Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Mejor Desempleo: el del Político
Eduardo García Gaspar
16 agosto 2007
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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¿Ha fallado la intervención en Irak? Al menos, si no es un fracaso, sus resultados son muy dudosos. ¿Por qué? Por una razón de fondo, la misma que señala el por qué del fracaso del socialismo. Es una cuestión de enfoques acerca de cómo enfrentar la realidad.

Tome usted un problema, el que quiera, la situación en Irak o los países pobres. El primer paso es el de la estrategia de solución y allí hay dos caminos.

  • Una es la solución capitalista, basada en dejar libres a las personas para que ellas se hagan responsables de resolver sus problemas personales. Lo que se logra es un orden espontáneo.
  • La otra solución es la del orden planeado, definido e implantado por la autoridad con esas mismas intenciones, las de solucionar el problema en la mano, digamos reducir la pobreza en México.

La gran pregunta es qué funciona mejor, el orden espontáneo o el planeado.

La evidencia de la que se dispone indica muy fuertemente que el orden espontáneo es el que mejores resultados da. En otras palabras, eso concuerda con Marx: el capitalismo funciona muy bien, realmente bien. Y, más aún, lo que todos sabemos: los mercados libres funcionan mejor que las actividades realizadas por un gobierno. Nada que no sepamos ya con amplitud.

Pero hay algo que no gusta a los gobernantes en el orden espontáneo: les significa desempleo. Ya no podrán dedicarse a planear y regular lo que otros hacen. Y eso toca su bolsillo y su ego. Es decir, la terquedad de los gobernantes en defender un orden planeado por ellos es una acción egoísta que los beneficia a ellos y perjudica al resto.

Hay también otra razón para temerle al orden espontáneo: no sabemos de antemano qué será el futuro y eso causa estrés entre quienes tienen miedo al futuro que ellos no han previsto. Desean preverlo, desean planearlo, quieren crear el futuro que ellos creen que es más conveniente. El problema, desde luego, es que el futuro no puede ser planeado y los intentos que a eso se dediquen producirán efectos colaterales indeseables.

Todo esto es un problema de diferencias de opinión en la respuesta a una pregunta sencilla. ¿En quien conviene colocar el origen de la creación de bienestar? La única respuesta posible es en las personas, pues nada hay fuera de nosotros que pueda producir riqueza. Lo que queda por resolver es en qué personas se debe colocar ese papel de creación de riqueza.

La respuesta socialista es la gente que planea desde el gobierno. La respuesta liberal es la gente como usted y yo, que en lo personal realice sus planes individuales. Visto de otra manera se trata de seleccionar entre qué planes se realizan, los de la burocracia o los de la gente. Esta es buena parte de la esencia de la discusión.

Quienes se inclinan por la solución socialista son los gobernantes mismos quienes piensan que sus planes son mejores que los de la gente común (y que se quedarían sin empleo en un gobierno más pequeño). Más los ilusos que piensan en términos monárquicos: los nuevos reyes deben tener poder sobre la gente.

Quienes se inclinan por la solución liberal sostienen que las personas tienen talentos y capacidades para realizar sus propios planes de vida y que el conjunto espontáneo de esos esfuerzos producirá más resultados, mas rápido que la solución socialista. En este orden juega un papel muy importante el emprendedor, como descubridor y solucionador de problemas.

Tomo datos de Arnold Kling. Digamos que en este momento un ingreso anual de 500 dólares anuales significa vivir en extrema pobreza. Hace 200 años, el promedio de ingreso de todas las personas en el mundo era la mitad de eso. Quien en 1800 tuviera un ingreso de 500 dólares anuales pertenecía a la clase media. Todo el adelanto fue posible gracias a los sistemas espontáneos. Los sistemas planeados en realidad fueron un estorbo (remember URSS).

Y lo curioso de todo esto es que si alguien defiende a la libertad personal, por lógica absoluta terminará siendo partidario de los órdenes espontáneos. Si termina siendo partidarios de los planeados caerá en una contradicción fuerte.

Por eso, en lo personal, cuando escucho que hay grandes planes y programas gubernamentales contra la pobreza me torno escéptico: esa pobreza será resuelta por la vía opuesta. No por la planeada. Digamos al final que en desempleo es una buena cosa, me refiero al desempleo de los gobernantes.

Post Scriptum

• Obviamente la solución espontánea necesita reglas de juego, las de un Estado de Derecho.

• La propuesta de un orden forzado, impuesto por la autoridad tiene dos propuestas mexicanas recientes por parte de personalidades que coinciden en la esencia de un gobierno más grande y poderoso que planee la vida:

  1. La de Enrique Calderón Alzati, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, et al. (2005). Un México Para Todos: Construyamos Un País De Iguales Con Justicia, Libertad Y Soberanía. (Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (coordinación)). México DF. Fundación para la Democracia/Fundación Arturo Rosembluth/Planeta. 9703702619, analizada aquí.
  2. Y la de López Obrador, Andrés Manuel (2004). Un Proyecto Alternativo De Nación. México. Grijalbo. 9685956979, analizado aquí.

• En el artículo de Kling también se citan datos interesantes acerca de los pobres en los EEUU y que muestran la artificialidad de las definiciones de pobreza:

Forty-three percent of all poor households actually own their own homes. The average home owned by persons classified as poor by the Census Bureau is a three-bedroom house with one-and-a-half baths, a garage, and a porch or patio. Eighty two percent of poor households have air conditioning. By contrast, 35 years ago, only 36 percent of the entire U.S. population enjoyed air conditioning. Nearly three-quarters of poor households own a car; 30 percent own two or more cars. Ninety-seven percent of poor households have a color television; over half own two or more color televisions; Seventy-eight percent have a VCR or DVD player; 62 percent have cable or satellite TV reception; Seventy-three percent own microwave ovens, more than half have a stereo, and a more than a third have an automatic dishwasher.

The point is, however, that the standard definition of poverty includes many families who are far from destitute. A common-sense definition of poverty would focus on the truly destitute.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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