Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Candidatos Comparados 2
Leonardo Girondella Mora
6 marzo 2006
Sección: POLITICA, Sección: Análisis
Catalogado en:


De nuevo, debo reconocer un gran esfuerzo, el de EsMas.com de Noticieros Televisa en México para colocar frente a frente las ideas de los candidatos a la presidencia de este país. Le sugiero al lector visitar ese sitio y darse el tiempo para leer las propuestas de los contendientes a la presidencia mexicana.

De la información contenida allí he tomado una muy pequeña parte para presentarla de manera más directamente comparativa entre los tres principales contendientes —los de los partidos pequeños no tienen importancia práctica. Los candidatos respondieron a un cuestionario igual y lo hicieron ampliamente.

Ahora tomo el tema del principal problema económico mexicano y cómo lo perciben esos tres candidatos principales.

RESUMEN DE RESULTADOS

• Calderón.

Su principal punto de la productividad del país que compara desfavorablemente con otros países y ha hecho perder oportunidades de crear empleo, su segunda preocupación. La solución propuesta, para detonar el potencial mexicano se refiere a transformaciones en campos laboral, energético, tecnología, pymes, fiscal y similares (¿reformas estructurales?) por lo que ahora no se atrae inversión productiva. Su orientación es hacia el futuro, con un estilo directo y analítico; el único que habla de potencial y que habla de productividad. Se intuye una posibilidad de realización de reformas estructurales.

• López Obrador.

Los dos problemas centrales son el neoliberalismo y la corrupción, principalmente el primero. Da una visión histórica breve exaltando los crecimiento del Desarrollo Estabilizador y del Desarrollo Compartido, aunque en éste último reconoce excesos. El neoliberalismo fue aplicado sin gradualismo de manera fundamentalista, anulando políticas de fomento, gasto público y empresas estatales. La política económica debe manejarse técnicamente. Su orientación es al pasado, con un estilo verboso que se centra en su ataque al liberalismo económico (lo que sugiere fuertemente que su política económica será de una fuerte intervención estatal). El es único que no menciona ni siquiera ligeramente la posibilidad de reformas estructurales. Es interesante que no hable de pobreza como problema, sino que se enfoque totalmente contra el liberalismo.

•Madrazo.

Los problemas centrales son pobreza y desigualdad; desempleo también. La solución es el crecimiento económico, con mejores estrategias de desarrollo de capital, competitividad y cambios estructurales (¿reformas?). La política económica debe ser sostenible para evitar crisis. Su estilo es directo y centrado en el crecimiento económico como medio de solución. Se intuye la posibilidad de reformas. Es él único que menciona la posibilidad de crisis si se tiene un mala política. económica. La página que sigue presenta los textos literales de los tres candidatos.

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Calderón

297 palabras

La falta de competitividad y la consecuente incapacidad para crear empleos formales. Nuestra economía, hasta el momento, no ha experimentado una verdadera transformación que la lleve a detonar el potencial con el que cuenta. Ese potencial que nos llevaría a ser un México ganador y competitivo a nivel mundial.

El crecimiento económico de México tiene ya varias décadas de rezago y su desempeño ha sido bastante mediocre a diferencia de otros países en donde se han logrado tasas importantes de crecimiento y como en el caso de Corea, aún estando en una situación peor a la nuestra hace medio siglo, hoy se encuentra en mejor condición que nosotros. Asimismo, no estamos generando las condiciones para atraer inversión productiva, en los volúmenes que requerimos, y que nos llevaría a un mayor desarrollo. Estamos perdiendo oportunidades para que un mayor número de mexicanos cuenten con un empleo bien remunerado y una vida digna.

Es así que la transformación económica que propongo se concentra en dos vertientes: 1. Competitividad del Sector Productivo 2. Desarrollo Regional Para tener un sector productivo que compita exitosamente y que desarrolle a su máxima potencialidad a nuestro mercado interno, es fundamental modernizar diversos aspectos de nuestra economía. Esta transformación debe considerar el mercado laboral, el sector energético, el acceso a tecnología de punta, el impulso a nuestros pequeños y medianos empresarios, la modernización del gobierno, el sistema tributario y la reforma a los sistemas públicos de pensiones.

