Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Objetividad Periodística
Eduardo García Gaspar
1 marzo 2006
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando usted mide el frente de una casa, lo hace contra un estándar de medición aceptado. En este caso, usted usa un estándar llamado metro y así dice que la casa tiene 20 metros de frente. No va a decir que el largo del frente de la casa es rojo, ni que es de ladrillo, ni que tiene tres habitaciones.

La clave del asunto es la existencia de un estándar aceptado de medición para frentes de casa. No se usarán millas náuticas. No es complicado entenderlo porque es todo parte de nuestra vida: usamos kilómetros por hora en los coches, litros en la gasolina, milibares en la presión atmosférica y así por el estilo.

Pero para un columnista simple como yo que hace comentarios, eso tiene vericuetos. Me explico. Lo que hace cualquiera que comenta sucesos y noticias es en esencia comparar los eventos contra algún estándar de medición. Por ejemplo, que el caso de los cubanos expulsados del Hotel Sheraton le huele a una acción provocada intencionalmente.

Lo dice porque su “sistema de medición” es la idea de que “no creo que los cubanos no supieran que esa reunión en ese lugar iba a pasar desapercibida para la embajada de EEUU que está a unos metros del hotel”. Lo mismo sucede con otro caso.

Por ejemplo, un candidato a la presidencia dice que basará el crecimiento económico en los ingresos del petróleo. Y entonces el columnista usa otro “sistema de medición” para calificar esa propuesta. El columnista se acuerda de que lo mismo se hizo en los años 70 y fracasó, de que el precio del petróleo es volátil, de que el gasto gubernamental no genera crecimiento sustentable… y así emite su opinión, sobre una base razonada.

Es decir, para medir el frente de una casa se tiene una medida única, la de metros lineales, fácilmente convertida al sistema inglés. Pero para “medir” un evento, el comentarista usa estándares de medición que son mucho más variados y no tan exactos.

Por ejemplo, sabemos que el comercio libre acelera el crecimiento de los países y por eso puede decirse que los países abiertos crecerán más que los proteccionistas, pero esa relación no es exacta y depende de otros factores.

El punto es central para el columnista, el que debe acudir a “sistemas de medición” lógicos, razonados y sólidos, una tarea ardua en cuestiones humanas no muy sujetas a mediciones al estilo de las ciencias exactas. Estoy hablando de experiencias pasadas, de investigaciones, de razonamientos, de teorías y de sentido común.

La labor del columnista es ésa, la de “medir” los sucesos que comenta contra el estándar de medición más adecuado a cada caso. En estas lides, el columnista puede cometer un error garrafal. Puede dejar de usar los sistemas de medición relevantes para crear comentarios sustentados en personas y no en estándares.

Para evaluar, en mi caso particular, las propuestas de los candidatos a la presidencia mexicana, uso lo que sé de economía, política y lo que tengo de sentido común. Y si encuentro un caso de un candidato cuyas propuestas no considero adecuadas porque no salen bien “medidas”, lo comento… y viceversa.

El hacer eso, que es un acto de objetividad, ocasiona reclamos de parcialidad entre quienes tienen simpatías políticas por algún candidato o partido. Es por esta razón que algunos periódicos son vistos como anti-panistas por los panistas y al mismo tiempo como anti-priistas por los priistas… el mismo periódico, con las mismas noticias. Igual le sucede a los columnistas. La razón es lógica.

Tomo el ejemplo de un par de correos que recibí hace tiempo, en los que se me acusaba de parcial y vendido por estar en contra del candidato del PRD. Ésa es la apariencia que le di a un par de sus partidarios, pero en el fondo no estoy contra esa persona, sino contra sus propuestas. Lo que sé y he leído y he vivido, esos son mis sistemas de medición,

Y medidas contra eso, las propuestas en cuestión son realmente malas y de alto riesgo nacional. No son cuestiones de simpatías personales ni partidistas. Ellas implican una obligación profesional del medio y del columnista. Tienen que aceptar que algunos los verán como imparciales y otros como lo opuesto. Si mido una casa, lo haré con un metro. Y si hago un comentario, lo haré usando el criterio más aplicable y sólido que pueda encontrar.

POST SCRIPTUM

Un caso de medición errónea de un medio es la noticia reportada aquí:

“February 21, 2006: 1:14 PM EST ZURICH, Switzerland (Reuters) – Employers are having difficulty finding the right people to fill jobs despite high unemployment in Europe and the United States, a survey by U.S.-based staffing firm Manpower showed Tuesday”.

De acuerdo con esto la tasa de desempleo en EEUU es la misma que en Europa, cuando de hecho es el doble o más que en EEUU (caravana a James Taranto).

Un ejemplo del estándar de medición que en un caso he tomado para hacer comentarios sobre el candidato del PRD es el siguiente, visto esquemáticamente:

• Ese candidato tiene una idea acerca de las reformas estructurales: ellas no deben hacerse.

• Eso puede ser demostrado a través de su libro, sus propuestas y confirmada por una noticia del 14 de febrero.

El boletín informativo de Imagen, en México, reportó que,

“El candidato presidencial de la coalición “Por el Bien de Todos”, Andrés Manuel López Obrador, hizo un llamado al Congreso para descartar las reformas estructurales… pidió dejar atrás lo que pomposamente han llamado reformas estructurales, pues ni son reformas ni son estructurales”.

• Ya que es demostrable que esas reformas son necesarias para elevar el crecimiento económico, se deduce que de llegar al gobierno, ese candidato tomará medidas que no son las adecuadas y el crecimiento de México será menor al posible.

• Los argumentos en pro de las reformas estructurales están contenidas en muchos lugares. En un plano teórico, la Escuela Austriaca de Economía las apoya; en un plano pragmático, son apoyadas por el desempeño de economías abiertas de reciente éxito, como Estonia e Irlanda, y por la posición de desarrollo alcanzado por países desarrollados como los EEUU, Suecia y otros. El cúmulo de evidencias es abrumador. Véase por ejemplo la historia de Taiwán y de Hong Kong.

• La conclusión es lógica: la plataforma del candidato del PRD contiene en este punto una idea incorrecta. No es animosidad personal, es una cuestión de ideas, razonamiento y lógica.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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