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Corporaciones Multinacionales
Selección de ContraPeso.info
3 mayo 2007
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Análisis
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ContraPeso.info presenta un texto de Gary M. Quinlivan. Agradecemos al Acton Institute el gentil permiso de reproducción.

El tema tratado por el autor es el de las empresas transnacionales y sus realidades. Escrito en 2000, Quinlivan ofrece un enfoque de sentido común al tema. Quinlivan, Ph.D., es executive director del Center for Economic and Policy Education, chair of the economics, political science, and public policy departments en el Saint Vincent College, y contributing editor de Religion & Liberty.

Muchos líderes religiosos se encuentran muy preocupados por la creciente presencia de corporaciones multinacionales alrededor del mundo, especialmente en las naciones pobres y en desarrollo. En verdad esa preocupación estaría justificada, pero sólo si los alegatos en contra de esas corporaciones multinacionales fueran ciertos.

Tales alegatos incluyen el cargo de que las corporaciones multinacionales motivadas por las utilidades, se involucran en competencia destructiva e insidiosos planes para manipular económica y políticamente a economías enteras. Más aún, las corporaciones multinacionales son percibidas como eliminadoras metódicas de firmas locales para explotar así poderes monopólicos, exportar empleos bien pagados a países de salarios bajos, socavar el medio ambiente mundial, aumentar el problema de deuda externa de los países en desarrollo, perpetuar la pobreza mundial y aprovechar el trabajo infantil.

Pero, ¿son en verdad ciertos tales alegatos? Los líderes religiosos debían examinar los datos para que ellos puedan obtener conclusiones razonables sobre el impacto de las corporaciones multinacionales.

Tal examen revela que las corporaciones multinacionales en realidad han logrado numerosos objetivos morales: el avance de los derechos humanos, la mejora del medio ambiente mundial y, lo más importante, la reducción de las tasas de pobreza del mundo.

A menudo los críticos de las corporaciones multinacionales profesan tener una más alta visión moral y estar buscando un mundo con objetivos loables de salarios justos y un medio ambiente limpio. Del otro lado, la extrema izquierda ignora con conveniencia la conducta socialmente destructiva de esas economías que descansan fuertemente en regulaciones gubernamentales y empresas monopólicas propiedad del gobierno.

Estas economías han incurrido en tasas extremas de pobreza, reprimido derechos humanos y causado severo daño ambiental. Por la razones mencionadas abajo, los países en problemas casi no tienen corporaciones multinacionales y están concentradas en África sub-sahariana, sur de Asia, Norte de África y el Oriente Medio.

Paradójicamente, la extrema izquierda está obstaculizando la tendencia para reducir las tasas mundiales de pobreza y es sorda al continuo sufrimiento de los pobres extremos. La izquierda es rápida para ofrecer bienestar a los países en desarrollo, pero desafortunadamente, esto evita que los países pobres se conviertan en auto sostenibles. La extrema derecha, del otro lado, no ofrece ayuda y se une a la izquierda denunciado al comercio.

Para las mentes abiertas, debemos también considerar las visiones de las naciones en desarrollo, las que casi al unísono creen que el movimiento contra las corporaciones multinacionales no sólo afectará su progreso económico sino que probablemente lo retrasará.

Como dijo Oscar Arias, Premio Nobel de la Paz y ex-presidente de Costa Rica, en un discurso en la ONU en Agosto de 2000 ante delegados y jefes de estado. “Nosotros [los países en desarrollo] no queremos caridad de ustedes [las naciones desarrolladas]; queremos el derecho a vender nuestros productos en los mercados mundiales”. El presidente Arias se refiere al derecho poseído por todo los los países desarrollados e intencionalmente negado a todas las naciones en desarrollo por más de cinco décadas.

Ahora tratemos algunos de los mitos que los críticos de las corporaciones multinacionales afirman que son verdades. Este artículo, sin embargo, no niega que existen casos específicos que son un mal reflejo en todas las corporaciones multinacionales (los problemas de Nike con el trabajo infantil y otra evidencia de medios mostrando un deliberado descuido de responsabilidades ambientales son sólo dos ejemplos). Esos casos, sin embargo, son raros, dado que existe más de 60,000 empresas multinacionales.

¿Poder monopólico monolítico?

La competencia no es destructiva; ha obligado a las corporaciones multinacionales a proveer al mundo con productos de alta calidad y bajo precio. La competencia, dado el libre comercio, produce ganancias mutuamente beneficiosas por el intercambio y enciende los esfuerzos colaborativos de todas las naciones para producir bienes con eficiencia. Como una consecuencia, la competencia mejora el bienestar del mundo reduciendo el espíritu de nacionalismo y, por tanto, promoviendo la paz mundial.