Por otra parte, para generar un desarrollo regional equitativo y que genere crecimiento se requiere atender a las necesidades del campo, a las costas y a su gente, reconocer el problema migratorio y la importancia de las remesas, reconocer al turismo como una prioridad nacional, y la provisión de infraestructura para comunicar a las distintas regiones del país.

López Obrador

869 palabras

El principal problema del modelo neoliberal ha sido, precisamente, la falta de crecimiento de la economía: en dos décadas, de 1983 a 2003, el crecimiento del PIB promedio anual fue de 2.2 por ciento pero, si consideramos el aumento de la población, el Producto Per Cápita (PPC) creció en apenas 0.3 por ciento; es decir, la política económica aplicada en las dos últimas décadas que no considera, entre otros factores, la distribución del ingreso, ni siquiera en el enfoque cuantitativo, ha demostrado eficacia y progreso para el país. Ahora bien, para ubicar correctamente este magro resultado, conviene explicar cómo se ha comportado históricamente la economía nacional, y cómo le fue a otros países durante el periodo 1983-2003, con la misma política económica.

En México, antes del periodo neoliberal, hubo dos épocas bien diferenciadas: una, la del Desarrollo Estabilizador (1954-1970) y otra, de Desarrollo Compartido (1970-1982). En la primera, la economía creció a una tasa anual promedio de 6.7 y el PPC en 3.3 por ciento; y, en la segunda, el crecimiento de la economía fue de 6.2 y el PPC de 3.1 por ciento.

Los defensores del modelo neoliberal aseguran que este crecimiento se logró con malos resultados macroeconómicos que, a la postre, provocaron las crisis económicas recientes. En efecto, durante los gobiernos de Echeverría y López Portillo hubo excesos en gasto público, déficit fiscal, desequilibrio en la balanza comercial, devaluaciones, inflación y crecimiento excesivo de la deuda externa. Pero, en el periodo anterior, conocido como del Desarrollo Estabilizador, aunque se padeció del mal endémico de la desigualdad, México creció a una tasa de casi 7 por ciento anual en forma constante, y con estabilidad macroeconómica en precios y finanzas públicas. Lo cierto es que la conducción de la política económica, a partir de 1983, ha sido un rotundo fracaso.

Aun aceptando que el periodo del llamado Desarrollo Compartido produjo graves desequilibrios, es inaceptable que, luego de más de dos décadas del llamado “cambio estructural”, estemos todavía padeciendo el estancamiento de la economía. Inclusive, podría justificarse la “década perdida” de los ochenta, pero no la recesión de 1995, cuando el PIB cayó en 6.2 por ciento y, menos aun, el estancamiento de los años 2001-2003, cuando el PIB apenas creció a una tasa del 0.6 por ciento anual y el PPC cayó a menos 0.7 por ciento. Tampoco es válido argumentar que el mal desempeño de la política económica del país se debe a factores externos porque otros países, con las mismas circunstancias internacionales, han podido crecer más que México.

Por ejemplo, en el periodo 1983-2003, el PIB de España y Portugal aumentaron a una tasa promedio anual de 2.7; en Brasil el incremento fue de 2.4; en Corea del Sur de 7.2; en Tailandia de 5.7; en la India de 5.6 y, en China, de 9.4 por ciento anual. Es decir, el desempeño de la economía mexicana en este periodo ha sidonotoriamente inferior a todos estos países. Es más, México se ha quedado rezagado en comparación con naciones que hace dos décadas tenían menos desarrollo y ahora son países industrializados, como Corea del Sur. Las razones del fracaso del crecimiento. Ahora bien, si la economía de estos países ha podido crecer, ¿por qué en México el modelo neoliberal ha sido inviable? ¿Cómo se explica la diferencia?

