Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Casos Tontos
Eduardo García Gaspar
8 agosto 2007
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hay cosas tontas, pero que tienen una gran virtud, la de pasar por ser inteligentes. Piense usted en una encuesta en la que le preguntan

¿Quieres que se castigue con penas más severas a la invasión de predios de valor ambiental y la destrucción bosques?

Y otra pregunta:

¿Estás de acuerdo en que se construyan 500 pozos de absorción de agua de lluvia, 4 plantas de tratamiento de agua y dos lagunas de regulación?

No me puedo imaginar quién diga que no, que es lo que efectivamente se obtuvo: el 96 por ciento de los encuestados dijeron que sí. Lo admirable es que el restante 4% dijera lo opuesto.

El hacer preguntas tiene su arte y ésas no lo tienen. Ellas inducen a la respuesta. Y Mitofsky, que bien sabe eso, muestra que también comete errores. Una vez alguien señaló que hacer preguntas tontas siempre conduce a análisis que quieren ser inteligentes. Sea lo que sea, una encuesta así no tiene sentido. Concluir que la mayoría de la gente quiere eso es falso.

Una mejor forma de analizar las preferencias ciudadanas es preguntar por opciones. “¿Qué prefieres, una planta de tratamiento de agua o más policías?” Enfoques como éste son más realistas: las plantas para tratamiento de agua siempre van a significar retirar fondos a otras posibles opciones y ésa es la real decisión a tomar.

Otro caso reciente de cosas tontas fue una noticia muy difundida, la del estudio de la New England Journal of Medicine hecho en la Harvard Medical School. El gran descubrimiento del estudio es para no dormir: quienes están pasados de peso, dijeron, no sólo se dañan a ellos mismos, sino también a quienes los rodean.

Es decir, tus amigos pueden engordarte, si ellos son gordos. Es el reporte de lo obvio. Si todos en el grupo andan muy pasados de peso, el estarlo no produce ningún rechazo que sí puede suceder en otros grupos, como las modelos de modas donde de seguro sucede lo mismo: sus formas de comida tenderán a ser iguales. O, me atrevo a decir, que las personas a quienes gusta alguna cosa, como el leer, también tenderán a influir en sus amigos en ese hábito.

Que los amigos influyan entre sí no es novedad y peor aún, ¿qué hacer con ese descubrimiento? Podría alguien proponer que los gordos no puedan tener amigos, o alguna tontería por el estilo. Pero además quedan preguntas, ¿por qué los flacos no influyen en los gordos, o sí influyen? ¿deben prohibirse las comidas chatarras o dejar al amigo que está pasado de peso?

Hablo de lo obvio en estos dos casos. Hacer preguntas cuya respuesta se sabe no tiene sentido. Igual que no lo tiene conducir un estudio para probar algo obvio. De acuerdo con las contestaciones a las preguntas mencionadas antes, no hay duda de que el gobernante debe correr a hacer lo que la encuesta dijo, y va a tener como defensa esa encuesta mal hecha.

Saber que hay influencia entre amigos es lo mismo, obvio. Se necesita ir más a fondo. mucho más que el recurrir a frases atractivas como la del decir que los amigos te pueden engordar. O adelgazar. O llevarte a las drogas, o evitarlas. O al crimen. O al estudio de la pintura medieval.

Decía un profesor hace ya tiempo que cosas como éstas eran las consecuencias lógicas de pensar en términos de sociología, donde lo que más importa es la gente considerada en grupos, cuanto más grandes mejor, haciendo de lado la conducta personal. Hay algo de verdad en esto: olvidarse de la persona en lo individual suele ser un error serio en las ciencias que gustan de formar grupos.

Recuerde usted a Lázaro Cárdenas y su idea de que no existen personas sino sectores. Cuando se piensa así se cometen errores, como los dos que he mencionado. Si a usted le preguntan “¿Estás de acuerdo en que se sustituyan todos los microbuses que circulan en tu ciudad por vehículos nuevos antes del 2012?”, la respuesta será la obvia.

Y si se plantea la posibilidad de que los amigos influyan en usted, la contestación también será la obvia. Aplicar esas preguntas y realizar esas investigaciones no tiene valor alguno, y si eso fuera todo no pasarían de ser datos tontos. Pero lo peligroso es que pueden ser datos usados para tomar decisiones y en eso radica si peligro. A datos tontos, acciones tontas.

Post Scriptum

La encuesta a la que me refiero fue reportada por Mitofsky en México el 29 de julio.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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