Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Multiculturalismo
Leonardo Girondella Mora
13 septiembre 2006
Sección: FALSEDADES, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La nueva palabra, multiculturalismo, suele ser objeto de alabanzas más o menos constantes y en ocasiones, exageradas, como si ella fuese el más grande valor que pueda existir en una sociedad. La definición más o menos estándar dice que multiculturalismo contiene dos elementos:

Descriptivo

Califica a la realidad de una sociedad en la que coexisten dos o más culturas y lo hacen de manera apacible. Podría en este caso hablarse de una situación de diversidad cultural, quizá como el de ciudades en las que se encuentran habitantes de muy diversas partes del mundo, formado grupos culturales distintos. Toronto sería un ejemplo de esto.

Normativo

Califica a ese multiculturalismo como algo deseable, que debe ser apoyado y promovido. Se le estima como un valor sustentado en los derechos de cada una de las culturas co-existentes a mantener su identidad.

La “cultura” es el elemento que queda por definir para que las anteriores ideas queden claras. Sin resolver totalmente el arduo problema, es posible comprender una cultura como un grupo de personas que pueden ser distinguidas de otras gracias a contar con rasgos que permiten esa clasificación: comida, religión, creencias, vestimenta, lenguaje, raza, origen geográfico, nombres, arreglos personales, costumbres y otras cualidades similares.

Dos situaciones, un mismo principio

Una sociedad puede presentar dos situaciones extremas, cuyo entendimiento es de utilidad para la comprensión de una palabra tan vaga como multiculturalismo —y por eso mismo tan abusada y mal usada. Los dos extremo son:

• Una sociedad homogénea.

Todos sus integrantes pertenecen al mismo grupo cultural, como quiera que haya sido definido, y tienen iguales o similares costumbres, religión, comida, bebida, vestido, idioma y demás. Aunque en esta sociedad pueda haber grupos distintivos de, por ejemplo, abogados, trabajadores y otros, en ella no es aplicable el término multiculturalismo —todos pertenecen a la misma cultura de la que se sienten parte.

• Una sociedad heterogénea.

Sus integrantes siguen siendo personas humanas, pero en ella conviven uno o más grupos culturales diferentes adicionales al grupo cultural original homogéneo. En la sociedad ahora se ha introducido una nueva manera de formar grupos —si antes era posible formar grupos de personas pertenecientes a la misma cultura, ahora es posible formar grupos distinguiéndolos en criterios culturales, lo que no existía antes. En una sociedad heterogénea, por tanto, es aplicable la palabra multiculturalismo y no en la homogénea.

La sociedad heterogénea, por tanto, presenta un rasgo esencial y que es la existencia de grupos más o menos bien definidos que se distinguen entre sí debido a la acumulación de varios rasgos diferenciales: religión, raza, idioma, costumbres, vestido, historia común y similares —enfatizando que se trata de una acumulación de rasgos diferenciales que permiten la identificación rápida del grupo.

Mi precisión aquí es una de base fundamental: en ambas sociedades, independientemente de su nivel de homogeneidad, es favorable la situación de una convivencia pacífica sustentada en la idea de iguales dignidades en todas las personas.

Dentro de una sociedad homogénea absoluta es igual de deseable el respeto a la persona que en una sociedad muy heterogénea, lo que significa que el principio del multiculturalismo es una aplicación específica del respeto a la dignidad personal a una sociedad culturalmente heterogénea.

Escasa originalidad tiene por tanto el multiculturalismo en su esencia —pero sí posee importancia en las situaciones presentes, cuando se dan sociedades en las que conviven en un mismo lugar personas de muy distintas culturas. Supongo que el ejemplo más conocido de esto sea el de los musulmanes viviendo en el extranjero, especialmente en Europa.

En esas sociedades heterogéneas se pide sencillamente lo mismo, el respeto a la dignidad que todas las personas tienen, independientemente de la cultura a la que pertenecen. La causa de la importancia cobrada por la idea del multiculturalismo no es su originalidad, pero sí su aplicabilidad a los casos de sociedades heterogéneas.

