Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Socialismo de Bolsillo
Leonardo Girondella Mora
17 noviembre 2006
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


Cayó en mis manos un escrito muy interesante —anónimo por desfortuna, ya que el remitente/autor no dejó su nombre en el papel y me fue dado por un tercero que desconocía el origen.

No importa en realidad el autor, sino la información con la que provee al resto de los mortales para conocer el modo de razonar de lo que se ha llamado marxismo popular y que esta página ha llamado socialismo de bolsillo.

Dice el escrito en su primera parte lo siguiente:

La profundidad de esta crisis que vive el sitema [sic] captalista [sic] en las últimas tres décadas, ha llevado a las élites del capital financiero trasnacional predominante, a retomar del pasado el liberalismo económico a pesar de que demostró su incapacidad para sacar al sistema capitalista de la profunda la crisis de 1929-32; tuvo que ser reemplazado por un modelo económico fincado en una más amplia intervención del Estado en la economía para garantizar la reproducción del sistema capitalista bajo el predominio de los monopolios, que en su tendencia a la internacionalización llevaron a dos guerras mundiales y hoy a la reestructuración del mundo mediante la inducción de un capitalismo salvaje a través del liberalismo económico del pasado, adaptado a las necesidades actuales de dicho capital monopólico trasnacional.

El texto es llamativo por la confusión con la que es redactado —¿qué dice en realidad, sino repetir frases hechas y lugares  comunes? Pero examino algunas de las nociones más o menos claras. Dice que el sistema capitalista ha estado en crisis en los últimos 30 años, cuando la realidad es opuesta: los crecimientos han sido buenos y la globalización se ha elevado. No parece haber crisis, mucho menos profunda.

Agrega que el capitalismo fue incapaz de remediar la crisis de la Gran Depresión, cuando hay pruebas de que la crisis fue prolongada innecesariamente por la intervención estatal, como controles de precios y cierre de fronteras.

El Estado, dice, entró para preservar al sistema capitalista de monopolios, lo que llevó a dos guerras mundiales —la primera guerra mundial fue antes de la Depresión, no después. En ningún libro defensor del capitalismo se dice que hay que apoyar a los monopolios con la ayuda estatal —eso se llamó mercantilismo y es opuesto al liberalismo. No tiene desperdicio el escrito.

A continuación dice lo siguiente.

El neoliberalismo, es en esencia ultraconservador, Gobiernos autoritarios respaldados por el poder trasnacional, llevan a cabo la aplicación de sus programas económicos, ideológicos y sociopolíticos; coadyuva a la expansión mundial del capital trasnacional a costa de la explotación exhaustiva de la humanidad y de los recursos naturales, provocando la destrucción de millones de seres humanos con las políticas económicas genocidas, y la del propio planeta, infringiéndole una devastación ecológica.

En otras palabras, hay una gigantesca confabulación mundial de gobiernos autoritarios unidos a ultraconservadores y neoliberales que aplican por la fuerza programas integrales que destruyen a todos. No suena como una estrategia inteligente —pero hay que definir, primero, qué son gobiernos autoritarios.

Supongo que el autor quiera decir el de Cuba, Venezuela y otros más sin regímenes democráticos —no creo que, por ejemplo, Canadá, Australia, el Reino Unido, o los EEUU caigan en la clasificación de gobiernos autoritarios.

¿Neoliberalismo en esencia ultraconservador? La realidad es opuesta. Muchos conservadores están lejos de apoyar la idea de la libertad y los neoliberales suelen no identificarse con los conservadores.

¿Qué es el capital transnacional? El que invierte en una nación ajena a la suya, arriesgando capital, proveyendo empleos y teniendo utilidades. No entiendo cómo puede ser eso malo si esas empresas se rigen por las leyes locales

Más adelante, contiene lo siguiente.

En la aplicación de su estrategia en capital trasnacional, es apoyado por sus respectivos gobiernos, los más poderosos del mundo, por los organismos financieros internacionales y por todo el andamiaje de dominación internacional bélico, tecnológico, comercial, ideológico, etcétera.

Un aspecto medular de la política económica neoliberal ha sido el desmantelamiento del Estado empresario, buscando la privatización de las empresas estatales, que en realidad pertenecen a la nación respectiva, con el propósito de abrir esos espacios de acumulación de capital al sector privado, en especial trasnacional, que busca ante la presión de la crisis global reconstituir una tasa elevada de ganancia que haga sostenible su reproducción a largo plazo. El esquema noeliberal, tiene toda una logística para la privitización [sic] de las empresas estatales.

No entiendo —por un lado el capital transnacional es apoyado por los gobiernos y por el otro esos neoliberales desmantelan al Estado de sus empresas. No va una cosa con la otra.

En fin no pierdo tiempo rebatiendo las afirmaciones, pero sí tomo ese escrito como una ejemplo muy representativo de la mentalidad del socialista de bolsillo —con ideas preconcebidas, prejuicios y frases hechas, que con simpleza quiere criticar al liberalismo sin ofrecer otra cosa que el regreso al dominio del Estado usando frases hechas, lugares comunes, sospechosos de costumbre y pobreza de análisis.

Si algún liberal o algún conservador ha pedido, como Voltaire, que sus enemigos sean ridículos, en este caso la petición ha sido concedida.


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