Democracia: necesidades básicas

La democracia tiene requisitos, necesita condiciones, tiene necesidades. La democracia es un instrumento que promueve la libertad. Para conocer las necesidades democráticas resulta de gran ayuda un libro de M. Novak. La idea de este resumen fue tomada de Novak, Michael (2004). The Universal Hunger For Liberty. New York. Basic Books, pp. 162-165.

Inicia el autor con un comentario básico. Podemos ver a la democracia como algo natural, lógicamente adaptado a la naturaleza humana.

Es una comprensión simple de la democracia, pero sus instituciones y arreglos son complejos, descubiertos por ensayo-error a través del tiempo. La democracia puede engañar apareciendo como algo intuitivo, pero no lo es.

Es lo opuesto. Las ideas detrás de la democracia han sido encontradas experimentalmente, por medio de la práctica y la experiencia. Ideas como la de la separación de los poderes fueron descubiertas con esfuerzo, cometiendo antes errores costosos.

No son nociones que vienen de un análisis racional puro, sino de la puesta en práctica de ellas.

Las necesidades esenciales de la democracia son muchas, aquí se examinarán sólo cinco de ellas, algunas de las más esenciales.

La democracia necesita a la verdad

Es una idea subyacente a la práctica de los argumentos amables y al examen de las evidencias en las discusiones democráticas. La verdad existe y es independiente y real.

Sin la verdad, toda argumentación y discusión se llevaría al nivel del poder la fuerza y la imposición. La democracia, necesariamente, supone que existe una verdad que es posible de conocer.

Contra esta idea se encuentran las propuestas relativistas y que no son serias en el fondo. Los relativistas sostienen la verdad absoluta de sus ideas relativas y es es una contradicción lógica.

Pero en un plano funcional, ese reclamo de relativismo arroja sospechas sobre quienes sostienen que existe un orden moral absoluto.

Existe un problema aquí. La consecuencia práctica del pensamiento crítico que analiza todas las propuestas en relación al poder y los intereses, y no en relación a la verdad, es facilitar el camino a regímenes que ejerzan el poder por el poder. Sin la verdad la democracia puede convertirse en autoritarismo.

Las discusiones democráticas están sustentadas en argumentaciones, acuerdos, discusiones, entre personas, que obligadamente presuponen que existe una verdad.

Si se niega la existencia de esa verdad, el único camino que queda es la imposición por la fuerza de la voluntad de una de las partes.

La democracia necesita oposición leal

Dentro de una democracia existen personas en posiciones opuestas, de desacuerdos y en rivalidad. Y ellas deben cooperar para el avance estable y el progreso, sin importar qué partido está en el poder.

Aquí se encuentra la idea de acuerdos, transigencia, concesión, soluciones negociadas. La segunda de las ideas examinadas, la de la oposición leal.

Es un concepto complejo que contiene dos partes. Al mismo tiempo que reconoce la lealtad a las ideas propias, acepta que no todo puede ser impuesto ni demandado. En las negociaciones exitosas, las partes deben ganar un poco y ceder un poco.

Es la oposición leal la que está dispuesta a ceder sin intentar ganarlo todo, para avanzar en lo general. Incluye la habilidad de construcción de coaliciones: formación de mayorías construidas con minorías cambiantes, sean de corto o largo plazo.

La democracia necesita evitar a la tiranía de la mayoría

Un sistema democrático escasamente formado tiene el peligro de la tiranía de la mayoría. Se combate multiplicando el número de intereses en la sociedad, especialmente los económicos, para que actúen como pesos y contrapesos.

La multiplicidad de intereses ayuda a la formación de intereses diversos que no son mayoría y desarrolla la habilidad para formar una coalición con respecto a algún asunto, y otra distinta para otro.

Es una manera de lograr la costumbre de la cooperación mutua cuando los intereses coincidan, sin la costumbre de detener los avances por tratar de imponer la voluntad total de una de las partes.

Es el quitar la idea de «todo o nada» y así convencer con la costumbre de las concesiones mutuas. El mismo apetito competitivo, dice Novak, ayuda a lograr la cooperación.

La democracia necesita distinguir entre licencia y libertad

La tercera de las ideas es la distinción entre la licencia, como la libertad de seguir la voluntad de los instintos haciendo lo que la persona desea, y la libertad, como el hacer lo que después de reflexionar se piensa que es lo que debe hacerse.

La clave está en diferenciar el simple consentimiento a los instintos, que el autor equipara con la conducta de perros y gatos, de la acción humana sustentada en la meditación y reflexión previa, deliberada, que hace de la persona un ser elevado.

Desde luego, incluye la noción de una conducta responsable de las decisiones tomadas.

La democracia necesita aceptar la falibilidad humana

El autor usa la idea de que por ser los humanos seres capaces de conductas buenas, la democracia es posible; y porque somos seres capaces de conductas malas, la democracia es necesaria.

Debe reconocerse que la democracia no es un sistema que erradique el mal de la naturaleza humana y que lo que la democracia produce por medio de sus pesos y contrapesos, de su separación de poderes y de su idea de gobierno limitado, es limitar los efectos de esa imperfección humana.

Esos mecanismos están para evitar los grandes males y mitigar los males menores, corroborando la tantas veces dicha frase de que la democracia es el peor de los sistemas políticos, con excepción de todos los demás.

La perfección no es una opción en la sociedad y  tratar de alcanzarla producirá más males que bienes.

La democracia necesita a la república

Hay dos principios a considerar en esta quinta idea. El principio democrático establece una regla de mayoría.

El principio republicano establece por otro lado, una verificación limitante a la voluntad popular por medio de la elección de un pequeño cuerpo de representantes, a su vez verificados por elecciones.

Cuando la democracia se entiende sin ese principio republicano, ella puede convertirse en la tiranía de la mayoría, al carecer del freno de sus representantes, y ser peor que la dictadura de una persona. Son los pesos y contrapesos en contra de las mayorías potenciales, como centinelas de la democracia.

Lo que Novak hace en esas pocas páginas es valioso, recordando que la democracia vista superficialmente es peligrosa, pero que al reconocer lo que ella presupone puede comprenderse mejor y usarse con buenos efectos.

Las nociones de verdad, de oposición leal, de tiranía mayoritaria, de falibilidad humana y de democracia republicana enriquecen la comprensión de un sistema que parece muy natural a primera vista, pero cuyos detalles han sido descubiertos con dolorosas lecciones.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

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La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.


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