Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Libertad o Igualdad
Eduardo García Gaspar
7 junio 2006
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
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Las palabras demasiado usadas impiden entender los sucesos en política. Me refiero a la distinción entre izquierdas y derechas, tan cargada de emociones, que hace imposible la discusión civilizada. Conviene ver las cosas de otra manera más pausada y eso quiero intentar aquí.

En la superficie de las discusiones políticas, especialmente cuando se realizan campañas electorales, los reales asuntos en juego son poco notables. Nuestra atención se pierde en las circunstancias accidentales sin alcanzar a ver el fondo de lo que se discute.

Los sucesos diarios actúan como distractores de las cuestiones importantes y una de ellas es algo que bien vale una segunda opinión. De manera sencilla, las posturas políticas pueden categorizarse en dos posiciones esenciales, las que favorecen uno de dos valores, la igualdad o la libertad.

Dependiendo de esa preferencia es posible entender mejor el tema político y las opciones electorales.

Lo que digo es que ver a las posiciones políticas en cuanto a su preferencia por la igualdad o la libertad es una forma más promisoria de tener una discusión racional entre los partidarios de ambas. La meta de la discusión es sencilla, contestar la pregunta que se plantea. ¿Qué debe estar primero, la libertad o la igualdad?

Una buena cantidad de posturas políticas afirman que la igualdad es la prioridad número uno y también, otro buen número de opiniones dice que es la libertad la que debe estar antes que la igualdad.

El asunto es complicado y no se puede tratar en un breve espacio. Pero lo que sí puede hacerse es entender la esencia de esta materia y sobre ella tener una mejor base de preferencias políticas personales.

Quienes prefieren en primer lugar a la igualdad pertenecen a escuelas de pensamiento que tienen muchos nombres.

Son los comunistas, socialistas, intervencionistas, dirigistas y demás. Entienden ellos que la primera meta a lograr en una sociedad es la igualdad de sus miembros. Su extremismo puede ser grande, pero también hay posiciones muy moderadas. La principal herramienta de esta posición es el gobierno, como responsable de labores de igualación material entre las personas.

Quienes prefieren en primer lugar a la libertad pertenecen a escuelas de pensamiento que también tienen muchos nombres.

Son los liberales, libertarios, partidarios de la economía austriaca y demás. Lo que ellos sostienen es que la gran meta de la sociedad es la libertad de sus miembros. La principal herramienta de esta posición es también el gobierno, pero un gobierno limitado a hacer respetar las libertades de las personas.

La oposición entre ambas formas de pensar es muy clara. Ninguno de los dos valores puede estar al mismo nivel del otro. Uno de ellos debe ser el superior. No se pueden tener ambos simultáneamente. Piense usted en esto. Si las personas son libres de realizar las acciones que desean, es natural que ellas lleven a resultados diferentes, no iguales para todos. La libertad lleva a la desigualdad.

Pero si la igualdad es colocada primero, se viola la libertad humana, los derechos de su naturaleza y se anula el uso de la razón. ¿Para qué se usa la razón sino para decidir acciones? Si todos deben ser iguales, entonces nadie es libre.

La oposición tan frontal de las dos posturas es de tal naturaleza que no hay una solución que sea fácilmente aceptada. Este, creo, es el conflicto central en la política.

Incluso a pesar de la falta de principios en las campañas mexicanas, puede concluirse que el candidato del PRD prefiere la igualdad mucho antes que la libertad. Es por eso que su plataforma necesita un gobierno grande e interventor en la vida del ciudadano.

La postura del candidato del PRI no revela principios al respecto. Todo lo que puedo concluir de él es que no es tan extremo como el del PRD. Del otro lado está el candidato del  PAN, que prefiere la libertad aunque no en tal extremo como el del PRD prefiere la igualdad. En esencia ésa es la dualidad entre las que el elector mexicano se mueve… y sí, hay una opción mejor que la otra, mucho mejor.

POST SCRIPTUM

El problema tiene dos vías de solución para contestar la pregunta de manera razonada:

1) Una investigación sólida de los resultados prácticos obtenidos por países que consistentemente han aplicado políticas de los dos tipos, las de predominio de la libertad y de predominio de la igualdad. Igualmente podría investigarse la serie de resultados que ambas posturas han dado en un mismo país en dos momentos diferentes.

2) Una investigación teórica, de razonamientos sólidos, que defienda ambas posturas, sus ventajas y desventajas. Esta sería la vía filosófica, muy dependiente del entendimiento de la naturaleza humana.

E incluso podría intentarse otro camino de investigación, la de una mejor precisión del concepto igualdad bajo el argumento que afirma que la desigualdad no es un problema excepto en el caso de pobreza consistentemente mantenida. ¿Igualdad bajo la ley igual para todos, o igualdad material con leyes diferentes?

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1 comentario en “Libertad o Igualdad”
  1. eduardo Dijo:

    muy buen articulo solo difiero totalmente en lo ultimo cuando se hablan de los partidos politicos puesto que ninguno de ellos tiene la libertad en el sentido “liberal” como prioridad, el PAN esta muy distante de querer la libertad, es otro partido mas que pugna por el intervencionismo. NOTA DEL EDITOR: buen punto, es cierto.





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