Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cambio de Ánimos
Eduardo García Gaspar
31 julio 2006
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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No he oído mejor forma de expresar lo que sucede en México que la idea que afirma que en elecciones pasadas las personas podían decir por quién votaron sin que hubiera conflicto entre ellas. Las personas aceptaban mutuamente el desacuerdo y nada pasaba.

En cambio ahora, las personas se rehusan a decir por quién votaron temiendo una mala reacción en los otros.

La idea tiene su base. Un caso es el de un un taxista en la capital mexicana, quien dejó de portar una pulsera de apoyo a uno de los candidatos. La razón: los partidarios de otro candidato, al verlo con la pulsera, lo agredían y le gritaban.

Y, desde luego, están las noticias acerca de la violencia en establecimientos del DF por parte de partidarios de uno de los candidatos. No es un panorama bonito el que enfrenta esta nación: a la violencia producida por la criminalidad ahora se añade la violencia producida por la política. Otro taxista, por cierto, contó la misma historia a otra persona.

El mundo ideal sería el de aceptación inmediata de derrotas y victorias y el inicio de la labor del siguiente gobierno, trabajando acuerdos entre los partidos políticos. Si se ganó, qué bueno. Si se perdió, ya vendrá otra oportunidad más tarde.

Bajo esta situación ideal están dos supuestos vitales, el respeto a las leyes y la tolerancia. Pero esto no está sucediendo. Es lo opuesto lo que acontece y eso es muy malo.

Quizá una causa principal de la crispación de ánimos venga de las tácticas de las campañas electorales empleadas por los principales candidatos, quienes atacaron a sus rivales con mensajes severos. Eso es parte de la democracia, aunque aún no lo entendamos.

Las campañas políticas no están hechas por ángeles. Pero esos ataques son sólo parte del juego democrático inevitable. Se requiere madurez para soportarlas y para olvidarlas una vez terminadas las campañas.

De los políticos se espera lo mismo que de los jugadores de futbol, que no pierdan la cabeza al jugar, sabiendo que los van a golpear y decir cosas poco agradables. Se llama profesionalismo, madurez. sensatez, juicio, lo que usted quiera.

El problema del jugador que pierde la cabeza es similar al del político que también la pierde, no son gente apta para la profesión que han seleccionado. Peor aún es el caso del jugador que intencionalmente azuza a los espectadores y del político que instiga a sus seguidores.

La democracia es un juego difícil, sólo para gente madura y prudente. Sus reglas implican la competencia por el voto y necesariamente la sensatez para aceptar la victoria con modestia y la derrota con juicio… lo que me lleva a sucesos particulares de estas elecciones. Los resultados indican la victoria de uno de los candidatos por un estrecho margen. El perdedor se rehusa a aceptar su derrota y realiza dos tipos de acciones.

Uno de esos tipos de acciones es el de la presentación de peticiones de revisión de resultados ante la autoridad a cargo de revisar irregularidades posibles. Esta a una acción legal, permitida, legítima, a la que los candidatos tienen derecho. En esencia es decir que no acepta los resultados hasta que el tribunal revise los alegatos de irregularidades. Nada de malo hay en esto.

Pero el otro tipo de acción sí es reprobable. Es el llevar a las calles a sus partidarios a protestar dando como cierto que existió un fraude electoral, e incluso reconociéndose a sí mismo como presidente electo. Hacer esto es imprudente en su máxima expresión. En las calles no hay mecanismos democráticos legítimos y es esto, más que otra cosa, lo que está crispando los ánimos. La responsabilidad absoluta de esto es del candidato hasta ahora perdedor.

Es desafortunado que esto suceda. La democracia mexicana está aún en dolores de parto. Aún no nace, ni es fuerte. Esta elección era la oportunidad de ese nacimiento sin problemas. Lástima, íbamos por muy buen camino, con autoridades electorales creíbles y leyes aceptables, que debíamos respetar. Pero la voluntad de uno de los candidatos ha sido salirse de la ley y llevar a la calle lo que debía ser legal.

Las marchas de calle son las culpables de esa crispación que se contagia a la sociedad entera, que ya no dice por quién voto, ni puede usar símbolos de sus preferencias políticas. La mente de ese candidato es notablemente corta.

POST SCRIPTUM

• Una efecto de la percepción de la pérdida de cordura del ex candidato del PRD es el daño que hace hacia su propia causa: la izquierda mexicana será percibida de nuevo como radical y violenta entre una población mayoritariamente conservadora. En el monto en el que esto sea percibido dentro de su propio partido, tenderá a existir una separación entre los socialistas prudentes y los radicales. Recordemos que según AMLO, la principal prueba del fraude es la negativa de su opositor a abrir paquetes electorales para presidente, una acción limitada por la ley.

