Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Fantasías Comunes
Eduardo García Gaspar
25 mayo 2006
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Una noticia en la radio reportó lo siguiente. Según un doctor en los EEUU los presos que cambian su apariencia tienen menos probabilidades de volver a delinquir. La opinión tiene sentido aparente: el criminal que lo desea puede hacerse una cirugía plática, cambiar su apariencia física y comenzar una vida nueva.

La noticia decía que eso se había intentado con algunos presos y que había dado resultado. Los presos que se habían hecho cirugía plástica eran menos propensos a cometer delitos después de cumplir su condena. Eso fue lo reportado, dejando la impresión que por medio de esas operaciones podría solucionarse parte de problema de delincuentes reincidentes.

Bastaría con hacer que los presos pasaran por una cirugía plástica. La realidad es que los datos son engañosos. Es un clásico caso de noticia incompleta y que causa una primera impresión falsa. Falta saber quiénes se ofrecieron a hacerse la cirugía. Si ellos fueron una muestra representativa de criminales en prisión, los resultados pueden tomarse como razonables.

Pero si quienes pasaron por la cirugía fueron voluntarios, toda la investigación se viene abajo y no hay conclusiones tan obvias. Los presos voluntarios a una cirugía plástica llevan ya dentro de sí la intención de no reincidir y por eso será un grupo en el que la reincidencia será menor, con o sin cirugía. Los que optaron por no hacerse la operación son el caso contrario.

Por tanto, la noticia reportada deja una impresión incorrecta: la cirugía plástica no tuvo la importancia que se le atribuye en el reportaje. Todo por una mala selección de la muestra de prisioneros. A lo que voy es que una cierta cantidad de cosas que escuchamos no pasarían los más mínimos filtros cuando se les examina.

Un caso similar es el de empresas en países pobres a las que se acusa de pagar salarios más bajos que el resto de las empresas en el mismo país.

Por ejemplo, en México es frecuente escuchar que las maquiladoras pagan salarios menores a los de empresas nacionales. La tentación de analizar esto es irresistible. El punto de partida más razonable es que las empresas dentro de una misma región tenderán a pagar niveles iguales de sueldos por trabajos similares, por lo que no habría diferencias importantes entre las empresas, sean o no maquiladoras.

De aquí, debemos concluir necesariamente una de dos cosas posibles en caso de que efectivamente unas empresas pagaran menos que otras por el mismo tipo de trabajo. Una es que el que acepta el trabajo con una paga menor lo hace porque es la mejor opción que tiene a la mano y que cree que en ninguna otra parte recibiría una paga mayor.

Es decir, estaría reconociendo que la situación en la que está es la mejor dadas sus circunstancias personales y preferencias (como horarios, lejanía de la planta y otras). Pero hay otra explicación.

Si alguien acepta un trabajo de poca paga con respecto a los salarios de otras empresas en la misma plaza, eso también puede ser explicado porque el que eso hace es un tonto que acepta un salario bajo cuando en otras partes puede conseguir un trabajo mejor pagado.

Usted diga cuál de la dos explicaciones cree que sea la real. Igual que en el caso de la cirugía plástica de los presos, la idea de que los sweatshops explotan a los trabajadores es una que se acepta de entrada y sin mayor cuestionamiento, cuando está en realidad basada en premisas inestables.

Desde luego, la condición para que funcione mi aseveración es que exista un mercado libre, en el que el trabajador tenga libertad de selección para trabajar aquí o allá, o no hacerlo.

Cuando escuchamos que existen salarios bajos pagados por empresas, la primera reacción es la de rasgarse las vestiduras y tener una vehemente acometida que llama a cerrar esa planta explotadora, sin pensar que de cerrarse puede suceder que esos trabajadores se queden sin el único empleo que tenían.

Ellos se quedarán sin ingresos y nosotros con una satisfacción moral mal basada. ¿Queremos elevar el ingreso de las personas? La respuesta la conocemos desde hace mucho y se llama acumulación de capital para elevar la productividad del trabajador y tener empresas que compitan por atraer y mantener a esos trabajadores. Nuestro mundo es complicado y no acepta interpretaciones superficiales.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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