La clave radica, precisamente, en los estilos distintos de inserción en la globalidad. En otros países, este proceso se dio con un diseño propio, a partir de sus realidades, con gradualismo y aprovechando los márgenes de negociación para proteger sus intereses estratégicos. En México, por el contrario, los tecnócratas se adhirieron a la globalidad sin ninguna reserva o condición. Por eso, más allá de los defectos estructurales del modelo neoliberal, el escaso crecimiento de la economía en el país debe localizarse en el mal manejo de la política económica y en la corrupción gubernamental. Los tecnócratas han actuado como fundamentalistas. No sólo acataron la ortodoxia de los organismos financieros internacionales, sino que convirtieron en ideología sus recomendaciones.

Sólo así se explica que hayan optado por una estrategia extremista en todos sentidos: una apertura comercial unilateral, abrupta y prácticamente indiscriminada; la supresión de las políticas de fomento económico; la drástica reducción de la inversión pública (del 10.4 del PIB, en 1983, al 2.5 por ciento en 2003); la desaforada venta de activos o privatizaciones del orden de 30 mil millones de dólares; y la pérdida del 70 por ciento del poder adquisitivo del salario mínimo.

Todo ello sin que esta absurda política se tradujera en crecimiento económico y, mucho menos, en bienestar para la población; es decir, dos décadas perdidas para el país. Pero no sólo eso ha hecho la diferencia. También la inviabilidad del modelo neoliberal aplicado en México tiene que ver con la extravagante corrupción gubernamental, que se ha producido durante este periodo. Baste decir, que ningún modelo económico por más perfecto que sea puede resistir la corrupción imperante en México. Ningún modelo económico aguanta un fraude como el del Fobaproa de 110 mil millones de dólares. Por eso, la nueva estrategia económica que proponemos debe considerar ante todo el manejo técnico, no ideológico de la política económica y el combate a fondo de la corrupción.

Madrazo

381 palabras

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la tasa de crecimiento económico que en las condiciones actuales puede mantener México en los próximos años es de aproximadamente 4 por ciento anual. Esta es una tasa de crecimiento por debajo de las necesidades y aspiraciones de la población mexicana. El principal reto que enfrenta el país es el desempleo y la pobreza, como consecuencia del insuficiente crecimiento económico.

La evidencia muestra que no es posible que el empleo y los salarios crezcan y que los niveles de pobreza se reduzcan de forma permanente sin crecimiento económico. Por tanto, sin lugar a dudas, el desafío consiste en elevar la tasa de crecimiento de la economía. En efecto, si comparamos el bajo crecimiento que ha registrado México con el elevado crecimiento de otros países que a principios de la década de los sesenta tenían niveles similares de desarrollo, como lo son los países europeos de más reciente industrialización y los llamados tigres asiáticos, es claro que México ha mostrado un desempeño muy inferior al que pudiese haberse esperado si hubiésemos llevado a cabo estrategias de crecimiento más adecuadas para promover la inversión en capital físico y humano, la mejor adopción de tecnologías y la mejor asignación de recursos de la economía con objeto de lograr una mayor productividad y competitividad.

Claramente, sin un crecimiento elevado de la economía, es difícil tener fuentes de financiamiento suficientes para abatir la pobreza, ampliar los servicios educativos y de salud a todos los segmentos de la población y procurar un mayor bienestar para la sociedad. Por ello, una prioridad fundamental es impulsar un mayor crecimiento económico. Esto, a su vez, dependerá de la posibilidad de instrumentar políticas públicas y cambios estructurales que permitan potenciar la competitividad de la economía mexicana.

Es importante señalar que las mayores tasas de crecimiento económico se deben alcanzar a través de políticas públicas sostenibles; de lo contrario, se pone en juego la estabilidad económica y se corre el riesgo de sufrir crisis que reviertan el aumento en los niveles de vida alcanzado después de décadas. Sin embargo, el crecimiento estable no debe ser un fin en sí mismo; de hecho, es la herramienta más poderosa para lograr el objetivo de reducir la pobreza y la desigualdad entre los mexicanos


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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