La sociedad heterogénea

En toda sociedad existen tratos interpersonales sujetos a hacer surgir roces y animosidades —aún siendo de la misma cultura, dos vecinos pueden tener dificultades, alguien puede sufrir un robo. En una sociedad heterogénea, sin embargo, esos roces y dificultades personales pueden verse magnificadas por la existencia misma de las diferentes culturas.

El potencial de conflictos entre personas, dentro de una misma sociedad, es mayor cuando en ella conviven varios grupos de culturas diferentes —que parten de diversos supuestos religiosos, sociales, culinarios, de vestimenta, de costumbres y demás.

Es aquí donde surge la utilidad del multiculturalismo para describir el fenómeno de la diversidad cultural y para señalar el mismo principio esencial aplicable a una sociedad homogénea, el de llevarse bien todos, respetándose mutuamente.

La razón de ser del multiculturalismo es el reconocimiento de un mucho mayor riesgo de conflictos entre personas dentro de una sociedad heterogénea que dentro de una homogénea —es decir, la homogeneidad cultural produce menos situaciones de conflicto entre las personas por pertenecer todas a una misma cultura o conjunto de ideas y costumbres.

Por su parte, la heterogeneidad cultural produce más riesgos de conflictos precisamente por la diversidad de ideas culturales. El multiculturalismo intenta solucionar esta nueva situación usando un viejo principio.

Grupos o personas

Puede ser fuente de error en el análisis el equivocar la base de los supuestos del multiculturalismo —¿es una cuestión de grupos o una cuestión de personas? La contestación es central para bien entender al multiculturalismo.

Señalo que es una preferencia poco fundamentada el dar por supuesto que se trata de una cuestión de grupos —porque al fin ella es la fachada que el problema presenta, la de lograr un trato respetuoso entre grupos que son culturalmente diferentes.

Por eso es que es común plantear el problema bajo una óptica colectivista, que es la de creer que el multiculturalismo es lograr que los diferentes grupos se lleven bien entre sí, al menos en su mínima expresión muy bien expresada en la palabra tolerancia.

Creo que es un error dar un enfoque grupal o colectivista, ya que en última instancia los tratos no se dan entre grupos, sino entre personas que pertenecen a esos grupos —los musulmanes no tratan con los europeos así en abstracto, sino que son acciones concretas de tratos entre uno o más musulmanes en Londres con uno o más ingleses, o hindúes, o cualquier otro grupo.

La distinción puede dar la impresión de ser irrelevante —pero no lo es en buena parte por una razón. El multiculturalismo que parte de una visión grupal puede sucumbir con facilidad en la visión estacionaria de querer lograr la conservación en el tiempo de las culturas forzando a su protección del cambio.

Es la idea que con frecuencia se oye mencionar al hablar del multiculturalismo en el trato con culturas indígenas, por ejemplo en México y que se usa para proteger a los indígenas del exterior —se les quiere aislar, preservar.

Intención admirable

El multiculturalismo entendido propiamente es positivo y refuerza la vieja idea de que la libertad que produce diversidad es una fuente de mejora personal —no sólo lleva al gusto de contar con, por ejemplo, restaurantes hindúes adicionales a los actuales, sino también tener el beneficio de contar con el talento de más personas con diversas perspectivas. El respeto mutuo intenta eso.

El problema, repito, es la magnificación del potencial de confrontaciones entre personas con rasgos culturales diferentes —un riesgo siempre presente y que postulo es función de actitudes culturales más que de los demás rasgos culturales. Un ejemplo: entre dos personas de religión diferente será más probable el conflicto entre ellas conforme su actitud sea más de rechazo e intolerancia, y viceversa.


Con antecedentes desde 1995, ContraPeso.info funciona como información adicional a los medios dominantes.


5 Comentarios en “Multiculturalismo”
  1. lula Dijo:

    esta muy completa esta base de datos digo base de datos porque esta fomentandose en concretizar el conocimiento del individuo muchas gracias por la cooperacion del estudiante como individuo de progreso y del futuro……..

  2. jo Dijo:

    colombia debe ser una sociedad homogénea sabemos que una sociedad homogénea és un territorio con cara y rostro y habría amor armonía

  1. Tolerancia Como Ignorancia
  2. Tolerancia Como Ignorancia | Contrapeso
  3. ¿Qué es Multiculturalismo? | Contrapeso




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras