Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Créditos Oficiales Causan Pobreza
Eduardo García Gaspar
1 octubre 2007
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Un hecho común fue reportado y la reacción esperada fue tenida. A fines del mes pasado, el presidente Calderón ordenó el perdón de deudas a créditos dados por el Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad de 1992 a 2004.

No es un caso aislado, sino una regla común en organismos públicos mexicanos que tienen bonitos nombres y se sostienen en malas bases.La reacción fue la esperada: el comentario de que hacer eso es un incentivo al incumplimiento de pagos.

En un caso así, el beneficiado es el que no paga y el perjudicado es el que sí cumplió con sus obligaciones. La autoridad, por tanto, promueve malos hábitos. Los comentarios se quedan allí. El problema es que hay más cosas negativas.

Empecemos por mencionar la realidad. El capital financiero es un recurso limitado que se necesita para crecer. Desperdiciarlo es igual a fomentar la pobreza. Es decir, acciones como esa condonación no sólo promueven malos hábitos, también crean pobreza… algo que no suele ser comentado. Todo funciona más o menos así.

El capital financiero es dinero disponible para ser prestado. Una de las maneras de que llegue a quien lo necesita es el canal privado, o sea, personas que prestan directamente su dinero o por medio de terceros que tienen la obligación de devolverlo a su dueño original. Esta obligación es la que hace necesario evaluar bien los riesgos del crédito y seleccionar los proyectos de mejor potencial y menor riesgo. El resultado es un crédito sólido y eficiente.

La otra manera de dar crédito es la gubernamental y que es muy diferente a la privada por una razón: no es necesario devolverle el dinero prestado a nadie porque proviene de los impuestos o puede ser sustituido por ellos.

Consecuentemente la evaluación de riesgos es descuidada y basada en motivos políticos, no financieros. El dinero se da a proyectos que buscan popularidad política. Es como dinero gastado en publicidad del gobierno, un gasto de relaciones públicas. El resultado es un crédito riesgoso e ineficiente.

Lo anterior no es una cuestión ideológica, sino de mero sentido común, que tiene un efecto terrible. Ya que el capital financiero es limitado y parte de él se usa en proyectos cuestionables, es natural que la cantidad dedicada a eso no se use en proyectos que sí serían viables y que no reciben esos créditos a pesar de ser mejores.

Se tiene al final un estado de cosas que fomenta el subdesarrollo porque esos préstamos mal hechos son un desperdicio de capital. Ese monto mal usado podía haberse ido a proyectos mejores y más sólidos, que sí podían pagar sus deudas.

Desde luego, ninguno de las dos maneras de dar créditos es perfecta. En ambos se cometen errores, pero lo que es cierto es que la vía gubernamental es mala como regla y la otra es mala como excepción. De esto se concluye que los créditos gubernamentales son un sistema que desperdicia recursos escasos que se necesitan para crecer. En otras palabras no deberían existir y si existen es por motivos políticos y no racionales.

Eso es lo que poco se comenta. No es solamente que el perdón de deudas cree hábitos de no pago, sino algo peor y que pocos suelen ver: recursos necesarios para crecer son desperdiciados. Es como usar agua en el desierto para lavar ropa y platos. No tiene sentido.

Ante esto hay una pregunta lógica. ¿Qué hacer con proyectos importantes o prometedores que no son sujetos de crédito para fuentes tradicionales como la banca?

La respuesta tiene dos elementos. Uno es no dar créditos por la vía del gobierno. No funcionan. El otro es buscar elevar la oferta de capital privado que pueda asumir riesgos mayores y de esos sistemas hay muchos.

Para ponerlo de una forma más comprensible. Cuando un gobierno da créditos como los condonados es fácil ver a la empresa beneficiada y al mérito que el gobernante se adjudica. Lo que no se ve es a la otra empresa, a la que tenía un mejor proyecto y que nunca recibió el crédito porque fue dado a un proyecto malo.

La lección de todo eso es la de aprender a ver más allá de la superficie.

Post Scriptum

En 1996, como parte de AmaYi, fue publicado un artículo titulado La Empresa Desconocida, que resume una idea de H. Hazlitt sobre este tema y donde pueden encontrarse motivos adicionales por los que el crédito gubernamental es negativo.

Puede verse en esto también que el egoísmo personal del que presta su propio capital tiene resultados más benéficos para todos que el altruismo gubernamental que no presta su propio capital y que daña a todos. Sin quererlo, ni buscarlo, ni siquiera entenderlo, el crédito privado que persigue un beneficio mutuo logra resultados que elevan la riqueza de la comunidad. Y el crédito público que busca y quiere hacer el bien acaba creando pobreza.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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