Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Desde EEUU Con Amor
Leonardo Girondella Mora
23 enero 2006
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Uno de los grandes “descubrimientos” mexicanos de estos últimos años ha sido el de las remesas, es decir, los fondos enviados por mexicanos trabajando en el extranjero, a sus familias viviendo en México.

Las cantidades causan mareos: cerca de lo mismo que se obtiene por el petróleo nacional, dice la frase repetida —más de 16 mil millones de dólares antes de terminar 2005, transferidos por medio de más de 45 millones de envíos.

Son números que asombran. Tras las bambalinas de esos miles de millones y mucho más allá de las reacciones primitivas que los números causan, hay realidades que deben comprenderse por parte de gobiernos miopes, guiados por partidos ciegos.

No es mano de obra la que emigra a los EEUU principalmente, como alega el estudio superficial —es actitud de trabajo lo que emigra: personas que tienen deseos de superación, que arriesgan su vida para lograrlo, que no tienen miedo al trabajo duro y con escasa protección legal, y que prefieren eso a convertirse en criminales nacionales.

• Por poco calificado que sea el emigrante ilegal, con él se van ganas de trabajo, ambición, anhelos, espíritu empresarial —gente valiosa quizá no tanto por su capacidad, sino por su pasión.

• Es una pasión que funciona y da resultados, de quizá unos 20 mil millones hasta diciembre de 2005, o más. En el exterior esos mexicanos logran miles de millones de dólares por ellos mismos, sin ayuda de gobiernos, al contrario, con obstáculos y prohibiciones.

• A lo anterior, es obligatorio añadir otro elemento, uno olvidado por los políticos en casi todos sus discursos —el de la emigración del talento alto, los que tienen alta preparación técnica y que va en aumento.

Tras bambalinas estas realidades son otra forma de votar, más contundente y terminante que la de las próximas votaciones en julio. El tratamiento superficial de los políticos que persiguen un puesto gubernamental es el de ver a las remesas como una crítica al gobierno que pretenden sustituir y hasta allí —los trabajadores emigrantes son una simple herramienta que utilizan para prometer lo que ningún gobierno puede crear, empleos.

Detrás de los telones, la realidad es que esos trabajadores y sus acciones prueban de una vez por todas el fracaso categórico de acciones concretas de gobierno: la ley laboral mexicana es tan mala que crea emigración de esos a quienes intenta proteger, las regulaciones económicas son tan malas que evitan la creación de empleos a quienes quieren crearlos.

Más pruebas no se pueden airear parar demostrar que las acciones concretas de los gobiernos han logrado lo opuesto de lo prometido.

¿Hay remedio? Desde luego que existe y ésa es la buena nueva —la mala noticia es que los gobernantes no comprender qué es lo que deben hacer y, cosas peores, piensan que deben hacer lo opuesto a lo requerido.

Quieren más intervencionismo estatal cuando se necesita menos; quieren más ley laboral cuando se requiere menos; quieren proteger a las industrias nacionales cuando se necesita dejarlas competir con el mundo.

Los trabajadores emigrantes son una lección que no entra en las cabezas duras de los gobernantes —que están distraídos con su avance personal basado en hacer promesas irracionales imposibles de cumplir y que engañan a un electorado en su lunática búsqueda de un libertador inexistente.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras