Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación y Valores
Eduardo García Gaspar
16 mayo 2007
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La queja es común y frecuente. Se dice que en México se padece una pérdida de valores, que la corrupción abunda, que el libertinaje es mayor. Y se buscan explicaciones de esas realidades, encontrando de todo, hasta la absurda culpa colectiva que afirma que la sociedad es la culpable.

No contento con eso, busqué otra causa, algo más tangible. Se me ocurrió buscar las materias que los alumnos estudian en educación primaria. Concretamente la lista de los libros de texto que se usan en la educación pública, que es donde se educa la mayor parte de la niñez mexicana, nueve décimas partes. Después de leer la lista de materias de esos libros, hay una conclusión lógica.

Esos alumnos salen sabiendo del mosco anófeles, del gerundio, de dónde está la India, de quebrados y de otras cuestiones de similar nivel… las que a juzgar por las evidencias conocidas son enseñadas con muy bajo nivel.

Pero no salen sabiendo de otras cosas que son más importantes, como las cuestiones morales, éticas y humanas. Nada hay en esos libros que vaya más allá de números, español, historia, geografía, ciencias naturales y la constitución mexicana.

De entre las cosas que debemos saber los humanos, las más importantes no están incluidas allí. Los humanos somos seres sociales, cuya existencia depende de nuestra conducta y de las reglas a las que ella se debe sujetar. Pero eso no está en esos libros, a juzgar por sus títulos.

Sabrán esos estudiantes de los invertebrados y de la fauna mexicana, o del período cretáceo, o de las inútiles divisiones de quebrados… pero muy poco sabrán de ellos mismos. De quiénes son, de qué deben hacer.

Las cosas más importantes son puestas de lado. Saldrán ignorando lo conveniente de las virtudes, del esfuerzo, de su propia dignidad, del sentido de rendir cuentas, de los buenos hábitos. Un par de generaciones educadas así y no será sorpresa que en el país se tengan esas quejas de pérdida de valores: ni los padres, ni sus hijos los conocen. Los que heredaron de sus antepasados se han desvanecido gradualmente.

Sucede eso, en parte, creo por el haber puesto de lado a la moral por las connotaciones religiosas que ella tiene. Es curioso este hecho, pues México es un país en el que la inmensa mayoría de las personas profesan una religión, pero la educación pública la hace de lado y entiende al laicismo educativo como la renuncia a la enseñanza de normas éticas.

Desde otro punto de vista, esto puede ser explicado así: las materias en los libros de texto de la educación primaria sugieren que la educación de ese nivel en México es meramente descriptiva y que ignora lo prescriptivo.

Es decir, describe las cosas, pero olvida educar en el deber ser, que es el campo de las aspiraciones, de lo bueno, lo deseable. Saber de los coleópteros y las amibas es correcto, pero es fatal desconocerse a sí mismo.

Los resultados de una educación incompleta están a la vista. Si México es un emporio de mercancía pirata en buena parte la explicación está en esos libros de texto: nada en ellos parece tratar del tema de los deberes humanos. Más en concreto, hay un vacío educativo que es el de sí mismo.

Son las preguntas relativas a quién soy, cómo soy, qué debo hacer, las que sin contestarse podrán llevar al alumno a verse como no diferente a una categoría más de animal.

Algunas personas han exaltado la necesidad de regresar a una educación más clásica, en la que se enseñen materias como latín y griego, pero sobre todo filosofía adecuada a los niveles de la educación básica y que intentan brindar razonamientos de reglas para nuestro comportamiento.

No están desencaminadas esas propuestas, al menos en el sentido de incorporar ideales humanos y hacernos comprender que nuestra libertad implica obligaciones. Obligaciones que no tienen ni los coleópteros, ni los marsupiales.

Examinar los títulos de los libros de la educación básica en México no es una prueba contundente de una de las razones de la pérdida de valores en nuestra sociedad. Pero sí es es una evidencia que apunta en la dirección posible de una explicación: esa educación enseña muchas cosas, pero no incluye a las más importantes, el conocimiento de nosotros como seres responsables.

POST SCRIPTUM

• Los libros de texto son los siguientes:

Primer grado: Español. Recortable; Español. Actividades; Español. Lecturas; Matemáticas; Matemáticas. Recortable; Libro integrado; Libro integrado. Recortable

Segundo grado: Español; Español. Lecturas; Matemáticas; Matemáticas. Recortable; Libro integrado; Libro integrado. Recortable.

Tercer grado: Español; Español. Lecturas. Matemáticas; Historia y Geografía; Ciencias Naturales.

Cuarto grado: Español; Español. Lecturas; Matemáticas; Historia; Ciencias Naturales; Geografía; Atlas de México; Conoce nuestra Constitución

Quinto grado: Español; Español. Lecturas; Matemáticas; Historia; Ciencias Naturales; Geografía; Atlas de Geografía Universal.

Sexto grado: Español; Español. Lecturas; Matemáticas; Historia; Ciencias Naturales; Geografía.

• A lo anterior hay que añadir la terrible promoción de derechos de los niños, sin que sean tratadas sus obligaciones. El resultados será la creación de seres que saben mucho de lo menos importante, poco de lo más importante y que sienten que el resto les debe todo.


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