Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
iPod y Agua
Eduardo García Gaspar
21 marzo 2006
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en:


Uno de los productos de mayor éxito en los últimos tiempos es el iPod, ese pequeño almacén de música con gran sonido que le permite llevar miles de canciones a donde usted quiera. Es bonito, confiable, portátil, amigable, intuitivo y. sobre todo, enseña una lección poderosa para enfrentar problemas.

En realidad, viéndolo bien, existen dos alternativas para enfrentar los problemas de abasto de una sociedad. Una de ellas es el de la partida de exploradores: los que quieren salen a buscar cosas que ellos intentan encontrar o descubrir. Hacen lo que quieren, en grupos o por separado. Compiten entre sí para llegar primero. Nadie les da instrucciones. Ellos siguen sus instintos y buscan la información que quieren.

Y una vez que lo encuentran, regresan y tratan de convencernos de lo grande que es su descubrimiento. Son muy buenos estos exploradores. Son los que nos han dado el iPod, las computadoras, los automóviles, las medicinas, el ron, los aires acondicionados, los altos edificios, los relojes, la imprenta, el teléfono, la electricidad y muchas cosas más. Fueron sus iniciativas, sus proyectos y sus descubrimientos. Nadie planeó esos hallazgos.

No hubo un sólo plan gubernamental que le dijera a Steven Jobs que debía descubrir el iPod. La otra alternativa de solución a problemas de abasto social es el de la partida de planeadores. Usted los conoce. Les gusta reunirse a discutir problemas, como el del agua en la Ciudad de México. Hacen grandes planes y proponen soluciones gigantescas.

Nos piden cambiar conductas. Buscan consensos y, sobre todo, planean haciendo proyecciones de las tragedias que ocurrirán si no se hace lo que ellos dicen. No son muy buenos estos planeadores. Son los que que nos han dado las complejas leyes fiscales, los trámites burocráticos, el estrés de predicciones apocalípticas que nunca llegaron, los gastos de reuniones improductivas, el cierre de fronteras y otras cosas similares. Lo que ellos quieren hacer es planear el futuro de todos, ordenarnos la vida de acuerdo a sus ideas.

Suelen rechazar las soluciones simples y aceptar las imposibles. Son dos enfoques muy diferentes y que tienen resultados muy distintos. Uno tiene éxito y el otro fracasa. ¿Por qué? La clave parece estar en algo que se ha puesto muy de moda, la información o el conocimiento. Para la realizar lo que los planeadores desean se necesita tener toda la información, con un problema, que ellos no la tienen. De hecho, nadie la tiene en concreto, porque la tenemos todos en pequeñas proporciones.

Es así que funciona mejor la partida de exploradores, porque ellos no piden toda la información, ni la necesitan. Simplemente se guían por una intención. Por ejemplo, en el caso del agua, podrían plantearse el problema de varias formas, sin necesidad de ponerse de acuerdo entre sí. Unos ya dieron la solución simple y directa: cobrar el agua a un precio mayor, olvidándose de grandes y vagos planteamientos como el de lograr cambiar las actitudes de los ciudadanos del mundo.

Otros también han dado paso a inventos propios, como el de procesos de desalinización del agua de mar. Cada explorador propondrá su proceso y en competencia, ellos intentarán satisfacer a las personas… un incentivo que no tienen los planeadores. Estos mantendrán sus puestos hasta la siguiente reunión y la siguiente y la siguiente, porque los fracasos no los afectan.

Los exploradores están con los pies pegados a la tierra. No necesitan foros mundiales, ni discusiones interminables. No requieren consensos, ni proponen cambios internacionales de conducta. Usan su información y su intuición. Si fracasan, ésa es su responsabilidad y de nadie más. Vaya, no hubo ningún foro internacional en el que se planeara el descubrimiento de la televisión.

Simplemente sucedió sin mucho preverse. Fue la tarea de los exploradores. Es por esto que fallan por lo general los grandes planes gubernamentales que intentan lograr reducción de pobreza o alguna otra loable meta: no tienen la información, no tienen incentivos para alcanzar objetivos, requieren mucha burocracia, buscan consensos inalcanzables.

En fin, aquí están las dos alternativas para que usted seleccione en cuál de ellas confiará, digamos, la solución del problema del agua o el que usted desea. ¿Exploradores o planeadores?

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras