Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Populismo: Una Definición
Leonardo Girondella Mora
3 mayo 2006
Sección: GOBERNANTES, Sección: Asuntos
Catalogado en:


En octubre del año pasado, el historiador mexicano Enrique Krauze publicó una columna sobre el populismo.

La tituló Decálogo del Populismo y es una lista de 10 atributos de esa actitud del político.

La ventaja de una columna así es la posibilidad de reconocer al populismo y alejarse de él todo lo posible —pocas cosas tan perversas pueden acontecerle a una nación que caer en manos de un gobierno de ese tipo.

Si le hago caso a las definiciones tradicionales del populismo, debo decir que se basa en la idea de atraer a la masa de la población —a lo que más de uno llaman “el pueblo”.

Es el segmento mayor de población al que se dirige el político y lo hace en oposición a las elites de la misma nación.

Se trata, por tanto, de una estrategia de campaña y de popularidad gubernamental, muy bien ejemplificada con Perón en la Argentina. (en Locuras que Ganan Elecciones está el caso de Evita Perón)

Siendo estricto, además, el populismo no tiene signo político. Puede ser de izquierda o de derecha. Si ésa es la sustancia central con la que el populismo se arma, hay más en él de lo que aparenta en la superficie.

Tomo algunas de las ideas de Krauze, que son una buena sistematización del populismo y añado observaciones mías.

El populismo necesita para sobrevivir una persona. Es el líder, cacique, caudillo, hombre fuerte, o como se le quiera llamar y quien debe tener el don de la palabra.

No cualquiera reúne esos requisitos y tardan en construirse, sobre todo para lograr el engaño propio del líder para llegar a verse como indispensable, como el portavoz e intérprete de la voluntad de la mayoría. En realidad es un autoengaño mutuo: la mayoría piensa que el líder es la respuesta a todo y el líder también se lo cree.

El populismo, por tanto, puede ser visto como caudillismo o caciquismo —una idea persuasivamente sostenida por el Editor General de ContraPeso.info en No es populismo en realidad.

La realidad inventada por ambas partes necesita dinero, recursos, para mantenerse vigente. Por eso, en el gobierno, el populista maneja los fondos públicos sin medida. Las acciones deben suceder aunque para ello tenga que echarse a andar la máquina de imprimir dinero.

El engaño mutuo no es gratuito. La mayoría necesita realidades y el líder requiere satisfacerlas a cualquier costo. Expropiar empresas, imponer impuestos, invadir terrenos, inventar esquemas financieros, imprimir dinero, expropiar propiedades —todo es legítimo en el populismo.

Dice Krauze con toda la razón, “El populista utiliza de modo discrecional los fondos públicos. No tiene paciencia con las sutilezas de la economía y las finanzas. El erario es su patrimonio privado…”

El populista reparte lo que no es suyo y sus partidarios lo reciben, en un juego artificial en el que nada se crea, todo se distribuye… La realidad cobra su factura y los repartos no crean riqueza —al contrario, la acaban.

La pobreza crece, la economía cae y eso es un peligro que el populismo enfrenta cuando crea enemigos, cuanto más oscuros y poderosos mejor.

Ahora el mutuo engaño se enriquece con un poderoso elemento de la imaginación: los opositores ocultos, las confabulaciones secretas, los enemigos del régimen a quienes se puede culpar de los fracasos notorios para todos.

Se toman por eso medidas de emergencia —más confiscaciones, más opresión, más cárcel, más represión. Se trata de defender a la voluntad soberana del pueblo que sólo el líder es capaz de entender.

La división interna es necesaria para que el populismo viva. Hay enemigos internos y externos, se necesita hacerles frente y movilizar a la población engañada: marchas, reuniones, discursos por TV, cuanto mayores mejor.

Campañas nacionales, movimientos de rechazo, marchas de apoyo —cuanta más actividad mejor. Las leyes existentes no pueden ser freno a la voluntad del populismo y que el líder encarna.

El líder está por encima de la ley y así la democracia muere cuando se extingue lo más importante de ella, la división de los poderes y la independencia de las instituciones.

El populismo, además, no puede estar sujeto a los periódos democráticos de elecciones periódicas. Con tantos enemigos, con tanto que hacer y con la voluntad del pueblo, nada puede obstaculizar al populismo —esa fantasía mutua que viven el líder y sus partidarios.

