Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Indefiniciones Peligrosas
Eduardo García Gaspar
2 febrero 2006
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Todas las personas tenemos ciertas fobias, cosas que nos inquietan. Usted sabe, cosas como el temor a las arañas, el miedo a las alturas y similares. Pero hay otras fobias que quizá sean peores y lo son de seguro porque no se notan fácilmente.

Yo tengo una, el miedo a la indefinición política y le voy a poner un ejemplo concreto de eso que me causa temores sin fin.

Uno de los candidatos a la presidencia mexicana ha propuesto,

“auspiciar un Estado igualitario y fraterno en el que los pobres, los débiles y los olvidados encuentren protección ante incertidumbres económicas, desigualdades sociales, desventajas y otras calamidades, y donde se pueda vivir sin angustias ni temores”.

Desde luego suena bien y hasta quizá arranque aplausos en algunos despistados. Pero el fondo es causante de pavores y espantos. Lea eso de nuevo, lo de “donde se pueda vivir sin angustias ni temores”. ¿Puede un gobierno realmente proponer seriamente eso? Vaya, ni la Biblia hace eso de prometer un paraíso en esta tierra, donde queden atrás ansiedades y agonías.

Debe tener ese gobernante un poder enorme para prometer lo que es físicamente imposible. Quizá él se crea la versión adulta de Harry Potter o Aslan, el león de Narnia. Ese candidato promete un gobierno “igualitario y fraterno en el que los pobres, los débiles y los olvidados encuentren protección ante incertidumbres económicas”.

¿Es en serio lo de libres de incertidumbres económicas? Vaya, el tipo no tiene idea de lo que promete. Este mundo es por naturaleza incierto y él promete lo imposible. Con un problema adicional, ¿quiénes son los pobres, los débiles y los olvidados? Sin definiciones no hay nada, menos aún con términos que son relativos. ¿Más pobres, olvidados y débiles que quién? Y además promete un gobierno “fraterno”. No tiene desperdicio.

Es mejor un gobierno eficiente, magro, económico, honesto que uno fraterno, porque esa fraternidad la conozco y es el obedecer sin chistar lo que diga el hermano-gobierno. Son estas cosas las que me dan angustias e incertidumbres.

Todo el que promete “vivir sin angustias ni temores” me causa exactamente lo contrario de lo que promete: eleva mis angustias y mis temores, por una razón. No dice cómo lo hará en detalle, y si lo dice, lo menciona con la receta tradicional, la de ese gobierno fraterno que me cuidará desde que nazca hasta que muera y del que dependeré más que de mis padres.

Una campaña electoral es siempre origen de mil promesas sin sentido, pero esas palabras del candidato del PRD llegan al nivel de lo inverosímil. ¿Cómo atreverse a prometer que queden atrás las angustias y los temores? ¿Quién puede creer semejantes promesas? Hace muchos años oí una respuesta que ahora repito.

Era otra ocasión igual, la de una campaña política llena de candidatos que aventaban promesas sin ton ni son y una persona me dijo, “todos las oyen, pero nadie las escucha, ellas se pierden en un remolino en el que las personas se guían por sus instintos, no por sus razones y es por eso que las mayores verdades y las más terribles mentiras pasan por la vida de millones sin darse cuenta de lo que tienen enfrente”.

Es un comentario con buenas dosis de pesimismo y hasta cinismo. Los candidatos a la presidencia mexicana son personas humanas, igual que usted y yo, y quizá peores. No son magos y no pueden cumplir lo que prometen. Recuerde usted las promesas de Fox: Chiapas en 15 minutos se arregla y se crecerá 7 por ciento al año. Ahora lo critican por eso y con razón.

Lo intrigante es que ahora hay promesas aún más inverosímiles que se creen, como la que mencioné y que equivale a traerse el paraíso terrenal. Vaya ni en Suiza pueden presumir de eso. Porque al fin de cuentas es más creíble lo de Chiapas en 15 minutos que lo de un gobierno fraterno que nos libre de las incertidumbres económicas. Hay sin embargo una diferencia. Las promesas de Fox son fáciles de evaluar pues tienen números: 15 minutos para Chiapas y 7 por ciento de crecimiento.

Si no se logran es fácil saberlo. Pero cómo saber que se ha llegado a tener un gobierno fraterno. No hay manera de medir si se ha alcanzado la meta y eso es lo que me causa preocupación en propuestas como ésa, tan ambiciosas y soberbias que son imposibles de realizar, pero también de medir.

POST SCRIPTUM

La cita textual del párrafo citado puede ser encontrada en EsMas.com Diálogos por México de Noticieros Televisa en México. Y es parte de un análisis que se presentará en ContraPeso.info en poco tiempo, comparando a los tres candidatos en relación al papel que ellos otorgan al gobierno.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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