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Qué y Cómo se Enseña en las Escuelas
Selección de ContraPeso.info
13 noviembre 2006
Sección: ESCUELAS, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta un texto de Federico Johansen. Agradecemos a Economía para Todos el gentil permiso de reproducción. Presentamos en texto completo publicado originalmente en dos partes, aquí y aquí.

El autor es licenciado en Ciencias de la Educación (UBA) y miembro del equipo de profesionales de la Fundación Proyecto Padres.

La cada vez mayor falta de conocimientos y habilidades elementales de muchos de los postulantes a ingresar en el mercado de trabajo debería ser una preocupación para las empresas y para los agentes educativos.

En los últimos tres meses, he tenido oportunidad de contactarme con el sector de Recursos Humanos de varias empresas grandes y medianas. Pasada la crisis de 2001, con su consiguiente incertidumbre, muchas compañías retomaron la capacitación que habían abandonado cuando lo único importante era la sobrevivencia.

El criterio puede ser discutible (me refiero a que lo primero que se elimina en épocas de crisis es la capacitación), pero la realidad es que este fenómeno se repitió a lo largo y ancho del país [Argentina] en todo tipo de empresas.

La especie de “inconsciente colectivo” que pocos se animan a definir pero todos conocen es que cada vez llegan al mundo laboral personas a las que les faltan competencias básicas. Y no me estoy refiriendo exclusivamente a los egresados del secundario o del Polimodal, sino también a egresados universitarios que, en algunos casos, tenían buenos promedios. Coseché algunas anécdotas que creo que son ilustrativas:

1. Empleado, 19 años. Mientras preparaba un “regalo empresario” (una canasta de Navidad) se comía uno de los turrones que debían ir en la caja. Hasta aquí mal, pero razonable. Pasa el jefe y le indica que no puede hacer lo que está haciendo, a lo que el empleado contesta: “Ay, no seas “ortiva””.

2. Ingeniero, 28 años. La tercera vez que llega tarde en su primer mes de trabajo su superior lo cita para hacérselo notar. La contestación fue que estaba bastante bien que sólo hubiera llegado tres veces tarde porque no tenía reloj (nuevamente, creo que es peor la contestación que el hecho en cuestión).

3. Empleada, 20 años. Durante el primer mes de trabajo, hacen capacitación para la “inmersión” en la empresa. Aprenden, entre otras cosas, “quién es quién”. Meses más tarde, pasa por el puesto de trabajo de la mencionada el gerente de la sucursal. Mientras lo apunta con el dedo y sonríe, la empleada espeta: “A vos te tengo de algún lado”.

4. Contador, 30 años. Llega tarde a su primera entrevista de trabajo. Cuando el entrevistador le dice si tuvo algún inconveniente para llegar con atraso, le dice que no, que “sólo” había perdido la dirección y tuvo que demorarse para averiguarla.

5. Empleado de supermercado, 19 años. Mientras recolecta los artículos de un pedido telefónico, le pregunta a un compañero: “¿Cuántas nueces son ¼ kilo de nueces?”.

Si bien “una golondrina no hace verano”, creo que los ejemplos son lo suficientemente elocuentes por sí mismos para defender la tesis de que las empresas tendrán cada vez mayores problemas para encontrar empleados que posean ciertas competencias básicas.

Y en este tema es donde los distintos agentes educativos (me refiero a escuela, familia, sociedad y medios de comunicación) parecen confabularse para lograr que estas competencias básicas sean cada vez menos básicas. Quizá para seleccionar personal haya que comenzar a medir cosas tan elementales como la cantidad de palabras que manejan en el propio idioma, o si son capaces de encontrar un sinónimo autorizado por la Real Academia de “ortiva” o de “recope”.

Si los agentes educativos no se proponen resolver este problema a la brevedad, es difícil pensar en un crecimiento sostenido del país sin gente capaz de integrarse al mundo del trabajo sin producir desastres.

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La escuela se preocupa por transmitir contenidos pero no pone el foco en el desarrollo de habilidades de suma importancia, como el trabajo en equipo, la habilidad para resolver problemas reales o una comunicación interpersonal eficaz.

