Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Demolición de Empleos
Eduardo García Gaspar
29 noviembre 2007
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Fue el punto central de la campaña electoral del presidente Calderón, quien se calificó como el presidente del empleo. No era mal marketing político, sus consejeros sabían que el empleo es una preocupación constante de los ciudadanos mexicanos… pero hacer buen marketing no es hacer buena economía, ni buena política.

La meta gubernamental tradicional de muchos gobiernos es medirse por los empleos creados, en México y en muchas otras partes. Más aún, las políticas económicas son cantidad de veces justificadas por el objetivo que persiguen y que suele ser con  mucha frecuencia ese mismo, el de la creación de empleos. Todo el asunto es bastante tonto.

Por un lado, el gobierno no crea empleos, los crean otros. A menos que se eleve la planta de burócratas, los gobiernos no los producen. Los empleos se crean por la acción de los particulares, sean empresas existentes o nuevas, grandes o pequeñas. Esa creación particular de empleos, peor aún, suele ser entorpecida por las políticas que buscan crear empleos.

Las autoridades harían un gran favor a todos con simplemente dejar de meterse en estos asuntos. Con que no estorben ya hay ganancia y se crearían más empleos. Lo que digo es que, con escasas excepciones, la mejor política para crear empleos es la que no llega a implantarse. Pero hay más en todo esto.

En “Better Workers, Better Wages: The Real Issue” (1 junio 1993), una columna de Milton Friedman en el Wall Street Journal, se dijo algo muy cierto. Crear empleos es en realidad muy sencillo si en verdad quiere hacerse. ¿Tiene un gobernante el real objetivo de crear empleos? Si la respuesta honesta es afirmativa, entonces que se haga una cosa.

Que el gobierno contrate a miles de personas pagando salario mínimo para excavar el suelo y más tarde contrate a otros miles con igual paga para tapar los agujeros hechos por los primeros. Sin duda, los reportes oficiales que saldrían de allí hablarían de la gran hazaña, la de crear empleos, miles de ellos, en unos pocos días. Pero aún así, habría dificultades.

Friedman apunta una de ellas: para realizar tal proyecto se requeriría elevar los impuestos para cubrir los gastos y esa elevación de impuestos destruiría empleos, seguramente de puestos mejor pagados, pero menos de los que se crearían.

El efecto neto de esa medida sería la de una creación de empleos netos en términos absolutos… se perderían los mejor pagados, pero se ganarían los peor pagados. A lo que debe agregarse que realizando excavaciones y cubriéndolas, nada adicional se crea en el país. Los trabajadores así contratados estarían produciendo nada, igual que el resto de los burócratas.

La meta, debe ser claro, no es crear más empleos, sino otra cosa totalmente diferente, que es la de lograr una situación económica propicia para la creación de empleos mejor pagados en el tiempo. No es un enfoque directo, sino indirecto. Un gobernante que propone crear empleos está aplicando buen marketing, pero muy mala economía. Ese gobernante debería decir que creará un ambiente propicio para que otros creen más y mejores empleos. No sólo más empleos, sino más y mejores.

El punto puede parecer sutil, pero es vital. Un gobierno no crea empleos y si lo pretende, va a cometer errores garrafales. Todo lo que puede hacer un gobierno es facilitar a otros que ellos creen esos empleos. A más facilidades, más empleos. La simpleza de esto, sin embargo, no es comprendida por las autoridades, como en Francia o en México. La intervención del gobierno para crear empleos no puede ser directa. Tiene que ser indirecta, si es que quiere ser exitosa.

Por eso, cuando usted vea que no se crean empleos suficientes lo que puede concluirse es algo muy sencillo, de mero sentido común: en este caso la falta de creación de empleos es porque no existe ese ambiente propicio para su creación. Seguramente el gobierno quiso crear empleos, pero lo hizo mal, lo trató de hacer con medidas directas y con ello empeoró el medio ambiente económico, lo hizo menos propicio a eso que perseguía.

Post Scriptum

La idea de excavar y luego tapar los agujeros, que nada crea, es en realidad una opción mejor para los burócratas ya existentes: dejarían de obstaculizar a los creadores de empleos con sus licencias, peticiones y trámites. Estarían ocupados sin poner trabas a los demás.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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