Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Bienestar Personal y Colectivo
Eduardo García Gaspar
20 junio 2007
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Todos hemos escuchado la frase muchas veces.

Hace poco, otra vez alguien me dijo que “el bien individual debe sacrificarse ante el bien general”.

Puesto así, no tengo la menor duda, es cierto que decir que el interés colectivo es mayor que el interés individual va a ser recibido con aplausos de aprobación.

Es parte de las creencias que son políticamente correctas.

La frase también es parte del paisaje político y no creo que los gobernantes se atrevan a siquiera pensar en decir lo opuesto. Esto es causa suficiente como para no soportar la tentación de poner en tela de juicio a la idea.

¿Es en verdad superior el bienestar general al bienestar individual? Tal vez no, tal vez quiera usted acompañarme en analizar más esa idea.

Decir que lo general está por encima de lo personal suena bien, pero tiene un problema, el de definir qué es eso del bienestar general.

No es sencillo y muchos desacuerdos habrá al respecto, lo que provocará que se deba recurrir a la imposición de una idea, la del que tenga más fuerza y ése suele ser el gobierno.

Entonces, el peligro de decir que el bien general está por encima del personal tiene el riesgo de elevar el poder del gobierno y conducir a la dictadura: el bien general es lo que dice la autoridad.

Si no me cree, vea a Venezuela. Eso es lo que sucede allí exactamente. El gobierno ha definido e impuesto por la fuerza su definición de bienestar general.

Pero hay más. Pongo un ejemplo sencillo: una sociedad de 30 personas nada más. De ellas, 29 están enfermas y una goza de total salud. Las enfermas necesitan trasplantes de riñones, corazón, pulmones, córneas, hígado y demás.

Si usted aplica literalmente el principio del bienestar general se justificaría matar al sano y tomar de su cuerpo los órganos que otros necesitan.

Obviamente hay algo malo en eso. Pero es lo que se hace en realidad: en un sistema en el que el bienestar general es definido por el gobierno, él usa la fuerza para quitarle algo a algunos y dárselos a los que la autoridad define.

Nos escandalizaría que les quitara un riñon, aunque tenga otro, y la misma reacción deberíamos tener cuando les quita patrimonio. Es la consecuencia de creer que el interés general está por encima del individual.

Y entonces, si he logrado persuadirlo de los peligros de creer en la primacía del interés general sobre el particular, ahora usted se preguntará qué debe hacerse.

¿Cual de los dos es superior, el general o el particular?

Si usted se plantea esa pregunta, ella tiene tres respuestas posibles: es superior el bienestar colectivo, o es superior el personal, o los dos son igual de importantes.

Hablar sobre el tema llevaría a discusiones agrias, las que podrían terminarse si las cosas se plantearan de otra manera aceptando que la pregunta es tonta y artificial, que no tiene caso preguntarse cuál es superior.

Lo que propongo es que la pregunta no tiene sentido y lleva a errores desafortunados.

De lo poco que he leído, tengo la impresión que fue Platón quien planteó la pregunta y la contestó tramposamente, dando la respuesta que convenía a su propuesta de un estado totalitario. Enfrascarse en esa discusión, creo, no tiene sentido. Es mejor ver las cosas desde otra posición.

Piense usted en esto: si se acepta que todas las personas son igualmente dignas, que valen lo mismo, entonces se obtiene una conclusión clara, ninguna de ellas puede ser sacrificada en beneficio de otras. Ninguna, porque si sucede eso entonces sería aceptar que las personas no valen igual, que la sacrificada vale menos y que la agraciada vale más.

Si usted piensa así, creyendo que todas las personas valen lo mismo, entonces lo que le preocuparía es el bienestar de todas, cada una por separado y ya no el abstracto “bienestar general”.

Pensando así, por necesidad, ya no exista la idea de un bienestar general, abstracto y vago, sino la idea de un bienestar personal, de uno por uno.

El bienestar total sería como una especie de suma de todos los bienestares personales y entonces, afectar el bienestar de uno en aras de otro, sería absurdo porque el bienestar total sería el mismo.

Lo que digo es que decir que el bienestar general es superior al personal es una trampa electoral que el gobernante nos pone a usted y a mí para apluadirle, elegirlo, y entonces darle permiso para que él defina lo que es el bienestar general, sacrifique a sus opositores y beneficie a sus partidarios.

POST SCRIPTUM

El análisis de Platón y sus ambiciones políticas tiene un tratamiento expecional en Popper, Karl Raimund (1966). The Open Society And Its Enemies Vols 1 And 2. London. Routledge & K. Paul.

Hay traducciones al español y se trata de una de las obras que en mi experiencia permiten ejercitar la mente. Es un placer leer el análisis de Popper.


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1 comentario en “Bienestar Personal y Colectivo”
  1. daniela Dijo:

    todo estupido lo q dice





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