Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Imperfección Real
Eduardo García Gaspar
10 enero 2006
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los ataques terroristas han sido usados para hacer uno de los reclamos de mayor consecuencia de todos los tiempos: si Dios es perfecto e hizo el universo, su obra también debe ser perfecta. Pero resulta que no lo es y una gran muestra de eso son esos ataques en los que mueren inocentes, por no mencionar guerras absurdas y otros grandes sufrimientos.

La realidad innegable de hechos crueles es usada por muchos para llegar a una conclusión: Dios no existe porque él no toleraría este mundo. Un Dios que ama, no permitiría la serie de crueldades que padecemos. O bien otra conclusión: Dios creó el universo, pero lo dejó sólo a que nos las arregláramos como podamos, nos ha abandonado. Las dudas son legítimas. No pretendo tener una respuesta a esto, pero sí una forma de ver las cosas.

Primero, creo que todos debemos tener una cierta humildad y no brincar a conclusiones inmediatas. Segundo, hay que considerar uno de esos grandes misterios de nosotros mismos, la libertad. Somos los únicos seres realmente libres y lo somos porque tenemos otra cualidad, la de pensar, aunque sea con errores, pero lo podemos hacer. La clave es esa facultad, la libertad y ella pone sobre la mesa una pregunta aún más inquietante.

Supongamos que Dios existe (algo en lo que creo) y pensemos que él siendo perfecto debe necesariamente saberlo todo, absolutamente todo. Debe saber lo que hacemos y lo que haremos, cosa que no sabemos nosotros mismos. Es decir, las intenciones de Dios, las originales, las que hayan sido, pueden ser cambiadas por nuestra conducta y a pesar de eso, Dios conoce todo. No puedo solucionar eso, excepto decir que para nosotros existe el tiempo pero no para Dios.

Pero el problema es el de la libertad. Somos tan libres que podemos ir en contra de lo que deseemos y a favor de lo que queramos. Podemos matar y podemos salvar vidas. La libertad, por tanto, explica ese mundo imperfecto en el que hay quienes producen crueldades porque son libres para hacerlo. ¿

Cuál sería la alternativa, entonces, para no padecer esos sufrimientos? Creo que sólo hay una, el retiro de la libertad, por el que los humanos ya no podríamos hacer lo que deseamos.

No habría opción de hacer el mal, pero tampoco de hacer el bien. Y peor aún, si permanecemos racionales, podríamos pensar pero no hacer. Estaríamos como en una prisión, una crueldad aún mayor. Y si se nos retira el poder pensar, entonces seríamos simples robots o animales que se guían por instrucciones o instintos.

Claro que no son temas sencillos y son tópicos en los que existen muchas posibilidades de meditación y reflexión, muy propias de los inicios de un nuevo año. Una de las explicaciones más profundas que existen es la de la civilización judeo-cristiana.

Si alguien dice que Dios no ha creado un mundo perfecto, se le contestaría que sí lo hizo, un mundo perfecto, ideal, sin sufrimiento alguno; fue el paraíso del que habla la Biblia, pero algo sucedió. Es lo que Benedicto XVI ha llamado una “perturbación en la creación”.

La libertad humana sea quizá la que la provocó y eso nos ha creado un mundo imperfecto, en el que enfrentamos dos tendencias, hacia ese mundo perfecto otra vez, con Dios, pero también la inclinación a alejarnos de él.

Las consecuencias de pensar así son inmensas. Por ejemplo, implicaría por necesidad la existencia del cielo, un lugar perfecto, como el paraíso original al que podemos regresar. Y también, la existencia del infierno, definido como el no-paraíso o la lejanía de Dios. Significaría reconocer de una vez por todas que este mundo jamás será perfecto, podemos mejorarlo, pero la perfección es inalcanzable.

Significaría que la clave de la mejora de este mundo está en la libertad positiva, que nos hace hacer lo bueno, y no en la libertad negativa, que nos hace hacer lo que queremos. Significaría que la clave de mejorar este mundo está en el interior de las personas, guiadas por principios éticos y religiosos y no en la búsqueda de estructuras sociales “justas” que nos “obligan” a hacer el bien.

En fin, el tema seguirá deslumbrándonos por siempre, hasta el momento de nuestra muerte, cuando sabremos realmente la respuesta. Mientras tanto, conversar y pensar sobre estas cosas, es un ejercicio muy humano.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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