¿Ha crecido el poder monopólico de las corporaciones multinacionales? Concedido que algunas corporaciones multinacionales son muy grandes: en 1998 ellas produjeron el 25% de la producción mundial y en 1997, las cien mayores controlaban el 16% de los activos productivos del mundo, con las 300 más grandes controlando el 25%.

Sin embargo, el tamaño y el poder de mercado son dinámicos. El Wall Street Journal reporta anualmente a las cien mayores empresas en cuanto a su valor de mercado. Comparando los resultados de 1999 con los de 1990, hay cinco nuevas firmas (Microsoft, Wal-Mart, Cisco Systems, Lucent Technologies e Intel) entre las diez mayores y cuatro de ellas no estaban en las cien mayores de 1990. Más notable es que había 66 nuevos miembros en la lista de 1999.

Igualmente, las Naciones Unidas reporta a las cien mayores corporaciones multinacionales no financieras de acuerdo a sus activos en el extranjero. Aunque no tan dramático como el cambio en la lista del WSJ, las Naciones Unidas reportaron un 25% de cambio en la composición de las cien primeras entre 1990 y 1997. De acuerdo a la sabiduría convencional, una elevación del poder monopólico debe llevar a menor y más grandes corporaciones, pero, de acuerdo a las Naciones Unidas, el número de empresas multinacionales se triplicó entre 1988 y 1997.

¿Ha lastimado a la inversión nacional la inversión extranjera directa de las corporaciones multinacionales? (La inversión extranjera directa sucede cuando una firma localiza una planta en el extranjero o compra más de 10% de una empresa nacional).

El World Investment Report 1999 de las Naciones Unidas citó dos estudios recientes. El primero, de Eduardo Borensztein, José de Gregorio y Jong-Wha Lee, encontró que un dólar adicional de inversión extranjera directa eleva la inversión nacional en un factor de 1.5 a 2.3, dentro de una muestra de 69 naciones en desarrollo. El segundo estudio, conducido por las Naciones Unidas, llegó a la misma conclusión que el primero para países de Asia, pero encontró alguna evidencia discutible de un efecto negativo en América Latina.

Es notable que las manipulaciones coordinadas de mercados rara vez son realizadas por grandes empresas multinacionales y que casi siempre son dirigidas y realizadas por gobiernos (por ejemplo OPEP, la Association of Coffee Producing Countries y la Cocoa Producers Alliance). Más aún, los carteles patrocinados por gobiernos no se preocupan por los pobres. En los años 70, las distorsiones de precios de la OPEP fueron una fuente grande de no sólo una recesión mundial, sino también de la creciente deuda externa y la pobreza de países en desarrollo. Los mercados libres protegen a los pobres de los abusos prolongados de los cárteles.

¿Explotación económica rapaz?

Las preocupaciones de las violaciones de la soberanía nacional por parte de las corporaciones multinacionales carecen de substancia. Esas empresas no operan con inmunidad; son fuertemente vigiladas por los EEUU y en el extranjero. De 1991 a 1998, de acuerdo a las Naciones Unidas, hubo 895 nuevas regulaciones de inversión extranjera directa decretadas por más de 60 países.

Más aún, las multinacionales no están llevando empleos de países con altos salarios a países con salarios bajos; de hecho, tienden a preservar empleos de ingreso alto en países desarrollados; en 1978, 75% de la inversión extranjera directa se llevó a países desarrollados. Además, los costos laborales solos no determinan dónde basarán a sus afiliadas las multinacionales. Otras variables como la estabilidad política, la infraestructura, los niveles de educación, el potencial futuro de mercado, impuestos y regulaciones gubernamentales son más decisivas.

En 1998, las corporaciones multinacionales tenían 86 millones de empleados —19 en países en desarrollo— y eran también responsables, indirectamente, de otros 100 millones de empleos. Los trabajos creados en el exterior también tendían a ser mejor pagados que los trabajos creados por empleadores nacionales. Basados en una discusión del 4 de agosto de 2000, entre el gerente general de Chesterton Petty y el administrador senior de Price Waterhouse Coopers en Beijing, sus trabajadores chinos promediaban aproximadamente 10,000 dólares por año —una pequeña fortuna en China, donde un profesor de tiempo completo en la clase media alta o un doctor en medicina lleva a casa poco más de 200 dólares al mes en la ciudad de Jinan.

La evidencia ofrecida por el Banco Mundial y las Naciones Unidas sugiere fuertemente que las corporaciones multinacionales son un factor clave en las grandes mejoras de bienestar que han ocurrido en los países en desarrollo durante los últimos 40 años. En el África sub-sahara y sur de Asia, donde la presencia de multinacionales es nula, persisten severas tasas de pobreza y ellas muestran pocas señales de mejora.

