la realidad me mostraba otras cosas muy diferentes.

Estaba leyendo un libro del Institute of Economic Affaires, de Londres, con datos que me hicieron sonreír: no cabe duda de que los humanos somos seres muy especiales. Una parte del libro, dedicada a las leyes laborales, muestra los efectos de esas leyes de trabajo en la economía.

Lo que se ilustra allí es una correlación inversa que no se presta mucho al festejo de ese día: cuanta más regulación laboral existe en un país menos empleo se tiene. Es decir, el exceso de las leyes laborales produce desempleo. No es un estudio el que esto muestra, sino varios.

Los jóvenes, además, resultan ser los más dañados con esta pérdida de oportunidad de empleo. La evidencia empírica tiene su apoyo teórico. Si se eleva el costo del trabajo es natural que se disminuya la cantidad demandada de él.

No es más que oferta y demanda, eso mismo que a todos nos hace comprar menos de lo que tiene un precio mayor. El más pedestre de los comerciantes sabe eso. Y, curiosamente es exactamente lo que no se hace cuando las leyes laborales, queriendo proteger a los trabajadores, terminan dañándolos.

Lo que sucede es más o menos lo siguiente. Quien tiene trabajo resulta beneficiado por las leyes, pero quien no posee trabajo resulta dañado por el costo de su contratación.

Es lógico que por tanto, se produzca una oferta de empleos menor a la que se tendría con una legislación laboral menos rígida. No se trata de retirar toda ley laboral, pero sí de hacerla manejable, lo suficiente como para que ella al menos no entorpezca la creación de empleos.

Lo que acabo de decir suele causar resquemores entre quienes se van del lado contrario y reclaman que sin esas leyes los capitalistas explotarán a los obreros. En buena parte esta reacción es producida por la distorsión mental marxiana y eso no lo puedo remediar.

Pero la realidad no puede negarse y debemos aceptarla para aliviar un mal cierto, el desempleo crónico. México, por ejemplo, lo padece y se demuestra con los emigrantes que acuden a otros países en busca de trabajo.

El ejemplo de los emigrantes ilegales en busca de trabajo es un buen punto de partida que sirve para explorar una idea, muy innovadora, de J. R. Shackleton, profesor de economía en la Universidad de Westminster.

Así como existen zonas que son libres de impuestos, podrían crearse zonas de libre empleo, a las que emigraran personas en busca de empleo con contratación libre y legal. Algo que de hecho se hace ya, pero que se haría formal y dentro de la ley, con mejor situación de empleados y empleadores.

Es posible imaginar esas zonas como libres de regulaciones laborales intransigentes e inflexibles, aunque con leyes laborales que cuidaran aspectos básicos y esenciales de protección mutua. Nada complicado y todo muy simple. No está nada mal la idea de Shackleton, siendo algo que pondría orden y legalidad en donde no existen.

Es algo de mero sentido común. Pero tiene un problema que no es el de la desprotección del trabajador, sino el de las telarañas mentales de los opositores. Contra esta idea estarán los sindicatos, porque ella les haría perder poder.

Pero también estarían en contra todos aquellos que conciben al mundo dentro del fatal síndrome de la lucha de clases. Este padecimiento marxiano fue cultivado en escuelas durante décadas y ha envenenado la mente de muchos que entienden al mundo como una serie de conflictos irremediables y colectivos.

En realidad, las leyes laborales inflexibles que producen desempleo son el síntoma de esa dolencia mental y quien la padece es la causa de ese desempleo… no tanto las leyes en sí mismas. Lo que me lleva otra vez a afirmar que los males económicos que padecemos no son accidentales sino intencionales y son producidos por ideas erróneas que sostienen buena cantidad de personas. Hay razonamiento teórico. Existe evidencia empírica.

Las leyes laborales inflexibles producen desempleo, elevan la actividad informal, producen emigración de talento. Allí está la realidad. Si alguien no quiere entenderlo, ése es otro problema.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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