• Muy recomendable leer Ya empezó la revuelta.

• El 19 de julio escribí que si había habido una reunión de protesta del PRD el domingo anterior con un millón de asistentes, ese número era irrelevante, pues había habido el 2 de julio una manifestación 40 veces más grande, la de los ciudadanos que votaron. ¿Fue en realidad un millón a ese mitin? Un columnista Sergio Sarmiento, el 27 de julio, de Grupo Reforma, puso en tela de juicio esa cifra. Sus cálculos son similares a los siguientes:

- El Zócalo de la Ciudad de México tiene 34,515 metros cuadrados.

- El espacio ocupado por el estrado y demás instalaciones fue de 7,000.

- El remanente es algo más de 27,000 metros cuadrados.

- Con 4 personas por cada metro, la asistencia es de unas 110,000 personas.

Con ese cálculo es sencillo entender que es imposible la cifra de un millón manejada por el PRD. Puede concederse que había más personas en las calles aledañas, digamos otras 100,000. Estamos hablando de un mitin de unas 200,000 personas, la quinta parte de lo anunciado, tal vez una cuarta parte. Mi regla de dedo es la de dividir lo que diga quien convoca el mitin entre cuatro o cinco mínimo.

CRONOLOGIA

A las 17:29 del 30 de julio, los medios reportaban lo siguiente:

Excelsior, “No se doblen, pide PRD a jueces. Monreal, Duarte y Núñez confían en que los magistrados se sobrepondrán a las presiones del PAN”.

El Economista, “AMLO anuncia campamentos en favor de voto por voto. El candidato presidencial de la Coalición Por el Bien de Todos anunció que a partir de este día tomará las calles que cruzan el Centro Histórico, corazón político, hasta la Fuente de Petróleos. Vivirá en uno de los 47 campamentos que se instalarán….. Calderón, en contra de las movilizaciones. El abanderado del PAN explicó que su presencia ante los magistrados del TEPJF fue para refrendar la plena confianza que tiene en la ley y en las instituciones. Defendió la limpieza y la transparencia del proceso electoral y aseguró que las diferencias deben resolverse por medios pacíficos, no violentos, ni hostiles ni con movilizaciones”.

La Crónica, “AMLO declara asamblea permanente en el Zócalo. Andrés Manuel López Obrador, declaró Asamblea Permanente y pidió a sus seguidores a quedarse en el Zócalo capitalino, ocupar las calles de Francisco I. Madero, Juárez y Paseo de la Reforma, de la Torre del Caballito a la Fuente de Petróleos…. El candidato presidencial panista, Felipe Calderón Hinojosa, defendió la limpieza y la transparencia del proceso electoral y aseguró que las diferencias deben resolverse por medios pacíficos, no violentos, ni hostiles ni con movilizaciones.”

Vanguardia, “AMLO propone campamentos permanentes pro recuento. López Obrador propone un plantón permanente en el Zócalo capitalino hasta que se cuenten los votos y se tenga un presidente electo…. El secretario general del Partido Acción Nacional (PAN), José Espina von Roehrich, dijo que “la elección fue sellada con votos y no con manifestaciones y campamentos en la calle”.

La Jornada, “El candidato presidencial de la coalición Por el bien de Todos, Andrés Manuel López  Obrador, convocó este domingo a sus seguidores a declararse y permanecer en asamblea permanente en el Zócalo capitalino y en un corredor de la ciudad de México, para proceder a defender la democracia e impedir el arribo de un gobierno espurio. También planteó que “ahora tenemos la certeza absoluta, todos los elementos y pruebas para sostener sin titubeos que ganamos la Presidencia de la República”, y aseguró tener conocimiento que los magistrados del Tribunal Electoral están siendo sometidos a presiones de “los poderosos”.”

El Universal, “Anuncia AMLO campamentos permanentes pro recuento. Informó que él vivirá durante estos días en cada uno de los 47 campamentos que se instalen; asegura que la prueba principal de las inconsistencias de la elección presidencial es la negativa de Calderón a permitir el recuento voto por voto… La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope) estima pérdidas millonarias para el conjunto de locatarios establecidos en la zona del centro de la capital por cada convocatoria de Andrés Manuel López Obrador a sus seguidores.”

