Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Reconocer Derrotas
Eduardo García Gaspar
27 abril 2006
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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Los primeros días de julio serán vitales para México. Serán los momentos y las horas del anuncio del ganador a la presidencia. Pero también serán los de algo que es más importante, los momentos del reconocimiento de derrotas de los perdedores. El reconocer haber perdido será más importante que el aceptar la victoria.

Y es aquí donde hay problemas. Los partidos políticos mexicanos no se caracterizan por aceptar pérdidas electorales. En parte, tienen razón. El historial electoral mexicano, gracias al PRI, está lleno de fraudes mayúsculos. Y con ese antecedente es normal que se cree una tradición de sospecha.

De allí el reclamo tradicional del PAN a interponer denuncias de fraudes y la justificada sospecha del PRD por la caída del sistema en la elección de Salinas.

Muy bien, ése es el pasado. Lo más interesante es el futuro y para pensar en él, lo primero a considerar es lo que ya dije: la variable más importante de los primeros días de julio no es tanto el anuncio del ganador, como el reconocimiento de la derrota por parte de los perdedores. ¿Qué tan fácil y rápido aceptarían haber perdido los candidatos del PAN, PRI y PRD? No lo sabemos con seguridad, excepto por pensar que no va a ser fácil.

No hay muchos signos que nos indiquen detalles concretos, con la excepción de uno, por parte del PRD. El 17 de abril, un diario de la capital mexicana (La Jornada) publicó una entrevista con Leonel Cota, presidente del PRD.

Dijo Cota que la presidencia mexicana y el IFE están en una “tentativa común”, la de no reconocer el triunfo de su candidato. Dijo que “es un riesgo real; ya se hizo en una etapa histórica del país contra el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas”.

La referencia histórica es acertada, pero insisto en ver hacia adelante… que es donde empiezo a preocuparme. Reporta el diario que

“Cota Montaño señala que se percibe esa operación común entre el jefe del Ejecutivo y el IFE para impulsar y avalar la guerra sucia contra López Obrador, y anticipa que se ‘convocará a movilizaciones en los cierres de campaña, que espero sean tan contundentes como para detener’ a Fox y a Ugalde”.

Es lo que añade a eso lo que causa aún más temor. Dice Cota que

“No confiamos en el IFE, más frente a sus acuerdos recientes, donde parece ser el aval del PRI y del PAN. Vamos a movilizar al país, de forma legal, pacífica, pero sí con mucha claridad exigir garantías que los resultados no se desvíen”.

Hablando de que no se reconozca su victoria, dijo que

“Espero que no se llegue a ese extremo, pero se abona a esa perspectiva. Confío en que la movilización de la gente los detenga… Ugalde [el presidente del IFE] consolidó nuestra desconfianza en este proceso y no podemos darle un cheque en blanco al IFE para que haga y deshaga”.

El tema bien vale una segunda opinión. Estamos hablando del reconocimiento de derrotas, que es fase clave del proceso democrático y causa de legitimidad percibida del proceso electoral. Y resulta que existe una amenaza abierta de “movilizaciones” en caso de que una victoria no sea reconocida por parte de un instituto en el que no se confía de principio. El caso es grave en serio y una real amenaza a la gobernabilidad del país.

La situación crece en importancia ya que los resultados en general muestran una convergencia de preferencias de voto. Sí, hay diferencias, pero ellas no son determinantes aún. Si la experiencia muestra una lección es que hasta el día de la elección todo lo demás es especulación. En octubre de 2005 colaboré en el desarrollo de escenarios políticos mexicanos para 2006. Una de las cuatro variables cruciales era ésta.

Me refiero a los momentos inmediatos al día de la elección: cuando se anuncia a ganador y los derrotados reconocen haber perdido. Si el anuncio es rápido, claro y creíble, la democracia mexicana habrá pasado una gran prueba. Pero sí el anuncio es tardado, o no reconocido prontamente, la situación puede ponerse muy seria.

Es el caso de alguno de los partidos mayores que no reconozca su derrota o que unilateralmente haga anuncios adelantados de victoria, antes del anuncio oficial. En esos momentos de extrema delicadeza y fragilidad política, la conducta de los partidos políticos será cuestión vital para la gobernabilidad del país.

• La entrevista completa a Cota puede leerse aquí.

• El planteamiento del presidente del PRD parece seguir el siguiente razonamiento: —Si el candidato del PRD gana, esas autoridades serán dignas de crédito. —Si el candidato del PRD pierde, eso demuestra que no se podía confiar en ellas. —Para presionar a esas autoridades se usarán movilizaciones enormes.

• Hoy Grupo Reforma reporta que

“El líder del PRD, Leonel Cota y su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador denunciaron ayer que hay una campaña de algunos medios de comunicación para golpear al perredista y favorecer al panista Felipe Calderón. Cota dijo que… ‘El hecho de que salga (la encuesta) el día del debate y que al día siguiente la encuesta sea en el mismo tono, sentimos que sí, te lo diría con el respeto que nos merece el medio… La verdad es que nosotros hemos revisado la línea editorial y de manera específica estos días en donde ha habido sí, la verdad es que sí, una preferencia amplia por el candidato del PAN y, una situación en la que nosotros, respetando sí el derecho del medio’”.

En el lenguaje perredista, cuando a alguien se le habla con “respeto” es que ha sido declarado enemigo.

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1 comentario en “Reconocer Derrotas”
  1. Contrapeso » Sigue el Nada Para Nadie




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