¿Que es populismo? Su definición, características, elementos y funcionamiento. Una estrategia de arribo al poder que se pretende eternizar. Más un caso muy célebre.

Reconociendo al populismo

Las definiciones tradicionales del populismo se basan en la idea de atraer a la masa de la población, al pueblo. Ell segmento mayor de población al que se dirige el político y lo hace en oposición a las elites de la misma nación.

De práctica reciente y con multitud de manifestaciones, el populismo suele ser entendido así:

«Aunque se trata de un concepto difícil de definir con exactitud ya que designa realidades diferentes,​ en algunas corrientes de las ciencias sociales es concebido como una ideología que se basa en la diferenciación y la oposición dualista entre «el pueblo» (que es visto como una entidad soberana) y «la élite» (concebida como una expresión de desigualdad política no deseada)». es.wikipedia.org

Esencia populista, una estrategia de división

Allí está el rasgo central del populismo, una forma de gobierno que se funda en una estrategia de clasismo. La división de los gobernados en dos grupos opositores. O como ha sido expresado:

«[entre las características del populismo están] la demonización del adversario, apelan a un pueblo homogéneo y presentan a un líder mesiánico que todo lo sabe y que habla por la mayoría a la que llaman “pueblo”, pero que en realidad solo está constituida por sus seguidores». nyt.com

Más que una ideología política o económica, es una forma de gobierno que pueden usar tanto el socialismo como el liberalismo. Es así que podrán encontrarse gobiernos populistas de derecha, pero también de izquierda.

Populismo, definición y características

El significado de populismo puede ser comprendido examinando sus rasgos esenciales. Eso que lo caracteriza y distingue.

1— Un modo de gobernar

Es una estrategia de campaña y de creación y mantenimiento de la popularidad gubernamental, muy bien ejemplificada con Perón en la Argentina. (véase el bonus track abajo).

Un modo de gobernar que se sustenta en un romance incondicional entre el gobernante y la multitud. Una tracción mutua de fascinación recíproca, sin condiciones y con emotividad.

Establece un lazo político incondicional de apoyo mutuo entre el gobernante y las masas, como las entendió Ortega y Gasett. Y que facilita al gobierno funcionar sin las limitaciones propias de la división del poder.

En este modo de gobernar, el apoyo de las masas (cierto o imaginado) da al gobernante la legitimidad de gobernar con amplios poderes, por encima de los que se esperarían en una república.

2— Sin signo político

El populismo no tiene signo político. Puede ser de izquierda o de derecha. Las ideas del gobernante no importan mucho realmente. Puede ser un socialista o un liberal, o imposible de clasificar, no importa.

Es un modo de gobernar que puede ser usado por cualquier ideología política o mentalidades pragmáticas y que facilita la implantación de sus ideas con dificultades sustancialmente menores a las que tendrían bajo una democracia.

3— El populismo necesita un líder

El populismo requiere por diseño a una persona especial. Un líder, un hombre fuerte, carismático, reconocido a quien poner al frente. Él es una especie de encarnación del objeto de los deseos de la multitud.

Él es la personificación del gobierno. Lo que dice y cómo lo dice es bienvenido por la multitud. Uno habla y los otros aplauden y aprueban. El líder es indispensable, insustituible.

Es el que convierte al gobierno en una entidad milagrosa que salva a la nación de los malvados enemigos. El gobierno muta con el gobernante populista y se vende como una entidad que redimirá al país.

El portavoz e intérprete de la voluntad de la mayoría. Un autoengaño mutuo: la mayoría piensa que el líder es la respuesta a todo y el líder también lo cree.

El romance crea un mundo virtual de enamoramiento en el que todo deseo es posible y la realidad de experiencias pasadas no importa.

4— Necesita recursos, muchos recursos

La realidad inventada por ambas partes necesita dinero. Requiere recursos, para cumplir las promesas del líder. Ellas suelen ser tomadas como posibles. Los cálculos de costos son inoportunos y molestos.

Por eso, en el gobierno, el populista maneja los fondos públicos sin medida. Las acciones deben suceder aunque para ello tenga que recurrirse a cualquier medio. Sería injusto no hacerlo.

Dice Krauze con toda la razón, «El populista utiliza de modo discrecional los fondos públicos. No tiene paciencia con las sutilezas de la economía y las finanzas. El erario es su patrimonio privado…»

Eso es propio de los populismos de izquierda, los que suelen buscar ser centros de redistribución de recursos.

5— Un sistema de redistribución

La necesidad de recursos para financiar las promesas impone un sistema redistributivo. Los recursos son tomados de donde existen, llevados al gobierno y este los reparte entre el pueblo.

