Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Inflación y la Moral
Selección de ContraPeso.info
6 noviembre 2006
Sección: GOBIERNO, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta un texto de Samuel Gregg. Agradecemos al Acton Institute el gentil permiso de reproducción. El autor es Director of Research en el Acton Institute y autor de “On Ordered Liberty” (2003), “A Theory of Corruption” (2004) y “Banking, Justice and the Common Good” (2005).

La semana del 23 de octubre, la Federal Reserve en los EEUU decidió mantener las tasas de interés de corto plazo en 5.25% en su tercera reunión consecutiva. A pesar de un aparente enfriamiento de la economía estadounidense, la Fed claramente se mantiene preocupada por las presiones inflacionarias.

Lo que la Fed llama “inflación subyacente” —que excluye los bienes con precios volátiles como la energía— se ha elevado desde febrero, de 2.1 a 2.9%. Es el nivel más alto en una década.

Aunque esto excede la inflación promedio de la eurozona (1.7%), las tasas de inflación en mercados emergentes, incluyendo naciones en desarrollo, son considerablemente mayores. La tasa en Argentina es actualmente de 10.4%, en Colombia de 4.6% y en México de 4.1%.

Aún así estas tasas parecen estar a años luz de la inflación que alguna vez paralizaba a muchas naciones en desarrollo, por no mencionar a la stagflation que trababa a las economía occidentales en los años 70. Así que, por qué, algunos preguntan, debemos nosotros o la Fed, preocuparnos por esas cifras.

Algunos llegan a creer que un poco de inflación produce beneficios económicos. La posibilidad de que el valor de nuestros ahorros disminuya con la inflación, según se argumenta, nos da incentivos para invertir nuestro dinero de forma más atrevida buscando retornos que estén por encima de las tasas  de inflación y por lo tanto, estimulado más a la economía.

Cualesquiera que sean los méritos de esa argumentación, ellos son nada comparados con las razones por las que fuertes medidas monetarias en contra de la inflación son no solamente económicamente sólidas, sino moralmente esenciales. Para entender esto, debe ser comprendida la naturaleza de la inflación.

La inflación es la depreciación del poder de compra del dinero. Esto ocurría antes al degradar los gobiernos sus monedas —como cuando añadían cobre a las monedas de oro. Cuando esas políticas se aplicaron en el siglo 16 en la monarquía española, fueron condenadas como un fraude por parte de los teólogos de ese país.

Hoy, esa depreciación sucede por la vía del monto relativo de dinero circulante en una economía con respecto a su producción potencial total. En los años 30, Lord Keynes argumentó que si los gobiernos incrementaban su oferta monetaria, esto estimularía la demanda y por eso, el empleo.

Por esto Keynes disfrutó el momento en el que el gobierno británico dejó de atar  a la libra al estándar de oro en 1931, precisamente porque sabía que ese vínculo había limitado la habilidad del gobierno para seguir este tipo de estímulo de la demanda.

Pero, como el anterior presidente de la Fed, Alan Greenspan escribió en 1966, “Ante la ausencia del estándar de oro, no hay forma de proteger a los ahorros de su confiscación por medio de la inflación”. El efecto de montos inflados de billetes a través de la economía es una elevación de los precios de los bienes y servicios.

Aquellos que sufren los más inmediatos efectos son los que viven de sus ahorros acumulados o de ingresos fijos, como los pensionados, los más viejos y los pobres. De hecho, se redistribuye el ingreso, que va de estas personas a las que están en mejores posiciones —las que viven de utilidades y salarios, cuyos ingresos tienen más probabilidad de mantener el ritmo de la inflación.

Un segundo problema moral y económico de la inflación es que ella lanza más y más personas a los niveles más altos de impuestos, al mismo tiempo que hace decrecer su poder de compra. Debido a la inflación, un ingreso familiar que en 1980 estaba en los niveles de impuesto de ingresos medio-bajos en los EEUU, casi seguramente caería en los impuestos para ingresos altos de 2006.

La inflación, por tanto, permite a los gobiernos evitar el requerimiento de la justicia natural concerniente a obtener el permiso de las personas antes de elevar los impuestos.

Un tercer problema proveniente de la inflación es que ella socava a la libertad económica al frenar la capacidad de los empresarios, los negocios y los consumidores para tomar decisiones económicas sólidas. La inflación hace más difícil a los negocios distinguir si los mayores costos son producto de la inflación o no.

Esto hace más complicado para los negocios el determinar si sus utilidades con reales o ficticias. La rendición de cuentas a los accionistas se vuelve así más problemática. Todos estos elementos elevan la incertidumbre, lo que desestimula la inversión y la aceptación de riesgos.

Finalmente, está el impacto negativo de la inflación en el empleo y por tanto en todos los beneficios morales, sociales y económicos así acumulados. Las estadísticas del Bureau of Labor demuestran, por ejemplo, que desde los años 50 en los EEUU los períodos de alta inflación han coincidido con  períodos de baja creación de empleos, mientras que períodos de relativa baja inflación han correspondido con los de mayor crecimiento en la creación de empleos.

La razón es relativamente simple. La inflación erosiona el valor real del capital acumulado por el sector privado, los bancos y las instituciones financieras. El monto de capital disponible para la creación de empleos es, por eso, menor.

La inflación, por todo lo anterior, es más que un fenómeno económico. Golpea a la habilidad de la economía para ayudar a las personas a alcanzar su potencial desarrollo humano. Las políticas económicas firmes no son sólo una cuestión de economía sana. Son también un asunto de amor sólido —para todos nosotros.

NOTA DEL EDITOR

Los datos de inflación para México son los siguientes.

Inflación anual (Sep. 2005-Sep. 2006)

Objetivo de inflación: 3.00

Inflación: 4.09

Inflación subyacente: 3.45

Inflación mensual (Sep. 2006)

Inflación: 1.01

Inflación subyacente: 0.30


ContraPeso.info, un servicio con antecedentes desde 1995, funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras