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¿Para Qué Servía la Escuela?
Selección de ContraPeso.info
28 febrero 2006
Sección: ESCUELAS, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta un texto de Federico Johansen, publicado originalmente en Economíaparatodos.com, a quien agradecemos el amable permiso para reproducirlo.

Agobiada por tareas y responsabilidades que exceden —y en algunos casos, hasta contrarían— las prácticas de la enseñanza y de la transmisión de conocimientos, la institución educativa ha perdido el rumbo. Quizá dentro de pocos años los estudiantes se hagan esta pregunta. Quizá en los complejos educacionales del futuro, se estudie qué era la escuela actual en historia de la educación.

Pero la realidad de hoy es que si uno se pone a hacer una lista medianamente exhaustiva de aquellas responsabilidades que la escuela ha asumido, ya sea porque la sociedad o la familia se las delegó, ya sea porque nadie las asume, verá que terminará preguntándose lo que se señala en el título.

Por la mañana, en general la maestra que está de turno en la puerta deberá ocuparse de que los chicos se aten los cordones, se peinen al menos con los dedos, se pongan la camisa dentro del pantalón, se abroche los botones del delantal, si es que queda alguno, las mujeres se suban la pollera para que no se les vea la bombacha (cuando yo iba al colegio la “lucha” era para que la bajaran, hoy la moda impone lo contrario) e incluso en algunos casos preguntar porqué viene sin ningún elemento didáctico.

Ya dentro del colegio, en muchos casos hay que tomarse varios minutos para controlar la pediculosis: pocas personas más entrenadas para descubrir piojos y liendres que las maestras. Una vez que toca el timbre, siempre se pierden varios minutos para lograr silencio, que los chicos o chicas estén bien parados, con las manos fuera de los bolsillos y mirando hacia delante para izar la enseña nacional. Pasado este patriótico momento hay que intentar que se dirijan hacia las aulas con un mediano orden.

En el aula, nuevamente unos minutos para que tomen asiento, y seguramente habrá que hacer alguna actividad grupal porque a Fulanito lo discriminan porque no le gusta el fútbol, y a Menganita porque a pesar de la prohibición que le impuso Zutanita (“si jugás con Mirufita no sos más mi amiga”) osó jugar con ella y ahora la dejan de lado. Media mañana haciendo un taller sobre la amistad, la discriminación y nuestras diferencias.

En el recreo nos enteramos que una madre entró en el colegio y le pegó a la vicedirectora porque le puso un 4 a un alumno, que realmente y bajo cualquier punto de vista se merecía un 4,50. Así que tenemos que hacer un poco de contención con nuestra colega, y cuidar 4to A mientras la respectiva maestra (que fue testigo del hecho) y la directora van a la comisaría a hacer la denuncia.

En las últimas dos horas viene un experto en educación vial para hablarle a los niños de la importancia de cumplir con las leyes de tránsito (al margen seguro que el experto estacionó en el espacio reservado a los transportes escolares).

Este propone hacer un concurso de afiches sobre “Educación Vial” que se lleva a cabo en dos mañanas en el mes de agosto. Llega la hora de comer. A algún alumno siempre hay que cortarle la comida, asegurarse que todos coman, que no se tiren el pan, que no se escupan el vaso de agua, que los más grandes no le roben la comida a los más chiquitos. Y de paso enseñar a usar los cubiertos.

Al día siguiente desde la primera hora vendrá un grupo de psicólogas a hablar sobre bulimia y anorexia, mostrando lo malo que es ser como las modelos que triunfan y son famosas y que vemos por todas partes en afiches, revistas y la TV. Es una actividad que por su importancia para la salud requiere de toda la jornada escolar.

La jornada posterior no cuenta pues hay suspensión de la actividad de los alumnos ya que los docentes debemos juntarnos para reflexionar sobre la importancia de cumplir con un mínimo de 180 días anuales de clases.

Un día más tarde varios chicos de cada curso se van a participar de los torneos bonaerenses de ajedrez (materia que esa escuela jamás enseñó y los que saben jugar es porque tienen un abuelo ajedrecista) así que con los restantes no podemos dictar nada nuevo para que los que se fueron no se atrasen. Se arma un campeonato de batalla naval.

Ya en la siguiente semana, los días transcurren entre clases especiales sobre “La noche de los lápices”, “Fuera Bush” y el festejo intra escolar de Halloween, sin olvidar que un día viene gente de una conocida marca de dentífrico para enseñar a los chicos a lavarse los dientes. Otra semana en la que varias horas se van en el ensayo del festejo del día de la tradición, ya que vendrá la inspectora a ver el trabajo de los chicos.

También durante varias horas diarias se “les dan las horas” para que practiquen los “pasos de baile” para “Feliz Domingo” y las mujeres hagan pesas para empujar el Fiat 600 de “El último pasajero”. Asimismo, durante toda una mañana se recibe la visita de la inspectora que va aula por aula viendo las actividades que los chicos están haciendo, y los felicita por los lindísimos dibujos que hicieron para el día del animal, que están expuestos en los pasillos gracias al enorme trabajo de 6to B que se pasó dos semanas para colgarlos ordenadamente.

Otra oportunidad en la que vienen del Registro Nacional de las Personas para renovar los documentos de los alumnos (cosa que realmente se agradece, a pesar de la pérdida del día de clase). El lunes siguiente no hay clases, pues el colegio debe limpiarse ya que el domingo hubo elecciones. Una semanita para que los chicos de 6to año (terminan EPB), 9no (terminan ESB) y 3ero de Polimodal (estos terminan en serio la escolaridad) se vayan a sus respectivos “viajes de egresados”.

Como la cooperadora no recauda mucho, los chicos se pasan varios días poniendo su imaginación y sus habilidades manuales en la preparación de una kermés, que se hará un viernes pues ¿cómo vamos a hacer que los chicos vayan a la escuela un sábado, como si se tratase de un castigo? No olvidemos las clases de educación sexual, donde los expertos les muestran “la pastilla del día después”, un DIU de óxido de cobre y otros elementos afines.

Luego de esto otro día de suspensión de clases para atender a los padres que se quejan que a su hijo de 9 años le dieron un diafragma y a los medios de comunicación masiva que invaden la escuela con sus cámaras. El día en que iban a hacer un resumen de historia hubo dos problemas, la mitad no tenía el libro y la otra mitad no tenía papel y birome, así que la maestra prefirió darles una fotocopia.

Otra jornada de reflexión porque se maltratan entre ellos, asistidos por una socióloga, que previamente había invertido una mañana en cada curso en tomar los respectivos “sociogramas”, para enterarse como se conforman los subgrupos.

Ya casi a fin de año hay que hacer “tomas” de las escuelas para quejarse del mal estado de las instalaciones, de las evaluaciones integradoras, y el pago de la deuda externa, así que tampoco hay muchas horas de clase. Y a esta altura uno ya no recuerda para qué servía la escuela.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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