Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
México y las Bombas
Eduardo García Gaspar
9 noviembre 2006
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Cuando hicimos la presentación a miembros de la alta dirección de una empresa, la reacción fue nula. Ni aprobación, ni desaprobación. No sabían de qué se tratada. Habíamos presentado los escenarios mexicanos 2005-2012.

Su desarrollo comenzó en el inicio de 2005 y terminó en mayo de ese año, cuando se presentaron a varias instituciones.

Un periódico se interesó en el tema y en noviembre publicó un extracto. En él colocó el reportero lo que le habíamos dicho que podía ser cada uno de los tres escenarios políticos de este país.

Uno de ellos se llamó “Camino a la Cumbre” y consistía en sucesos de ciudadanía en calma, anuncio pronto y creíble del ganador a la presidencia con los perdedores reconociendo su derrota, prudencia en las palabras del ganador y propuestas de reformas estructurales inmediatas y aprobadas.

Otro de los escenarios fue “Vueltas y Vueltas”, cuyas características iniciales eran iguales al escenario anterior, pero con la imposibilidad de realizar reformas estructrales. Era un escenario de imposibilidad de acuerdos, una repetición en ese sentido de la administración actual.

El tercer escenario se tituló “Derrape y Caída”. Nos asustábamos, pero era una posibilidad y había que mencionarla. El reportero lo resumió en: ciudadanía polarizada, anuncio tardío del ganador, dudas en los resultados, perdedores no reconocen derrota, discursos de confrontación del ganador, violencia creciente, levantamientos armados, pacificación por la fuerza.

Todo eso fue escrito hace año y medio y publicado hace 12 meses. Es obvio cuál de los tres se está dando: lo más reciente fue la reivindicación de los atentados terroristas que explotaron bombas en la Ciudad de México, más lo de Burger King en Oaxaca por gente de la APPO.

Grupos terroristas ya están actuando en la capital mexicana y no sólo los descontentos profesionales que cierran calles. El “Derrape y Caída”, previsto hace tiempo, está sucediendo.

No se trata de un asunto de magia adivinatoria. Es un ejercicio profesional de posibilidades que manejaba variables vitales. Una de ellas era el anuncio rápido y cierto del ganador, algo que no sucedió e inclinó la balanza hacia el derrape.

Otra de ellas fue la reacción de los perdedores. Si reconocían su derrota prontamente, las cosas se calmarían. Uno de ellos no lo hizo e inclinó la balanza aún más hacia este escenario, el que se ligaba a una apertura de eventos violentos mayores.

Son especulaciones ordenadas hasta donde es posible y que no son perfectas. Por ejemplo, suponía el tercer escenario violencia en Oaxaca, pero no concretamente el papel del SNTE ni de la APPO.  Los escenarios indican posibilidades, no certezas y con ello permiten prever consecuencias de actos propios y ajenos.

Son herramientas de aprendizaje que señalan consecuencias encadenadas. Y en una de ellas quiero poner atención porque es un caso de estudio: la conducta de AMLO. No sabíamos más de un año antes si ganaría o perdería. Tampoco sabíamos si reconocería su derrota o no. Lo que sí sabíamos era lo que probablemente ocurriría en caso de perder y no reconocer derrota… que es precisamente lo que está ocurriendo.

No tengo por qué dudar de la palabra del PRD, partido que se ha desligado de los atentados terroristas y de las acciones de la APPO, aunque entre ellos hay identidad de objetivos. No tengo elementos para probar que están asociados con esas bombas.

Pero de lo que no tengo duda es que la conducta de AMLO ha provocado la apertura al terrorismo de esos guerrilleros y de la APPO. AMLO con sus bloqueos, marchas, gabinete alternativo y presidencia “legítima” ha creado el ambiente que es caldo de cultivo para más y peores sucesos.

No creo que haya sido su intención consciente y deliberada, pero es lo que en la realidad él ha creado con su conducta. Es la diferencia entre un gobernante que quiere el poder a toda costa y un estadista que mide las consecuencias de su conducta. AMLO no es un estadista.

No entiende lo que ha creado. Su PRD, viendo no más allá de sus chatas narices, impidió el informe presidencial, pero no supieron que su ejemplo sentaba las bases de acciones futuras peores de otros.

Lo que es posible saber ahora es que si AMLO hubiera reconocido su derrota, aunque sea a regañadientes, lo que está sucediendo no habría acontecido.

POST SCRIPTUM

• Los escenarios referidos fueron publicados en 13 de octubre de 2005 en ContraPeso.info. Habían sido terminados en abril/mayo y presentados privadamente. Puede verse el texto original Escenarios en México 2005-2012.

• El Norte en Monterrey publicó ese extracto, del que una parte se muestra a la izquierda.

• Una persona en la radio comentó que los terroristas habían mostrado sentimientos humanos al no colocar las bombas en horas de tráfico de personas. Es maravilloso cómo puede distorsionarse la realidad.


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