Porque el populismo, al final de cuentas, es un problema de miopía colectiva y de engaño auto inducido. El tema es de importancia para la región latinoamericana, un terreno fértil para esa miopía colectiva.

Por la vía democrática el demagogo/populista puede llegar fácil, aprisionando la voluntad de la mayoría bien intencionada, pero ingenua y cándida al extremo más inverosímil.

Una vez en el poder, el populismo no suelta y sólo dejará el poder tras una lucha dañina para todos. Se ha señalado por meses que México corre el riesgo de caer en un gobierno populista si es que el candidato del PRD gana las elecciones.

Ciertamente hay evidencias para creer que es más que una sencilla hipótesis —el personaje tiene los rasgos: hablar del pueblo, de la voluntad del pueblo, creer en confabulaciones, prometer un gasto extremo, sentirse representante de la gente.

Si llegara a la presidencia, sin embargo, el gobierno mexicano con una situación providencial tiene ahora lo que antes carecía: una celosa división de poderes y eso es bueno.

El poder legislativo, el judicial, el Banco de México, los gobiernos estatales y otras instituciones representarían un freno a las acciones populistas de la presidencia potencial. Son un buen escudo protector que el populista tratará de destruir por medio de lo único que tiene a su alcance y que es la movilización de masas.

Es decir, la defensa contra el populismo es la esencia democrática, la separación del poder que impida al “líder” realizar sus fantasías. Y el ataque del “líder” será enfrentar a los demás poderes usando el arma del pueblo contra el legislativo y el judicial.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.


5 Comentarios en “Populismo: Una Definición”
  1. ELCHO Dijo:

    MALISIMO DIOS LA VERDD QUE ME IVA GUSTANDO ESTA PAGINA YA NO ME GUSTA MAS

  2. Gusmtz Dijo:

    Extraordinara y clara definicion de un termino que se presta a cualquier interpretación.

  3. maga Dijo:

    es increible ver como esa definicion y esas caracteristicas encajan en nuestra Venezuela ….

  4. Daniel Dijo:

    La definición de Populismo está diseñada por los Estados Unidos para usar la palabra como un adjetivo peyorativo para los gobiernos que buscan hacer progresar a los paíces, para los gobiernos que le quitan poder y ganancias innecesarias a la clase empresaria, y que con esto dan beneficios a toda la población.
    Expropiar empresas (Recuperar recursos y regularizar su comercio)
    Imponer impuestos (Hacer pagar a los que deben pagar impuestos más caros por las ganancias que tienen y los evaden y buscan tener más dinero cuándo con su fortuna se puede alimentar a una ciudad entera)
    Invadir terrenos (Esto es mentira diréctamente)
    Inventar esquemas financieros (Planean proyectos y esquemas a corto y largo plazo, como debe ocurrir para que un país progrese)
    Imprimir dinero (El dinero se imprime cuando el país puede hacerlo, cuánta más moneda nacional hay, más se puede comprar, comida, tecnoligía, viviendas, etc TODOS FELICES)
    Expropiar propiedades (¿Qué tipo de propiedades? Otra mentira del redactor)
    Por lo que escribiste, un gobierno populista es completamente positivo para toda la gente de un país exceptuando a los millonarios y adinerados de la minoría de la clase alta.
    También leí en esta nota que el populismo genera pobreza y esa es otra mentira. La pobreza se achica cuando los ricos tienen menos plata. Cuándo el manejo de la economía la tienen las empresas la cantidad de pobres aumenta ya que obviamente los empresarios van a querer más gananacia para su familia y menos que compartir que dar a sus empleados, y a su vez a todo el país.
    En fin, los periodistas y redactores, como él que escribió esta nota , que responden a los intereses de estados unidos tendrían que ser conscientes que están motivando el odio y la guerra cuándo desde chico TODOS aprendemos que la paz es lo más inteligente y productivo. Ojala te quedes sin trabajo y seas pobre así vivís en carne propia lo que ignorás. Saludos ignorante humano.
    NOTA DEL EDITOR: se agradece el haber contribuido con otra prueba de que el populismo es negativo.

  1. Contrapeso » Demagogia y Populismo




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Boletín diario
Boletín diario
RSS Facebook
Nosotros
Escríbanos
Extras

Aviso

Durante Semana Santa, del 14 al 18 de abril, se suspenderán nuestras publicaciones. Ellas se reanudarán el lunes 21.