Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sueldos a Las Madres
Eduardo García Gaspar
15 mayo 2006
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en:


En los EEUU fue calculado el salario que una ama de casa recibiría si fuera una persona contratada para cada una de las funciones que eso implica. La cifra al año es de más de 134,00 dólares. Unos 123,000 pesos mexicanos al mes.

La cifra se calculó viendo el tiempo de diferentes tareas y por lo que ellas se paga normalmente en el mercado de trabajo.

De chofer, niñera, educadora, cocinera y demás, en adición a “presidenta” de la casa (unos 600,000 al año). La mediana de salario para mujeres es unos 100,000 dólares menor y ese sueldo calculado es más o menos equivalente a un ejecutivo senior.

El trabajo normal de una semana de 40 horas fue superado por más del doble por las amas de casa y contado así, al doble.

La cifra llama la atención, pero hasta allí. Sus bases son endebles, como la de considerar “presidenta ejecutiva” con un sueldo mayúsculo. Y sin duda, también es criticable porque en algunas de las funciones, el ama de casa no recibiría el ingreso de un experto, como en el caso de cocinar comparado con un chef, o enseñar la computadora en relación a un técnico.

Pero, por el otro lado, hay que valorar la disponibilidad total de tiempo, lo que sí costaría más.

En fin, el asunto es complicado y esa manera de valuar el trabajo de una persona es demasiado simple para proveer una cifra realista. Piense en esto, ¿alguien se casaría sabiendo que tiene que pagar a su cónyuge 123,000 pesos al mes? ¿60,000? ¿Menos?

La verdad es que el cálculo sería muy personal y equivalente más o menos al ingreso que cada ama de casa aceptara como el suficiente para empezar a trabajar fuera. Ésa es una solución mejor al sueldo de una ama de casa que los cálculos que así se hicieron y que no merecen más que el ser llamativos, o bien el ser usados por una feminista extrema que con esa cifra demuestre la explotación capitalista y machista de la mujer.

El cálculo es criticable por una razón de más fondo y que tiene que ver con la familia y el cómo entenderla. Si el responsable de la casa, sea mujer u hombre, debe recibir un salario por su trabajo, el matrimonio se torna una relación contractual laboral y de allí no pasa.

Será igual a contratar a un jardinero, un chofer y así para cada función. Es una visión bastante limitada y que implica el dominio del que paga sobre el que recibe: da las órdenes y tiene el poder de despedir en caso necesario.

No es un entendimiento promisorio éste. Pero la cuestión cambia si vemos a la familia como una sociedad empresarial, en la que existen dos accionistas de igual importancia y que hacen aportaciones acordadas por ellos.

Es lo más natural que en esta sociedad de dos, se realice una división del trabajo, con diferentes funciones cada uno, las dos igualmente dignas. Disminuir el valor de cualquiera de los socios sería tonto, pues ambos acordaron realizar esas tareas.

En esa sociedad cada uno hace sus aportaciones de capital y trabajo. Normal, como en cualquier empresa pequeña, de las iniciadas en una cochera. Pero hay algo adicional. Ver a la familia como una sociedad mercantil es mejor, pero aún no llega a describirla cabalmente. Es una sociedad sí, pero una muy especial.

Por principio de cuentas los socios se prometen permanecer juntos de por vida, apoyarse mutuamente en las buenas y en las malas. Y tienen una misión muy especial, la de procrear descendientes, atendiéndolos desde su concepción hasta que puedan valerse por sí mismos. Es una tarea de largo plazo, pues los humanos somos una especie de muy retardado desarrollo. Necesitamos muchos años antes de estar preparados para valernos por nosotros mismos.

Y, más aún, al término del desarrollo de los hijos, los dos socios permanecen juntos. Se juraron fidelidad de por vida y en esa edad, se necesitan como complemento. Complemento natural, pues no somos una especie de ejemplares solitarios.

Nos necesitamos unos a otros y el matrimonio es la forma más perfecta de hacerlo en este mundo. La cifra es curiosa y divertida, pero falsa en sí misma, y lo peor, basada en premisas que no respetan la verdadera naturaleza de una familia. Sin embargo, hay algo bueno en esa cifra, el permitir recordar qué es realmente una familia y que no tiene precio.

POST SCRIPTUM

• Tomé los datos de una columna del Wall Street Journal del 10 de mayo. Requiere suscripción.

• El sueldo de un trabajo de ama de casa, insisto, sólo podría calcularse viendo en qué nivel de sueldo de un puesto externo una ama de casa estaría dispuesta a dejar de serlo. Si la mediana de sueldo es de 30,000 dólares para mujeres casadas con hijos, entonces esa cifra es mucho más cercana a la realidad. Y más aún, cada persona es libre y su “precio” por dejar de ser ama de casa variará enormemente.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras