Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Agua Tibia en Cuba
Eduardo García Gaspar
7 septiembre 2007
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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Ha sido dicho que gracias a los políticos los comediantes tienen un trabajo más fácil para crear chistes. Pocos casos como el de una nota reciente que reportó un suceso en Cuba. Se decía en ella que el gobierno cubano va a actualizar sus empresas mediante un nuevo programa llamado “Perfeccionamiento Empresarial”.

Que un gobierno comunista hable de empresas y sus mejoras es de llamar la atención. El programa, uno más de los que gustan crear esos gobiernos, es un un producto de la imaginación militar y persigue un objetivo, el de “hacer eficiente la empresa socialista”, según declaró el Vicepresidente Carlos Lage, al término de un seminario nacional, frente a más de 600 burócratas del área económica (otra de las pasiones socialistas, reunir a sus propios aplaudidores).

Al final nos quedamos con que hay un nuevo programa burocrático en Cuba. No es sorpresa, pues pes es su razón de ser, hacer planes que no funcionan. Pero lo interesante es que es programa tiene la intención de mejorar la administración de las empresas cubanas “con un estricto control de costos y gastos, y un amplio margen de autonomía que incluye el autofinanciamiento y los incentivos por productividad a los trabajadores”.

Los socialistas del gobierno cubano, por lo que se ve, acabaron por descubrir accidentalmente a la empresa capitalista. Muy tarde, pero al fin es un adelanto de importancia. Lenta como es la burocracia de todas partes, este programa comenzó el siglo pasado a final de los años 80 en unas pocas empresas que mejoraron su productividad. Diez años más tarde se aplicó a otras, aún de manera restringida.

Total que el programa burocrático nuevo funciona mejor. Después de casi 50 años de socialismo en Cuba, el descubrimiento en digno de notar: eso mismo que han descubierto ha estado en libros durante siglos. Las empresas cubanas comunes no funcionan dicen ellos mismos: son burocráticas, hay robo de materiales y no se premia el esfuerzo. Casi siempre produce pérdidas.

Las ideas de Marx, como fue predicho, no funcionan. Lenin nunca se paró en una fábrica, lo que no fue obstáculo para emitir grandes reglas que las regularan. Eso de que de cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad no funciona en nuestro mundo.

La nota cita que de acuerdo con el funcionario cubano, hay algo menos de tres mil empresas en Cuba y aproximadamente una cuarta parte de ellas ha aplicado el programa ideado en los años 80, con buenos resultados… aunque aún hay fallas de la burocracia.

La historia es fascinante. A casi medio siglo de la implantación de un sistema socialista extremo, la misma burocracia comienza a darse cuenta de que sus ideas no funcionan. Las empresas, ahora piensan, tienen que ser eficientes, que tener incentivos, que cuidar costos. Siglos antes se habían escrito obras con las mismas ideas y que ahora son redescubiertas en el gobierno cubano. Quizá sea que nadie aprende en cabeza ajena, que uno tiene que cometer errores para aprender.

La pena es que tengan que haber pasado cinco décadas y condenado a la miseria a varios millones para darse cuenta de eso que cualquiera puede imaginar:  la burocracia no sabe lo suficiente de economía, ni de negocios como para regular los mercados. Es como dar recetas a enfermos sin haber estudiado medicina y lo hacen por soberbia, creen que sus planes son mejores que los planes de los ciudadanos.

Desde luego, el nuevo plan no funcionará, por una razón: seguirá estando en manos de la burocracia y, sin competencia, no tendrá incentivos para mejorar su desempeño. Sus productos serán malos y caros. Si por el siglo 17 todo esto ya había sido dicho y en el 18 fue estudiado abiertamente.

Si les ha tomado 50 años descubrir algunos de los secretos del manejo de empresas, supongo que les tome otros 50 descubrir que es bueno tener competencia. Es decir, de seguir las cosas así, hacia 2050 se lanzará otro plan socialista que acepte que los monopolios estatales no funcionan. No son los únicos: el gobierno mexicano aún no se da por enterado.

Supongo que el remedio sea hacer pasar a los gobernantes por cursos remediales de introducción a la Economía.

Post Scriptum

• La nota a la que hago referencia se tituló “Impulsan en Cuba empresa tipo militar”, de Yolanda Martínez, en Grupo Reforma 31 de agosto

• Es curioso lo publicado en Diario Exterior el miércoles:

El presidente de Cuba, Fidel Castro, criticó este martes con dureza a quienes llamó los “superrevolucionarios” de la llamada extrema izquierda, dedicados según denunció a aconsejar a La Habana medidas de reformas que son “puro veneno neoliberal”. En un nuevo artículo de la serie bajo el título general de “Reflexiones del Comandante en Jefe”, que escribe desde marzo, Castro acusó a los “superrevolucionarios”, sin otras precisiones, de reconocer “nuestros avances como quienes conceden limosnas” y aconsejar al país medidas que son “veneno”.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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