Muchos medios locales han comentado los resultados de una investigación realizada en los EEUU sobre cultura general, en la que se informa que, por ejemplo, son más los americanos que conocen el nombre de dos de los siete enanitos de Blanca Nieves que quienes pueden nombrar a dos miembros de la Suprema Corte, o que hay un mayor número que reconoce una foto de Harry Potter que aquellos que identifican la de Tony Blair.

Que la cultura general es importante es un hecho: nos permite entablar relaciones con mayor número de personas, tener temas comunes de conversación, entender mejor la realidad sociopolítica que nos rodea y tener un esquema intelectual más amplio que, a su vez, nos permite aprender más y más rápido.

Pero a un ingeniero de la NASA, un operador de Wall Street, un taxista de Nueva York o a un plomero de Chicago no le cambia en absoluto su trabajo saber o desconocer quién fue el duodécimo presidente de su país.

Pero sí es importante para cualquiera no contar con algunas competencias básicas que hoy son exigidas en cualquier empleo, tales como tener iniciativa, capacidad de trabajo en equipo, habilidad para resolver problemas y una comunicación interpersonal eficaz o estar orientado a trabajar en función de procesos o resultados.

Todos tenemos claro que en la escuela han puesto el énfasis en los miembros de la Suprema Corte, y no en los enanos de Blanca Nieves, o en Tony Blair más que en Harry Potter, pero ¿cuándo se han preocupado por que adquiriéramos las capacidades elementales que se citan en el párrafo anterior?

Normalmente, en la escuela está mal visto tener iniciativa: mejor hacer las cosas como siempre se han hecho (y no me refiero exclusivamente a los alumnos, sino también a los docentes).

En los trabajos escolares “en equipo” generalmente trabajan unos pocos, para que el equipo no obtenga una mala calificación. Así, los “vagos” reciben lo que no merecen: eso no tiene nada que ver con aprovechar las mejores capacidades de cada uno de los miembros de un equipo. Lamentablemente, este esquema también suele repetirse en el ámbito de la universidad.

Pocas veces (o ninguna) nos plantean en la escuela problemas para resolver distintos de los que aparecen en los textos de matemáticas, física o química. Salvo raras excepciones, jamás nos enfrentan con problemas reales, que precisamente es la manera de aprender a resolverlos.

Aún recuerdo la cara de susto que pusieron los alumnos de quinto año de secundaria una vez que se trabó la puerta y yo dije que no iba a hacer nada por resolverlo, que se arreglaran ellos o nos quedábamos a vivir dentro del aula. (Por supuesto, luego de varios ensayos y errores lograron superar el inconveniente.)

Ya casi no se dan lecciones orales y en los escritos es importante el “contenido” y no la “forma”, con lo cual la “comunicación interpersonal” ya no es una prioridad.

Tampoco parecen importar los procesos o resultados, sino “zafar”, es decir, pasar no importa cómo.

Si pretendemos que nuestros jóvenes adquieran las competencias básicas que las empresas necesitan, tendremos que pensar más seriamente en “qué” y “cómo” enseñamos en el sistema educativo formal.


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2 Comentarios en “Qué y Cómo se Enseña en las Escuelas”
  1. marisol Dijo:

    ¿Quién selecciona lo que se enseñan en las escuelas? NOTA DEL EDITOR: buena pregunta, sólo sabemos que no son los padres los que seleccionan lo que sus hijos aprenden.

  2. agustina Dijo:

    en realidad cada vez.. se esta enseñando menos ya los maestros no tienen ganas de enseñar lo unico q le importan es su sueldo.. miren en mi escuela hasta ponen escusas para no ir. pero saben q? lo mismo le pagan y sin embargo nosotros seguimos sin aprender!.
    Bueno el punto es q antes en la escuela se aprendia mejor xq si no hacian lass tareas les pegaban! encambio ahora la diferencia esq si no haces la tarea te bajan un punto o te ponen un signo menos…
    Antes si te portabas mal te castigaban y te ponian libros en los brazos y piernas y si te movias te ponian mucho mas tiempo. En cambio ahora si te portas mal te sacan u recreo o directamente no te dicen nada! bss espero q esto les halla ayudado!





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