Grupo Reforma, “Anuncia AMLO que vivirá en el Zócalo. López Obrador llamó a sus simpatizantes a establecer un campamento permanente en el Zócalo hasta que el Trife ordene el recuento de votos.”

Abajo está el texto de lo dicho por AMLO este domingo en su mitin.


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Palabras del candidato a la presidencia, de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, en su tercera “asamblea informativa” en la Ciudad de México.

[itálicas del editor]

Amigas y amigos:

Agradezco de todo corazón el esfuerzo que, de nueva cuenta, han hecho para venir de todas las regiones de México a esta Tercera Asamblea Informativa. A todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, mi sincero agradecimiento. Muchas gracias.

Estamos reunidos aquí una vez más, ciudadanos libres de todas las clases y condiciones sociales, mexicanas y mexicanos de todos los colores, de todas las edades, razas y lenguas que pueblan nuestra gran Nación. Hay  indígenas, obreros, campesinos, empresarios, integrantes de clases medias, empleados, profesionistas, artistas, intelectuales, comerciantes, estudiantes, maestras y maestros, médicos, enfermeras, universitarios. De manera particular, quiero destacar la presencia de mucha gente humilde, del pueblo pobre, que es la base de nuestro país y de nuestro movimiento; ellos son mi mayor timbre de orgullo como ser humano y como dirigente.

Hay familias enteras, gente mayor, jóvenes y niños; juntos por igual, formando una sola voluntad colectiva en defensa de la democracia. Estamos todos unidos, demostrando en los hechos que queremos un país justo, libre, democrático, plural y diverso. Estamos aquí porque queremos una nueva economía, una nueva forma de hacer política, una nueva convivencia social, más humana y más igualitaria. Estamos aquí porque queremos una patria nueva.

Estamos aquí para sellar nuestro compromiso con la historia. Vivimos momentos definitivos para México. Se está jugando el destino de nuestro pueblo. No sólo está en cuestión la Presidencia de la República, sino el derecho de los ciudadanos a elegir libre y democráticamente a sus gobernantes. En estos días se está decidiendo si en México instauramos en definitiva una democracia verdadera o si se impone un régimen de simulación democrática, donde al final de cuentas, los privilegiados de siempre, van a seguir decidiendo sobre el destino de toda la Nación.

En el 2000, muchos pensaron que habíamos dado un paso en firme para consolidar la democracia en México. Pero todo resultó una farsa y Fox no supo estar a la altura de las circunstancias.

No está por demás recordar que, en otro momento histórico de transición democrática, Francisco I. Madero expresó a un periodista estadounidense en 1911, lo siguiente: “Al subir yo al poder voy encarnando dos principios; uno de ellos, sancionado ya por la Constitución y que de mi depende que se cumpla y que es el de la no reelección. Otro, el sufragio efectivo. Para lograr este último, se necesita reformar la ley electoral y esto depende principalmente del pueblo. Pero yo me voy a constituir en el principal guardián de esa prerrogativa popular y consideraré que mi principal deber es facilitar la libre manifestación de la voluntad popular, a fin de que las leyes sean genuina expresión de esa voluntad. En una palabra, voy a ser el principal amigo y defensor de las libertades del pueblo. Por los momentos históricos porque atraviesa México, considero secundario todo lo demás.”

Ésta fue la lección que nunca entendió Vicente Fox. En lugar de ser el guardián del sufragio efectivo, se convirtió en un traidor a la democracia. Por eso, el tema de la democracia vuelve a ser un asunto central en la agenda política de nuestro país y una preocupación básica de los ciudadanos. Tengamos presente que la democracia no sólo es el mejor sistema de gobierno que la humanidad haya encontrado; es también, el método más eficaz para garantizar la convivencia en condiciones de armonía. La democracia genera equilibrios y contrapesos, propicia la dignidad y evita que alguien o unos cuantos, en cualquiera de los sitios mayores o menores de la escala social, se comporten como dueños absolutos del poder público.

Pero no sólo eso, en un país como el nuestro, con tantos privilegios y tanta desigualdad, la democracia adquiere una dimensión social fundamental, se convierte en un asunto de sobrevivencia. La democracia es la única opción, la única esperanza para millones de pobres, para la mayoría de la gente de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo. Si se cierran los cauces democráticos, sólo quedan el sometimiento o la violencia. Por eso, es que tenemos que defender la democracia y hacerla valer.