El populista reparte lo que no es suyo y sus partidarios lo reciben. Es un juego en el que nada se crea, todo se distribuye. Con un inconveniente, los repartos no crean riqueza. Ella tiene límites.

Sin creación de riqueza, la pobreza no se remedia y la economía cae. Los fracasos tenidos necesitan explicación. El líder no puede cometer errores. Si sus medidas no dan resultados, eso se debe a otras cosas.

6— Acciones inmediatas, espectaculares

La multitud necesita realidades y el líder requiere satisfacerlas a cualquier costo. Deben verse acciones de inmediato y ellas deben ser colosales.

Expropiar empresas, imponer impuestos, invadir terrenos, inventar esquemas financieros, imprimir dinero, expropiar propiedades, crear sistemas asistencialistas. Todo es legítimo en el populismo.

Oponerse a esas medidas es injusto y reaccionario. El romance entre la multitud y el líder se alimenta con acciones llamativas, justificadas por las promesas hechas.

7— Necesidad de enemigos

Otra característica del populismo. Necesita explicar sus fracasos y no hay mejor explicación que sus enemigos. Los enemigos de la multitud, esos contra los que se ha erigido y que da razón a sus decisiones.

El romance se enriquece con un poderoso elemento de la imaginación. Son los opositores ocultos, las confabulaciones secretas, los enemigos del régimen. Esos a quienes puede culparse de los fracasos pasados y presentes que todos ven.

Los enemigos necesitan ser combatidos. Es un asunto de supervivencia del líder y su gobierno. Él necesita implantar medidas de emergencia. Incluso confiscaciones, opresión, cárcel, represión, censura.

Se trata de defender a la voluntad soberana del pueblo que solo el líder es capaz de entender.

8— División social

La división social es necesaria para que el populismo viva. Hay enemigos internos y externos. Se necesita hacerles frente y movilizar a la multitud.

La solidaridad con el líder se muestra en marchas, reuniones, discursos, cuanto mayores mejor. El líder populista necesita estar rodeado de apoyos visibles de sus incondicionales y promover por todos los medios ese apoyo popular.

Dentro de la sociedad hay enemigos de la multitud. Es la prensa vendida, las clases altas, los conservadores, o cualquier otro grupo interno. Ellos se alían con el exterior y forman conspiraciones ocultas.

Y se aplica una regla simple: quien critica al líder y a su gobierno forma parte de esas conspiraciones. La crítica es equivalente a traición.

9— Por encima de la ley

Las leyes existentes no pueden ser freno a la voluntad del populismo y que el líder encarna. Las leyes son sustituidas por la voluntad del líder y su definición de justicia. Desaparece el estado de derecho.

El líder está por encima de la ley. La división de los poderes y la independencia de las instituciones es un obstáculo para implantar la voluntad del líder.

Legisladores y jueces deben seguir al líder sin condiciones. Deben ser parte de los incondicionales gratuitos.

10— Sin límite de tiempo

El populismo tiene otra característica. No puede estar sujeto a los períodos democráticos de elecciones periódicas.

Con tantos enemigos, con tanto que hacer y con la voluntad del pueblo, nada debe detener el romance entre el líder y la multitud. Una fascinación colectiva que no admite la posibilidad de cambiar al líder.

Una vez en el poder, el populismo no suelta. Solamente dejará el poder tras una lucha dañina para todos.

Populismo en resumen

Cuando en un país se perciban esas características del populismo habrá un riesgo severo de miseria y pobreza. Cuando la multitud se enamore de un líder y quiera que gobierne a su capricho, sin ley, sin restricciones, sin contrapesos…

Y unas cosas más…

El historiador mexicano Enrique Krauze publicó una columna sobre el populismo. La tituló Decálogo del Populismo y es una lista de 10 atributos de esa actitud del político. He tomado algunas de las ideas de Krauze, que son una buena sistematización del populismo y he añadido numerosas observaciones mías.

Bonus track: un caso concreto de populismo, el de Eva Perón.

Locuras Que Ganan Elecciones

Por Eduardo García Gaspar

Eva Duarte de Perón habló y tuvo ideas que merecen examinarse. Pueden tomarse, al inicio, como anecdóticas y curiosas. Pero mi intención es mostrar un caso de populismo, un tipo de personalidad de los gobernantes.

Las citas son textuales de la misma Evita y las he dividido en categorías.

Las citas fueron sacadas de Eva Perón Hoy. Su vida, su ideología. Una Alternativa de liberación. Cuadernos de Fin de Siglo, Noviembre de 1989, Buenos Aires.