Por ejemplo, de 1980 a 1988, las tasas de trabajo infantil (el porcentaje de niños entre 10 y 14 años que trabajan) cayó de 20 a 13%. De 27 a 10% en Asia del este y del Pacífico, de 13 a 9% en América Latina y el Caribe, de 14 a 5% en el Medio Oriente y África del Norte. Es de interés que las regiones sin multinacionales tuvieron las peores tasas de trabajo infantil y las más pequeñas reducciones: África sub-Sahara y sur de Asia de 35 a 30% y de 23 a 16% respectivamente.

Esta reducción de tasas fue atribuible a ingresos familiares mayores, lo que ha permitido a las familias mejorar sus dietas, tener mejores casas y proveer a sus hijos con más oportunidades de educación. Las tasas de ingreso escolar para las edades de 6 a 23 se elevaron en todos los países en desarrollo de 46% en 1960 a 57% en 1995. Sólo en África sub-Sahara tuvo una tasa menor al 50% en 1995.

Más aún, las corporaciones multinacionales no están comprometidas con la destrucción del medio ambiente mundial, sino que han sido una fuerza positiva en la difusión de las tecnologías “verdes” y en la creación de mercados para “productos verdes”. Los incentivos de mercado como el temor a demandas, boicots de consumidores y el impacto negativo en su reputación han forzado a las empresas a vigilar a sus afiliadas en el extranjeros y mantener un alto estándar ambiental.

El World Investment Report 1999 de las Naciones Unidas señala diversos estudios que confirman que las afiliadas en el extranjero tienen estándares ambientales superiores a los de sus contrapartidas nacionales en todos los sectores manufactureros. Las Naciones Unidas también señalan positivamente los esfuerzos iniciados por las corporaciones multinacionales para ayudar a proveedores nacionales (“sin importar propiedad”) para calificar en eco-empaques y satisfacer estándares mundiales sostenidos actualmente por más de 5,000 corporaciones multinacionales.

Las corporaciones multinacionales también han iniciado varios programas (entre otros la Global Environmental Management Initiative y los Global Sullivan Principles) para establecer códigos de industria dedicados a lograr altos niveles de responsabilidad social. Una encuesta de corporaciones multinacionales de la ONU reveló que la razón primaria por la que ellas no invierten en ciertos países es la presencia de extorsión y corrupción; no sorprende que la principal fuente de corrupción sea la de los servidores públicos. Ambos, la International Chamber of Commerce y la International Organization of Employers han establecido códigos sociales y estándares que intentan determinar principios de administración responsable del medio ambiente.

El papel vital de la paz y la libertad

Cuando las corporaciones multinacionales logran utilidades, esto no significa que los países en desarrollo están siendo explotados. Los dos, las corporaciones multinacionales y las locales, están mejor —el país en desarrollo recibe empleos, la base fiscal se expande y hay nuevas tecnologías. Si la inversión no es exitosa, la corporación multinacional puede perder su inversión y el país en desarrollo no recibe esos beneficios mencionados, pero el país en desarrollo no tiene obligación de restitución. Como resultado, las inversiones de las corporaciones multinacionales no contribuyen  a los problemas de deuda de las naciones en desarrollo.

De acuerdo a las Naciones Unidas, en 1998, 166 mil millones de dólares, el 25.8% de la inversión mundial directa se dirigió a países en desarrollo. Sólo 2.9 mil millones de inversión extranjera directa fue obtenida por los países menos desarrollados, los que están primariamente compuestos por naciones del sub-Sahara.

Dadas las condiciones de riesgo, el capital fluye hacia donde puede obtener la tasa más alta de retorno. El premium de riesgo es mucho mayor cuando un país en desarrollo sufre guerras civiles, tiene una infraestructura débil, es políticamente inestable, mantiene a sus mercados cerrados de la competencia externa, tiene mercados laborales inflexibles e impone altos impuestos.

El Heritage Freedom Index mide el grado de represión económica y política en naciones en desarrollo. Como es predecible, la inversión extranjera directa es menor en naciones reprimidas. Basado en el índice de 2000, de los 18 países en el Medio Oriente y África del Norte, diez de ellos son mayormente no libres o reprimidos y el único libre es Bahrain.

Los resultados son más sombríos para la región sub-Sahara; treinta y cinco (mejor dicho, treinta y seis, dada la política de terrorismo arrebatando tierras de Robert Mugabe) de las cuarenta y dos economías de la región, son mayormente no libres o reprimidas.

Las naciones en desarrollo deben permitirse expandirse económicamente por medio de mercados libres y la expansión de corporaciones multinacionales. Esos países quieren empleos, no caridad. Más aún, lo que es reconfortante pero no fácilmente entendido es que la promoción del comercio eleva el bienestar no sólo de los países en desarrollo sino de los desarrollados; el libre comercio es un juego de suma positiva.


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1 comentario en “Corporaciones Multinacionales”
  1. Contrapeso » Bienes Importados




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