Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sentido de la Muerte
Eduardo García Gaspar
24 julio 2006
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
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Murió mi madre hace unos días. A casi seis años de la muerte de mi padre. Fuera de las tristezas y las lágrimas, sentir a la muerte tan de cerca y verla, pone a pensar. ¿Tiene sentido la vida?

Hay dos respuestas posibles, sí y no. Una es pesimista, la negativa, por ponernos a nosotros mismos como un accidente. Somos, según eso, una casualidad y como tal carecemos de propósito.

Vivir, dicen quienes así piensan, no tiene sentido. Vivimos para nada y morimos desapareciendo en la nada. Es pesaroso creer eso. Nos convierte en seres afligidos, amargados y condenados a ser algo durante unos años, sin razón que lo explique y por eso, sin sentido. ¿Para qué hacer algo si al final nada vale? ¿Me debo solamente el pasarla bien mientras pueda?

No lo creo. Entre la respuesta negativa y la positiva, me quedo con la última.

Y al pensarlo, recuerdo lo que alguien dijo: en el fondo de las cosas, las grandes preguntas que nos hacemos son religiosas. Al creer que la vida tiene un sentido, una explicación y un motivo, tengo la posibilidad de vivir con optimismo, con gozo. Me veo a mi mismo, no como un accidente de la naturaleza, sino como una creación intencional. Y esa creencia cambia mi existencia toda.

Si soy un accidente y una casualidad, nada de lo que haga tiene mucho sentido. Pero si soy la creación intencional de alguien, mi vida tiene propósito. Y el consuelo que eso da es la gran diferencia. La diferencia que me permite llorar la muerte de un ser querido y al mismo tiempo sentir gozo. La paradoja es extraña, y muy superior a la de quien piensa que al morir desaparecemos en la nada.

No voy a las pruebas científicas, ni a los razonamientos radicales, sino a la mezcla que produce el pensar y el sentir, a lo que quizá pueda llamársele fe. ¿Cuál de las dos posiciones es más lógica? ¿La de que la vida carece de sentido o la de que la vida lo tiene?

Debe tenerlo, al menos por una razón básica inicial: el no tenerlo crea indiferencia, apatía, desgano… que suele ser lo opuesto de lo que es la vida misma.

Vivir es esencialmente lo contrario de la frialdad, el desinterés y la insensibilidad. La esencia misma de la vida es anhelo, fervor, ardor, empeño, ganas. Necesariamente hay un objetivo en eso, un sentido de vida. De allí, la fe del pensar que hemos sido creados para algo, que vivimos por algo, que la vida tiene una explicación. ¿Tendría sentido llorar la muerte de un ser querido si la vida no tuviera un propósito?

Todo esto nos deja una tarea, descubrir el sentido de nuestra vida. Tarea fenomenal, imposible de lograr individualmente. Por eso, volvemos a las explicaciones religiosas para reconocer lo obvio: dan ellas respuesta a esa duda humana contestando, sí, sí hay un sentido, una causa por la que vivimos.

Es una respuesta más bella que la opuesta. Es más lógica que su contraria. Más alegre. Más capaz de hacernos evitar la indiferencia y el pesimismo. Es una respuesta inteligente, aunque de seguro no puede ser sujeta a los criterios racionales de la ciencia.

Por mi parte, no encuentro otra explicación de la vida que la existencia de Dios, como creador nuestro. Y es que pensando así mi vida cobra un sentido absoluto y me da una razón final. ¿Qué Dios? Uno que reconozco y al que le debo el amor de un hijo.

No es un dios personal al que busco acomodar a mis querencias, sino el Dios que me manda actuar de ciertas formas, aunque no me agraden mucho.

Es el Dios que me hace entender que mis padres están con él porque su vida tiene sentido, que ni ellos, ni nadie mueren para desaparecer. Lo creado por Dios a su imagen no puede desaparecer y eso me hace aceptar la paradoja de llorar y sonreír al mismo tiempo. Llorar por no ver más a mis padres, pero reír porque ellos han regresado a su Creador.

El lector perspicaz notará una afirmación extrema implícita en lo que he dicho y, para muchos quizá imposible. Lo que da sentido a nuestra vida es el aceptar que somos inmortales, que como creación de Dios no moriremos. Al dejar esta vida material, iremos a otra, infinita. Y así llegó a mi punto central. Quien piensa así, creo, tiene una vida más alegre, intensa y satisfactoria, que quien piensa que somos simples accidentes materiales de la naturaleza.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



3 Comentarios en “Sentido de la Muerte”
  1. Oscar Recio Dijo:

    Gracias por compartir con nosotros esta reflexión. Sobretodo con aquellos que estamos pasando por un proceso similar.

  2. Noe Dijo:

    no se quien ha puesto esto,pero si hablo sinceramente me gustarioa poder hablar con esa persona.Me parece tan maginifiko lo que esta persona ha podido relatar,ke no me quda mas remedio que decir que esta genial,y que yo tambien pienso como el / ella.

  3. Lorena Dijo:

    es triste al saber que ya no existirán más esas personas que estuvieron contigo mucho tiempo.. pero estoy de acuerdo en que la alegria abunda más, pues van hacia Dios y que alli estarán muy felices! en una paz natural, inacabable…. si la vida de cada ser tiene sentido, todo tiene sentido, la muerte, el mal, el dolor, la tristeza…. pero ese sentido cada uno debemos conocerlo.. porque sino es asi, no sabriamos por qué estamos en este mundo: ni a que nos mandaron, ni a donde vamos:………





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