Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
10 Rasgos Deseables del Presidente
Leonardo Girondella Mora
20 abril 2006
Sección: GOBERNANTES, Sección: Listas
Catalogado en:


Costumbre política mexicana de tiempos idos era la emisión de un perfil ideal del futuro presidente —eran los tiempos del tapado y del dedazo presidencial cuando se hacían listas de cualidades que el siguiente presidente debía tener.La costumbre se ha transformado, convirtiéndose las elecciones en una feria de promesas crecientes sin orden ni concierto, tornándose todo en una subasta de votos.

Debido a que la lista de cualidades sería la ruta ortodoxa de emprender la tarea y terminaría con una prolongada y tediosa lista de ensoñaciones, prefiero hacer una lista de signos externos para encontrar en el candidato ideal para la presidencia mexicana —los signos externos son los más sencillos de percibir y cualquiera puede notarlos, además de ser indicadores de habilidades internas.

Un buen presidente debería cumplir con lo siguiente:

1. Buen hablar: organizado, comprensible, sin aspavientos, razonado. Indicativo de una mente clara, educada y analítica, muy deseable en la comprensión de problemas y el examen de sus posibles soluciones. Un buen candidato habla con elegancia y clase, incluso cuando lo hace coloquialmente y en mítines populares.

2. Preparación universitaria exitosa. Indicativo de disciplina en el pensar y de conocimientos muy necesarios de economía, historia, política, leyes. Un puesto de la importancia de un presidente hace obligatoria la posesión de conocimientos y razonamientos de ciencias de comportamiento humano. Un buen candidato razona con refinamiento cuestiones económicas y sabe ver los efectos totales de sus decisiones.

3. Fácil manejo de números. Un puesto presidencial tiene responsabilidad de decisiones en materias financieras de repercusión nacional —debe manejar con soltura conceptos financieros. Un buen presidente se siente cómodo manejando cifras y cálculos.

4. Buen administrador de recursos humanos. Necesita habilidad para seleccionar, coordinar y mantener un equipo de personas especializadas en diversos campos, dándoles un sentido de dirección y delegando autoridad. Un buen candidato se aleja rápidamente de personas dudosas.

5. Transparencia personal más allá de la ley. No es una cuestión única de revelar el patrimonio personal, sino una de abrir la historia: escuelas, estudios, hijos, familia, puestos anteriores —y muy especialmente las finanzas de esos puestos anteriores. Un buen candidato se abre antes de que se lo pidan.

6. Prioridad a la inseguridad. Es la comprensión de que la causa que justifica la existencia de un estado no es otra que la protección de la vida y las posesiones de todos los ciudadanos por igual —y que esta función gubernamental está por encima de cualquier otra.

7. Habilidad de negociación: conciliador. Es la habilidad de entender que la política no es la fuerza de la imposición sino el arte de los acuerdos posibles —por eso sus ánimos deben mostrarse y ser calmados y tranquilos, sin irascibilidad ni desesperación. Un buen candidato debe ser capaz de aceptar ataques de sus opositores entendiendo que ésa es la esencia democrática —y de entender que no ha sido elegido para hacer su total voluntad.

8. Visión integral del país. Su entendimiento de la nación debe ser completo, en el sentido de ver a los mexicanos, sin distingos, todos iguales bajo la ley, merecedores de respeto y protección. Un buen presidente lo es para todos, mujeres y hombres, pobres y ricos, urbanos y rurales, jóvenes y viejos. Un buen candidato no puede ofrecer privilegios a sectores seleccionados —su trabajo es total, no sectorial.

9. Sentido de responsabilidad personal. Es la aceptación de culpas propias con sentido de corrección y sin recurrir a explicaciones extrañas. Debe entender que no todos piensan como él, que él puede estar equivocado. Un buen candidato sabe que en la política de una democracia no puede imponerse a nadie, que debe convencer y negociar en un refinado arte que combina eso con mano firme y sentido de dirección.

10. Visión internacional. Es un conocimiento razonable de sucesos mundiales e historia internacional, más asuntos de relevancia actual. El mundo es global y el país se mueve en ese nivel. Un buen candidato está enterado de lo que sucede en el mundo y lo entiende.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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