Además, no podemos olvidar que por esta causa muchos mexicanos se han sacrificado y han perdido hasta la vida. Por eso estamos aquí, para manifestar nuestro rechazo al fraude electoral que pretende falsificar el resultado de la voluntad ciudadana expresada el dos de julio en las urnas. Desde el principio, hemos tenido indicios de nuestro triunfo, y ahora, a 28 días de la elección, tenemos la certeza, todos los elementos y pruebas para sostener sin titubeos, que ganamos la Presidencia de la República.

Como ya hemos dicho, a pesar de que todo el proceso electoral estuvo plagado de irregularidades y actos fraudulentos, no pudieron ganarnos con votos, y por eso se niegan a abrir los paquetes electorales y hacer de nuevo el recuento voto por voto y casilla por casilla. La prueba más contundente de que ganamos la elección presidencial, estriba en la actitud de rechazo que ha asumido el candidato de la derecha ante la demanda de que se cuenten de nuevo los votos.

Si él sostiene que ganó, no tiene por qué negarse a despejar dudas y limpiar la elección. El que nada debe nada teme. No es mucho pedir que haya transparencia, que se cuente voto por voto, casilla por casilla. Y repito: México, nuestro gran país, no merece ser gobernado por un presidente espurio, sin legitimidad, sin autoridad moral y política. Ahora estamos en espera de que el Tribunal Electoral, tome la decisión de limpiar y transparentar la elección, ordenando que se cuenten todos los votos. Esa es la solución racional y sensata; esa es la solución legal y política que más conviene a México y a la democracia.

Aunque también sabemos que los integrantes del Tribunal están sometidos a fuertes presiones de los poderosos de siempre, quienes se creen amos y señores de México. Aquí conviene aclarar: no es que no respetemos a las instituciones, es que en nuestro país, desgraciadamente, no tenemos una tradición que nos asegure que los hombres que tienen en sus manos las instituciones actúen con rectitud y decoro.

No olvidemos que siempre ha imperado la simulación. Históricamente, la Constitución y las leyes sólo se han cumplido en la forma y se han violado en el fondo. En México, desgraciadamente, el derecho ha significado por lo común lo opuesto a su razón de ser; aunque siempre se invoca al Estado de Derecho, los encargados de impartir justicia en vez de proteger al débil, sólo sirven  para legalizar los despojos y abusos que comete el fuerte; el derecho que ha imperado ha sido el del dinero y del poder por encima de todo.

Por eso, aunque no descartamos que los magistrados del Tribunal puedan actuar como  mujeres y hombres libres y tener la estatura moral, el arrojo y el patriotismo que exige el momento, no podemos confiarnos y quedarnos esperando cruzados de brazos. Además, recordemos que todo lo alcanzado en nuestro país en materia de libertades, de justicia y democracia, se ha logrado con la organización y con la lucha del pueblo. Nada o casi nada ha sido una concesión graciosa del poder. Fuimos país independiente no porque la Corona Española lo haya decidido, sino por la lucha popular encabezada por Hidalgo y Morelos. Se llevó a cabo la Reforma, no por voluntad de los conservadores, sino por las convicciones y la tenacidad de los liberales. Y lo poco o mucho de justicia social que se ha logrado se dio a partir de la Revolución Mexicana y de la lucha de Villa y de Zapata y de muchos héroes anónimos. Por eso no pensemos que de arriba para abajo se hará valer la democracia. Esto sólo será posible con el esfuerzo y la movilización de los ciudadanos. La democracia, como la justicia, como la libertad, no se implora, sino se conquista.

Por eso, hoy les propongo que esperemos el fallo del Tribunal movilizados, con entereza y con orgullo.

Antes de hacerles una propuesta concreta, quiero insistir que es fundamental la causa que estamos defendiendo. Quiero decirles que esto va más allá del hecho de que reconozcan mi triunfo como presidente de la República. Reitero: no soy un ambicioso vulgar. No me mueve el interés al dinero y siempre he sostenido que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud, cuando se pone al servicio de los demás. Yo lucho por principios e ideales, que es lo que estimo más importante en mi vida, no por puestos públicos, aunque se trate del cargo más importante del país. Y por eso sostengo que en estos momentos, por encima de todo, lo mero principal [sic] es dejar a salvo la democracia.

A quienes no piensan como nosotros, les ofrezco una disculpa sincera por las molestias que pueda ocasionar nuestro movimiento. Espero que algún día lleguen a comprendernos, a entender que esta lucha es necesaria, no sólo para nosotros, sino para todos; porque sólo con democracia viviremos en armonía y México será un país respetable y respetado.

Escuchen bien lo que les voy a decir: les propongo que nos quedemos aquí, en asamblea permanente, hasta que resuelva el Tribunal. Les propongo que aquí nos quedemos, que permanezcamos aquí, día y noche, hasta que se cuenten los votos y tengamos un presidente electo con la legalidad mínima que nos merecemos los mexicanos.