Sentimiento sí, razón no

Los sentimientos predominan sobre la razón, los impulsos sobre el pensar:

«La verdad es que siempre ha actuado en mi vida más bien impulsada por mis sentimientos… Pura corazonada, un día me asomé a la calle y empecé a decir, aquí estoy, quiero servir a mi pueblo… Del amor de mi pueblo cuyo dolor ha abierto para siempre las puertas de mi corazón… Soy sentimental, soy romántica y me agita poderosamente cualquier emoción… Mi única preparación en el campo de las luchas fueron mis sentimientos, pero sentimientos muy profundos…».

Apasionamiento sí, ecuanimidad no

El fanatismo propio del populismo:

«El fuego de mi fanatismo… Mi fanatismo… El mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo… Donde estén mis descamisados allí estará siempre mi corazón para quererlos con todas las fuerzas de mi vida y con todo el fanatismo de mi alma… Critican que yo sea fanática de un hombre y que siga su causa ciegamente, pero yo creó que el fanatismo es la sabiduría del espíritu…»

Fantasía sí, realidad no

Es la creación de un mundo imaginado en el que el gobernante lleva el papel central

«Siempre quise ser actriz… Mi mayor aspiración es hacer un radioteatro distinto… encarnar a las grandes mujeres de la historia… Vivo mis obras porque vivo mi vida con la intensidad de una bella obra… Todos los países del mundo me rindieron sus homenajes…».

Ignorancia sí, conocimiento no

Un claro desconocimiento económico, la falacia de la suma cero en su esplendor:

«Estuve muchos días triste cuando me enteré que en el mundo había ricos… Había pobres porque los ricos eran demasiado ricos… Que así como el oro respalda la moneda de algunos países, mis joyas sean el respaldo de un crédito permanente que abrirán los bancos del país en beneficio del pueblo a fin de que se construyan casas para los trabajadores… Nosotros luchamos para que haya menos pobres y para ello es necesario que haya menos ricos…»

Simplismo sí, complejidad no

Todo lo anterior se mezcla en simplificaciones irreales:

«Soy una mujer que sabe que las dos distinciones más grandes a las que puede aspirar una mujer son: el amor a los humildes y el odio a la oligarquía».

Ídolo sí, gobernante no

La adoración irrestricta por un mesías político:

«Nadie puede compararse con Perón, ni siquiera es posible mirarlo, hay que conformarse con sentirlo calentando la piel, iluminando el camino, dándonos vida… Cuando miro a Perón me siento pueblo y por eso soy fanática del general y cuando miro al pueblo me siento esposa del general y entonces soy fanática del pueblo… Yo saldré con las mujeres del pueblo, yo saldré con los descamisados de la Patria, muerta o viva, para que no quede en pie un solo ladrillo que no sea peronista».

Consecuencias del populismo

Quien así piensa y llega al poder, de seguro causará daños profundos. Argentina fue la víctima de esa terrible mezcla de poder viciado por la intransigencia de emociones carentes de razones, de fanatismo envuelto en comedia negra y del horrible desconocimiento económico.

Yo quisiera que el lector pasara de la etapa del morbo específico que pueden producir esas citas a la etapa del uso real de esa información. Se trata no tanto de explicar el pasado, como de prevenir el futuro presentando un caso conocido.

¿Se han escuchado cosas similares en otros gobernantes presentes y potenciales? Sin duda. Son esos a quienes dominan los sentimientos, a los que el fanatismo rige, los que se sienten salvadores nacionales y no saben del comportamiento humano diario.

Es la peor mezcla que puede tenerse, pero que resulta inofensiva mientras no se le añada otro ingrediente. Usted puede ver un loco en Hyde Park pregonando a los cuatro vientos sus desvaríos que nada va a pasar hasta que ese lunático esté en una boleta electoral y tenga siquiera una probabilidad de ser elegido.

Ese es el momento en el que hay que detenerse a pensar e intentar explicarse cómo es que alguien así ha sido capaz de tener un número amplio de seguidores que pueden llevar al poder al sentimental fanático ignorante.

Evita, el musical

La letra de Time Rice en Evita (música de F. L. Weber) ha sido usada en más de una ocasión para mostrar esa mentalidad irresponsable del fanático que ignora la realidad.

En algunas de sus partes, ella dice, hablando del manejo de las finanzas públicas:

And the money kept rolling in from every side…
When the money keeps rolling in, you don’t ask how
Think of all the people guaranteed a good time now…
Never been a fund like the Foundation Eva Peron
Would you like to try a college education?
Own your landlord’s house, take the family on vacation?
Eva and her blessed fund can make your dreams come true…
She will change your way of life for a week or even two
Name me anyone who cares as much as Eva Peron
And the money kept rolling out in all directions…
When the money keeps rolling out you don’t keep books
You can tell you’ve done well by the happy grateful looks
Accountants only slow things down, figures get in the way
Never been a lady loved as much as Eva Peron…

Enrique Kraze sobre el populismo:

[La columna fue revisada en 2020-01]