Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Tercera Olla
Eduardo García Gaspar
26 septiembre 2006
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO, Y FABULAS E HISTORIAS
Catalogado en: ,


Usted ha oído la historia durante años. La vieja historia de las dos ollas de cangrejos, en la que cada olla representa a algún país. La idea es mostrar las diferencias de actitud de la gente. Hay muchas versiones, aplicables a muchas naciones. La que oi hace unos días fue la de EEUU y México.

En la olla en la que los cangrejos estadounidenses han sido puestos a cocer, de inmediato hay una reunión en la que todos se ponen de acuerdo para ayudarse mutuamente y salir de la olla. Lo logran por medio de la cooperación entre todos.

Por el contrario, en la la olla en la que los cangrejos mexicanos han sido puestos hay peleas y desacuerdos, lo que da tiempo al agua para irse calentando. Los cangrejos que intentan salir lo hacen individualmente y al hacerlo son jalados de nuevo hacia adentro con envidia por otros cangrejos.

La persona que contó de nuevo esta historia lo hizo para demostrar el valor del trabajo en equipo y de la cooperación. Quería demostrar el valor de llegar a acuerdos y consensos en política, tan importantes para lograr la prosperidad. La historia es famosa y conocida, pero creo que es incompleta. Le falta la tercera olla, la de los cangrejos que no quieren salir.

En la primera olla los cangrejos tienen la intención de salir, pero también en la segunda quieren salir. Saben que hay algo allá afuera, que es mejor que el lugar en el que están. Saben que si permenecen en la olla morirán y que si salen vivirán. La diferencia entre las ollas es la forma de pensar de los cangrejos. Unos cooperan para lograr salir y otros lo intentan individualmente, entre cangrejos envidiosos que se los impiden.

Pero, insisto, en las dos ollas los cangrejos saben que estarán mejor saliendo de ellas. En cambio en la tercera olla, los cangrejos no lo saben. Desconocen que hay algo mejor afuera y no hacen el intento de salir.

Se contentan con su pequeño mundo, en el que han sido colocados por alguien y carecen de toda ambición. Están contentos donde están. No ven el futuro y les satisface el presente. O no saben que afuera de la olla estarán mejor, o tienen miedo a salirse. No lo intentan hacer y mueren.

Las primeras dos ollas contienen cangrejos descontentos, que entienden lo que les sucederá. Difieren solamente en su actitud respecto a cómo salvarse. Pero los cangrejos de la tercera olla son diferentes en otro sentido: están satisfechos con su destino y carecen de ambición. Son ignorantes conformistas que permanecen en el lugar en el que el cocinero los ha puesto. No tienen ambiciones. Y esto, mucho me temo, es peor.

Los cangrejos de la tercera olla representan a esos ciudadanos que son felices dependiendo del gobierno, ese cocinero que los lleva a donde él quiere, así sea a su muerte. Están contentos con los regalos que les da el gobierno: subsidios, pensiones, favores, concesiones. No ambicionan lograr nada por ellos mismos. Ni siquiera se les ocurre salir de la olla. Su mundo se reduce a esa cazuela en la que no hay nada que hacer excepto esperar lo que el cocinero haga.

La tercera olla es el estado de la mediocridad y la complacencia, donde nada importa y todo es relativo, donde el gran principio moral es el de hacer lo que venga en gana y todos hacen lo mismo.

La tercera olla es ésa a la que Lennon alabó en “Imagine” diciendo que no hay cielo, que se viva al día, que no hay religión, que no hay nada por qué luchar y que eso es la paz. Es el canto a la medianía y la conformidad sin razón. Es el canto hecho para cangrejos miopes, que ni siquiera intentan escapar individualmente. Es la olla de mucho de la sociedad actual que toma a la opinión pública como el máximo valor y a ella se somete sin discusión.

Es la cazuela que crea clases de cangrejos en conflicto, donde todos tienen su verdad, todo debe ser tolerado y nada respetado. Donde el más grande valor es callar y agradar al de junto. Donde la voluntad personal ha cedido a la voluntad general y la iniciativa individual a la espera de acciones de terceros. Donde lo trivial es consagrado y lo trascendental ignorado.

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POST SCRIPTUM

• La letra de Imagine es de John Lennon y este es el texto.

Imagine there’s no heaven

It’s easy if you try

No hell below us

Above us only sky

Imagine all the people

Living for today…

Imagine there’s no countries

It isn’t hard to do

Nothing to kill or die for

And no religion too

Imagine all the people

Living life in peace…

You may say I’m a dreamer

But I’m not the only one

I hope someday you’ll join us

And the world will be as one

Imagine no possessions

I wonder if you can

No need for greed or hunger

A brotherhood of man

Imagine all the people

Sharing all the world…

You may say I’m a dreamer

But I’m not the only one

I hope someday you’ll join us

And the world will live as one

Es el mundo de Lennon en el que nada hay digno de ser defendido, todo a cambio de pan hoy y el sacrificio de la individualidad. El reino en el que todo es reducido a la conquista del poder en ese pequeño mundo temporal.


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