Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Inversión y Gobierno
Eduardo García Gaspar
24 mayo 2006
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Seamos lógicos. Pongamos los pies sobre la tierra. Enfrentemos así las elecciones mexicanas, haciendo de lado los sentimientos y las emociones. El objetivo de las elecciones es buscar gobernantes que tengan las mejores ideas para el bien de país.

Definamos el bien del país son sencillez: necesitamos crecer, crecer para ser más prósperos todos, con más empleos y menos pobreza. No es complicado. Para crecer y tener más empleos y atacar con más recursos la pobreza, se necesita lo obvio, pero pocas veces reconocido.

Se necesita inversión, es decir, capital, recursos, tecnología, infraestructura, educación, seguridad, estado de derecho. Tampoco es complicado entender esto. Sin esas cosas no habrá la inversión necesaria para crecer en serio.

No se necesita más gobierno, ni más gasto gubernamental, ni más burocracia. Se necesita inversión para elevar la productividad. Por lo tanto, la clave está en encontrar al candidato cuyas ideas se enfoquen a facilitar la inversión.

O visto del otro lado, se trata de rechazar al candidato que más quiera depender del crecimiento del gobierno. Al final, como siempre, la clave está en seleccionar al candidato que mejores medios proponga para facilitar la inversión y no al que más gasto gubernamental proponga.

¿Cómo facilitar la inversión? Hasta el cansancio se ha dicho y demostrado que para eso se necesitan hacer reformas estructurales: fiscal, de telecomunicaciones, laboral y el resto. El objetivo de esas reformas es, al final, el de abaratar costos y facilitar el trabajo de la gente y las empresas del tamaño que sea.

En el fondo, por tanto, la cosa es sencilla. Se trata de facilitar las cosas para que las personas trabajen en lo que ellas decidan: más facilidad de trabajo es igual a más inversión y más inversión es igual a más productividad y más productividad es igual a más ingresos.

Las cosas son más claras de lo que imaginamos, pero la vida las complica por una razón de antecedentes históricos mexicanos. Somos una nación de personas acostumbradas a esperar a un gran salvador, al gran líder que llegue y resuelva nuestras problemas.

Por eso es que en cada elección nos volvemos soñadores y vivimos esperanzados en el arribo del salva patrias que necesitamos. El problema es que esa persona no existe. Por eso la fabricamos en nuestras mentes para años más tarde, desilusionarnos y así volver a repetir el ciclo.

Lo que digo es que dejemos de ver a los candidatos como personas. No nos dejemos embaucar por sus promesas y veamos sus ideas, sus programas, pero sobre todo los medios que proponen para alcanzar sus objetivos. Todos quieren y prometen prosperidad para todos.

La diferencia está en cómo la quieren lograr y eso es lo que debemos ver en ellos. Para simplificar un examen de cualquiera de candidatos, ayuda mucho el entender sus propuestas como divididas en dos tipos. Las propuestas que se basan en aumentar el tamaño del gobierno y las que se basan en reducir la intervención gubernamental. Así de simple.

Usted puede colocar a los candidatos principales en una de esas dos categorías, los que quieren un gobierno más intervencionista y los que quieren un gobierno menos interventor. No es complicado. Una vez que ha hecho eso, usted selecciona al candidato que menos intervención gubernamental proponga.

Ése es el que va a crear un ambiente en el que se eleve la inversión y por eso la productividad. Vote por el que especialice a la autoridad en lo que ella debe hacer, que es cuidar a los ciudadanos y sus bienes, facilitando su trabajo. No vote por el que quiere que el gobierno se meta en todo. Insisto, no se deje cautivar por promesas, ni por personalidad, ni por imagen, ni por publicidad. Todo eso es irrelevante.

Lo que importa es el cómo piensa hacer las cosas y la mejor manera es tener un gobierno que haga poco y lo haga bien. Los candidatos proponen grandes cambios de modelo, programas espectaculares, objetivos admirables y mucha basura más. También es irrelevante eso.

Concéntrese en los tres principales candidatos, olvídese del resto y determine a ése que es el que menos gobierno propone y vote por él. A todos nos irá mejor con un gobierno moderado que con un gobierno ambicioso y de eso hay pruebas abundantes. Si los gobiernos grandes funcionaran, ya no habría pobreza.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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