Les aseguro que no será en vano nuestro esfuerzo y sacrificio. Si decidimos quedarnos, nos organizaremos de la siguiente manera:

Aquí en el Zócalo se quedarán los que provienen de los 31 estados del país, y a lo largo de Madero, Juárez y todo el Paseo de la Reforma hasta la Fuente de Petróleos, se establecerán los habitantes de las 16 delegaciones del Distrito Federal. Lo aclaro más: aquí en el Zócalo organizaremos 31 campamentos, uno por estado y habrá 16 más, uno por cada delegación, desde el Zócalo hasta la Fuente de Petróleos. Estamos hablando de 47 campamentos. En cada campamento habrá una coordinación integrada por senadores y diputados electos, jefes delegacionales electos, dirigentes de los partidos de la coalición, de todos los estados y en las delegaciones. Y habrá un representante de las Redes Ciudadanas en cada campamento.

El campamento de la delegación Cuauhtémoc estará en la calle de Madero hasta Motolinía. El de Venustiano Carranza, desde la esquina de Madero y Motolinía hasta el Eje Central. El de Iztacalco en la avenida Juárez, del Eje Central hasta Revillagigedo. El de Iztapalapa en avenida Juárez, de Revillagigedo hasta Reforma. El de Benito Juárez, de Reforma y Bucareli hasta Donato Guerra. El de Gustavo A. Madero, sobre Reforma, de Donato Guerra a Insurgentes. El de Tláhuac, de Reforma e Insurgentes a Niza. El de Coyoacán de la glorieta de la Palma al Ángel. El de Miguel Hidalgo, del Ángel a la Glorieta de la Diana Cazadora. El de Álvaro Obregón, de la Diana Cazadora a Lieja. El de Magdalena Contreras, de Lieja al Museo de Arte Moderno. El de Tlalpan, del Museo de Arte Moderno a la puerta principal del Bosque de Chapultepec. El de Milpa Alta, de la entrada al Lago a la entrada al Zoológico. El de Xochimilco, de la puerta del Zoológico a la pantalla del Auditorio Nacional. El de Cuajimalpa, de la pantalla del Auditorio a Alejandro Dumas. Y el de Azcapotzalco de Alejandro Dumas a la Fuente de Petróleos.

En todos los campamentos tiene que haber disciplina, respeto y limpieza. Vamos a cuidar los jardines, los monumentos históricos, a no pintar espacios públicos y evitar provocaciones. Toda nuestra actuación se sujetará a la idea de la resistencia civil pacífica, en el marco de la no violencia. Legalmente, vamos a hacer uso pleno de nuestro derecho de manifestación que nos otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Durante el tiempo que estemos en asamblea permanente, en todos los campamentos y en todas las plazas públicas, del Zócalo hasta la Fuente de Petróleos, habrá eventos artísticos y culturales [sic]. Llamo a intelectuales, artistas y trabajadores de la cultura, a organizar talleres y exposiciones culturales, foros de lectura de poesía, eventos musicales, torneos de ajedrez, obras de teatro, talleres infantiles. Con este propósito, diariamente, se dará a conocer una cartelera cultural.

También llamo a los médicos que están a favor del movimiento para que nos ayuden a organizar brigadas de salud que atiendan a enfermos y a gente necesitada de atención especial. Yo también viviré en este sitio mientras estemos en Asamblea Permanente. Sé que no es sencillo ni fácil lo que les estoy proponiendo, pero es lo que sentimos más conveniente para nuestra causa.

Pongo a consideración de ustedes esta propuesta. ¿Nos quedamos? ¿Sí o no? Amigas y amigos, empecemos pues a organizar los campamentos. Le he pedido a algunos compañeros que coloquen lonas para protegernos de la lluvia. Pero todos tenemos que tomar la iniciativa, desatemos nuestro ingenio y capacidad de autoorganización. Estoy seguro que poco a poco todo va a funcionar mejor.

Hago también un llamado a la solidaridad para el acopio de alimentos, medicinas, cobijas y plásticos para la gente que lo necesite. Desde esta Asamblea Permanente surgirán otras acciones de resistencia civil pacífica que daremos a conocer y llevaremos a cabo en su momento. Manos a la obra. Vamos a defender con hechos la democracia. Tengo la convicción de que no estoy solo. No estoy solo porque todos estamos juntos. Muchas gracias, amigas y amigos.





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